Oposición turca pide anular el referéndum
El principal partido de oposición presentó una petición de anulación del referéndum de ampliación de poderes del presidente Erdogan, porque “la votación estuvo empañada por fraudes”. La UE exhortó a Turquía a una “investigación transparente sobre las presuntas irregularidades”, pero los presidentes de EEUU y Rusia felicitaron a Erdogan por su victoria.
Ankara, 19 (afp-na) - El campo del sí ganó por poco en la consulta, con 51,4% de los votos, según recuento no oficial, pero los dos principales partidos de oposición denunciaron fraude masivo, mientras observadores extranjeros expresaron reservas sobre el proceso. La reforma constitucional que se votó supone el mayor cambio del sistema de gobierno en Turquía desde la fundación de la República por Mustafá Kemal en 1923, y permitirá al presidente gobernar por decreto y nombrar altos jueces en el Poder Judicial.

Arrestan a parlamentaria kurda
Tres días después del controvertido referéndum, la diputada Burcu Celik del partido opositor prokurdo HDP fue detenida, según reporte de la emisora CNN Türk. Celik forma parte del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), tercer mayor bloque en el Parlamento. Previamente, denunció irregularidades en Mus durante la votación del referéndum sobre la reforma constitucional el domingo. Con este nuevo encarcelamiento, trece parlamentarios del HDP están tras las rejas, incluyendo al líder del partido Selahattin Demirtas. Otro importante dirigente, Figen Yuksekdag, también está en prisión y fue despojado de su banca parlamentaria.
Resultados en disputa
El número de votos para uno y otro lado, e incluso el resultado definitivo serán motivo de debate durante mucho más tiempo, tanto por las decisiones controversiales de la oficialista Comisión Electoral, como por la publicidad del “sí” hasta horas antes de la votación, con la tv oficial usada ilegalmente, y con cargo al presupuesto público en los canales privados. Otros elementos que encienden la protesta de la oposición son los ataques físicos contra la campaña del “no” por las parte de las fuerzas de seguridad y partidarios organizados del AKP, el partido del gobierno.
Aun así, el dato más significativo es la altísima votación por el “no”, que alcanzó 24 millones de sufragios. Otro dato de gran significación es que la base electoral de Erdogan, desde siempre afincada en Estambul y Ankara, en este referéndum votó en contra de la reforma constitucional propuesta por el presidente. Aun cuando el gobierno consiga demostrar legalmente el triunfo del “sí”, la derrota es política.
En las elecciones de 2015, el pueblo turco votó al AKP en forma mayoritaria (49,5%), y su actual aliado, el ultraderechista MHP, obtuvo 12%. Su campaña en común por la reforma constitucional apenas habría llegado a 51%, caída de 10 puntos porcentuales, lo que fue un golpe muy fuerte para Bahçeli, el líder del MHP.
Erdogan, en tanto, se ha encontrado repentinamente enfrentado con la TÜSIAD, la principal central empresaria, que advirtió desde antes de que se publicaran resultados, que debía levantarse el estado de emergencia, y que era imprescindible garantizar la independencia del poder judicial y la libertad de expresión.
A la vez, volvió a reclamar “reformas en el mercado laboral” y el mantenimiento de la alineación del país con la OTAN, cuando la guerra en Siria suma tensión con Grecia y Bulgaria, producto de las últimas decisiones de Erdogan.










