Preocupación por la “puja” legislativa que impide al Chaco tener su presupuesto anual
“Como habitante de la provincia, veo con preocupación la puja desatada en la Legislatura provincial en relación con la ley de leyes: el presupuesto anual”, expuso ante NORTE Zelig Riback, expresidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE).

De esta manera, se mostró sorprendido ante el “cuello de botella” formado en torno a las autorizaciones requeridas por el Ejecutivo provincial para el endeudamiento destinado a cubrir el “rojo” del Ejercicio 2016 y para lo que pudiera generarse durante este año como consecuencia de la merma de recursos federales.
El hoy vicepresidente del Sistema Previsional Social (Sipres), un órgano que forma parte del CPCE, dio su opinión como profesional de las Ciencias Económicas ajeno a cuestiones políticas. “Me sorprende que se haya formado un cuello de botella como consecuencia de un pedido del Poder Ejecutivo a que se lo autorice a colocar en el mercado bonos por alrededor de 4.300 millones de pesos, para solventar el déficit del Ejercicio 2016, y otro para cubrir el déficit que pudiera generarse este año, del cual fueron actores y testigos los actuales legisladores”, marcó.
Como contraste, resaltó que “el gobierno nacional, como es de público conocimiento, resolvió cortar con la política de emisión incontrolada utilizada hasta diciembre de 2015 (empapelando el país y generando mayor inflación), y tomó la decisión de recurrir al crédito interno y externo, para solucionar los déficits de caja, sugiriendo a las provincias similar política”.
Riback recordó que son varias las provincias que adoptaron la decisión sugerida por el Poder Ejecutivo Nacional a fin de obtener recursos necesarios para atender en término la importante erogación que representa, principalmente, el pago mensual de sueldos que, en el caso puntual del Chaco, es del orden de los 2.000 millones de pesos. “A eso hay que agregar aportes a las empresas del Estado, al Insssep y, aunque más no fuere mínimamente, realizar inversiones de capital y apoyar la obra pública que recién está empezando a recibir aportes del Estado nacional”, acotó.
Ante la desconfianza, el seguimiento
“Si existe desconfianza sobre el destino de los fondos que se obtengan, la Legislatura debiera arbitrar los medios para efectuar un seguimiento concomitante a las erogaciones que se efectúen de manera de evitar desvíos en relación a los fines que expone el Ejecutivo para solicitar la autorización de gestionar fondos actuales que serán atendidos con futuros recursos que, a no dudarlo, vendrán con la reactivación de la economía nacional”, analizó el experto.
Por último consideró “contraproducente no acceder al pedido de financiamiento”, teniendo en cuenta que “nos encontramos en una ciudad rodeada de piquetes realizados por los movimientos sociales y cortes de rutas en toda la extensión provincial, todos originados en pedidos de ayuda al gobierno para superar la coyuntura, por cuanto el sector privado también se encuentra en crisis por la caída de la actividad económica”.










