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La oleaginosa manda con 646 mil hectáreas

El manejo de ciclos y la elección de tecnología, claves en la campaña sojera

CHARATA (Por Mariana Alegre) - La soja con 646.400 hectáreas sembradas fue elegida nuevamente por el productor chaqueño que sin embargo evidenció también elecciones por la rotación donde sobresalió el maíz. Dentro de esta campaña y las venideras para la oleaginosa, el manejo de ciclos y variedades será clave para optimizar el rendimiento. Esto pudo evidenciarse en una jornada a campo, donde se pusieron a prueba 19 variedades, de diferentes semilleros, en un lugar donde el clima fue protagonista como en el departamento 2 de Abril.

El agrónomo Rubén Sphan, delegado del Ministerio de la Producción en el departamento 2 de Abril.

Con una importante concurrencia, el campo demostrador de un productor de Colonia Jacarandá, en el departamento 2 de Abril, cerca de Hermoso Campo, fue el lugar de encuentro para poder observar la propuestas de los semilleros con la soja.

“Seguimos trabajando con nuevas tecnologías, todo lo que tiene que ver con de desarrollo, y en esta oportunidad con variedades de soja. Se ha realizado un ensayo de 19 variedades con nueve semilleros presentes. Es una soja que se implantó de segunda por un antecesor de un cultivo de girasol, lo cual es un gran desafío el cual fue encarado teniendo en cuenta los régimenes de precipitaciones que hemos tenido en el mes de noviembre y principio de abril 938 milímetros”, detalló el agrónomo Rubén Spahn, delegado del Ministerio de la Producción en ese departamento.

La lluvia y los ciclos

¿Cuán clave se vuelven los ciclos en campañas con tanta variabilidad en el comportamiento del clima? “La iniciativa viene un poco de que el productor pueda variar los ciclos del cultivo de soja, teniendo en cuenta que normalmente se vienen haciendo ciclos largos y consideramos que debe poner dentro de su diversificación de ciclos algunos cortos y, de esta manera disminuir algunos riesgos climáticos que siempre suceden”, responde el profesional.

Respecto al trabajo en los ensayos, puntualmente, el agrónomo manifestó que hay varias cuestiones para destacar de los comportamientos en general de las variedades; primero, el comportamiento a plagas, por otro lado el comportamiento a plagas de fin de ciclo y a su vez el comportamiento acorde al ciclo climático, “y eso tiene que ver mucho durante este año o en la campaña de soja que está transcurriendo el cultivo de soja ya en su etapa final. En la mayoría de las zonas del sudoeste donde los régimenes de precipitaciones estuvieron por encima de lo normal, eso ha permitido a que el perfil del suelo se recargue con agua y nuevamente poder levantar ese piso de producción que lamentablemente los últimos años o las últimas campañas veníamos con rindes bastante bajos dependiendo la zona”.

El cultivo en el departamento 2 de Abril está de bueno a muy buenas condiciones teniendo en cuenta que en diciembre, enero y parte de febrero las precipitaciones han sido superiores a lo normal, con suelos muy heterogéneos y por lógica hubo encharcamiento y pérdida de superficies por excesos hídricos y ha afectado sin dudas. “Las mayores pérdidas se dan por faltante hídrica y no por excesos. Si bien con los excesos se puede perder un porcentaje mínimo, sin duda que la parte más alta elevamos el piso de rendimiento y es lo que estamos necesitando”.

La situación de cada cultivo

Respecto a la situación particular de cada cultivo en la región, Spahn manifestó que “lo que tiene que ver con el maíz o lo que es gramíneas, ha recuperado una superficie importante y sobre todo en estos últimos años en donde el productor está haciendo una rotación de cultivos y la graminia cumple un rol fundamental”.

Pero, en esta zona de la provincia aún se confía en el algodón. “El productor auténtico algodonero lo sigue haciendo a pesar del alto costo que demanda para el manejo de la plaga del picudo del algodonero, que a la fecha se está cosechando con buenos rindes, teniendo en cuenta que muchos lotes venían con excesos hídricos”, reconoció.

“El sistema de rotación de los cultivos ayuda a mejorar la cobertura de los lotes, los niveles de infiltración y a su vez a rotar los principios activos que normalmente este último tiempo juegan un rol fundamental en todo lo que es el control de malezas y creo que es en donde debemos tener una mirada especial, para trabajar de esa manera y no roturando los lotes, ya que realmente las pérdidas que se producen al roturar son grandes y muchas veces el productor, por diferentes circunstancias, no mide las consecuencias de destruir un lote que viene en labranza cero pasarlo a convencional”, concluyó.

Precios, clima y presión tributaria, factores para la poscosecha

CHARATA (Por Mariana Alegre) - Los factores que inciden y escapan al productor se presentan como claves, en una campaña en la que el agricultor de la provincia busca seguir compensando su situación financiera. Entre los factores que no puede manejar, como la situación climática, los precios, y en el caso de Argentina la presión tributaria, para el ingeniero Fernando Derwidue será una situación como mínimo “de equilibrio”.

El ingeniero Fernando Derwidue destacó la importancia que los ciclos cobrarán cada vez más en la soja, ante la variabilidad climática.

“La campaña de soja fue sorpresivamente húmeda para lo que es nuestra zona, lo que siempre es bienvenido por supuesto. Creo que gracias a eso el cultivo se ha podido desarrollar muy bien, e inclusive en los casos de los cultivos de segunda, que pueden ser los que se han sembrado sobre girasol”, analizó el ingeniero Fernando Derwidue.

Al hablar sobre una variable que preocupó el productor en los últimos meses, como fue el precio, el ingeniero dijo: “el factor precio en esta época siempre tiende a variar, es la época de cosecha nuestra -brasileños también ya están cosechando hace un tiempo con muy buenos resultados- no manejamos el precio internacional, siempre estamos atentos a lo que pasa con los demás mercados, principalmente Estados Unidos y Brasil, para ver cómo responde la soja”, y reconoció: “estamos en un precio límite para hablar de una rentabilidad razonable o aceptable del cultivo, pero que ya preocupa porque si bien los resultados de los cultivos pueden ser buenos, también los costos de producción son elevados y eso incide sobre el resultado final”.

La chinche generó algunos problemas en la zona.

Respecto de la superficie sembrada en la provincia, que en la previa se esperara que baje, Derwidue manifestó: “la baja no fue muy marcada, más bien la tendencia fue a mantener el área. Sí se ha incrementado mucho el área de rotación con gramínea, principalmente maíz, que es algo muy positivo para la zona, pero el cultivo de soja tiene un área más o menos estable porque también se ha compensado mucho el área con la siembra de segunda sobre girasol, ya que veníamos con un importante área de girasol en fecha”.

El factor ciclos y el clima

“Dentro de los factores de decisión más importantes que definen el rendimiento de los cultivos, uno es la fecha de siembra en función de los ciclos. Pero si tengo que nombrar a dos factores de soja diría la fecha de siembra y densidad de siembra”, destacó.

El ingeniero analizó que “desde hace tres años que el mercado se está volcando a ciclos más cortos que los habituales, o a los que estamos habituados en nuestra zona, con una tendencia hacia los grupos seis a siete que tienen potencial y han mostrado también rusticidad. Hoy por hoy tenemos muy distribuidos los ciclos de soja, tal es así que un 50 o 60 por ciento está ocupado por grupos de seis a siete, y el saldo restante por grupos de siete a ocho, minoritariamente y grupos mayores a ocho como era habitual en nuestra zona. Aún se siguen sembrando con buenos resultados y buena rusticidad pero quizás no con el potencial que hoy se observan en los grupos más cortos”.

Algunas enfermedades

“Las enfermedades de fin de ciclo están latentes por las condiciones ambientales que tenemos, en función también de los ciclos de cultivos, porque esto genera un cambio en el manejo de los lotes, en las fechas de cosecha, los períodos son un poco más acelerados de los que estábamos acostumbrados y los umbrales o períodos críticos también varían”, advierte Derwidue.

“En el caso de los grupos cortos, la mayoría ya está saliendo del período más crítico en cuanto a enfermedades, no así para chinches por ejemplo, porque ésta sigue siendo una plaga hasta que el grano esté maduro, y los grupos largos aún están con mucho riesgo porque en caso de darse la dispersión de enfermedades como la roya pueden generar pérdidas importantes de rendimiento”.

Las decisiones

Consultado por la tendencia al finalizar la campaña que pueda tener el productor de la región respecto de qué hacer con la soja, el ingeniero señaló: “ojalá se pudiera guardar la soja para esperar mejores precios. Hay muchos compromisos asumidos, porque la mayor parte del mercado, insumos y servicios de la zona se maneja de forma financiada, entonces eso conlleva a que haya muchos compromisos a la hora de la cosecha que hay que cubrir”. Pero advirtió que “probablemente, y si los resultados productivos son buenos, exista un remanente y ojalá así sea, para que el productor también tenga un poder adquisitivo o liquidez y pueda tomar buenas decisiones en cuanto a insumos, servicios, a posicionamientos sobre nuevos alquileres de campos, a recambio de maquinaria, que viene siendo un factor no menos importante en los últimos años, ya que el productor consciente o inconscientemente se ha ido descapitalizando porque los márgenes o resultados productivos no eran los esperados”.

Y sobre este factor en particular, Derwidue señaló: “el margen bruto quedó desactualizado, la carga tributaria, los costos de comercialización eran muy altos, entonces eso ha llevado a que el resultado económico final sea malo. Hoy creo que podemos hablar de una recuperación, pero la liquidez que pueda llegar a tener un productor, pese a que los resultados productivos esperados sean buenos, no va a ser tan importante porque los precios tampoco son los esperados. Vamos a estar en un punto de equilibrio”.

Diversificar como estrategia para

producir en tiempos complicados

CHARATA (Agencia) - Los productores de la región, miran hacia el futuro, pensando en la inversión en tecnología, por mínima que fuera, y en la diversificación como claves para mejorar y potenciar su capital. En el caso de Gonzalo Allende, productor del Departamento 2 de Abril, ha sido clave el factor mixto.

Gonzalo Allende, productor del Departamento 2 de Abril, asegura que la diversificación es clave para la rentabilidad.

El productor Gonzalo Allende, es un productor mixto, joven y optimista, a pesar de lo golpeada que resultó la región por el clima. “Nos jugó una mala pasada el agua, sobre todo en la cosecha del girasol, ahí se complicó más. Diciembre y todo enero tuvimos mucha lluvia junta, altos milimetrajes y quedaron muchos lotes sin poder sembrarse, quedaron con los barbechos hechos pero no se puedo entrar con las máquinas. En lo que es girasol hubo pérdidas más que pérdidas de lotes sin cosechar- porque se largó el polen en flor y los rindes no fueron los que parecían en planta”, reconoció Allende.

En cuanto a perspectivas de lo que se sembró, Allende aseguró “creo que va a ser una campaña buena y en algunos lotes muy buena, dependiendo de cuando se pudo sembrar, como se lo hizo, la cantidad de lluvia que tuvieron los lotes y la ubicación de los mismos; porque estamos ubicados en lo que es hacia el sur de lo que es Itín, Puerta del León, en esas zonas fue donde más llovió y nos afectó la cantidad de agua que vino desde allí ya que nos encontramos más abajo”.

“Soy un productor chico-mediano y siembro alrededor de 300 hectáreas. Durante toda la siembra se hace una rotación de cultivos -algodón, girasol, soja, maíz y sorgo-. Ya se comenzó con la cosecha de algunos lotes de algodón y en algunos otros lotes están por desfoliar, hay lotes de soja que están sobre tierra de maíz o sorgo que están muy buenos también y lo que es sorgo y maíz viene medio atrasado pero al no tener problemas de heladas tempranas creo que llegamos bien. Lo que nos complica un poco es tener tantos días de lluvia y nublados, no tenemos horas luz”, detalló el productor respecto a la actualidad.

Elegir el algodón

“Hace seis años que estoy sembrando por mi cuenta, soy un productor joven, y empecé con el algodón. Esa fue una cosecha más o menos buena y me permitió independizarme. Y desde ahí siempre busco hacer algo de algodón, no mucho y dependiendo el año se aumenta o no la superficie pero nunca se lo dejó de hacer”, contó Allende, que decidió apostar por el “oro blanco”.

En su caso en particular, el productor señaló que no hubo tanto ataque del picudo del algodonero. “Fue una campaña típica, porque a pesar de que hubo mucha humedad no hubo tanto ataque del picudo, pero el que hubo se notó y se lo sintió desde el punto de vista de los costos, porque al tener siempre los lotes con agua o barro nunca pudimos entrar con terrestre, siempre tuvimos que aplicar con avión y eso encareció los costos del cultivo. Igualmente, ahora se lo está amortizando porque no hay mucho algodón, pero de que hubiera mucho el precio sería distinto y nos iba a jugar en contra los altos costos de las aplicaciones”.

El presente y el futuro “Se ven cambios en la rentabilidad, no es drástico pero el cambio está”, asegura Allende, quien mira hacia el futuro con optimismo, pero de forma planificada. “Siempre hay que apostar hacia el futuro con la diversificación, nunca haciendo una sola actividad, tratar de hacer cereales, algodón y también algo de carnes, yo estoy haciendo algo de cerdos. Hay que abarcar distintos frentes”.

Allende sabe que la tecnología es hoy un aliado. “Dentro de lo posible tratamos de ir incorporando las tecnologías, si bien es muy caro y al productor chico o mediano se le hace difícil, tratamos de incorporar más desde el punto de vista de los herbicidas e insecticidas, que es lo más accesible y en el manejo de lotes como barbechos, barbechos químicos, utilización de pre emergente, utilización de distintas variedades que más o menos tengan estabilidad en nuestra zona, porque es un zona complicada por el clima, el Chaco tiene un clima irregular”, indicó y agregó que “estas jornadas son beneficiosas y hay que aprovecharlas para ver cómo van año a año las distintas variedades, los distintos cultivos”.