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El área metropolitana está lejos de padecer las dramáticas inundaciones que afectan gran parte del país

“Estamos en un fin de verano y comienzo de otoño bastante húmedos, por el aporte de humedad desde el océano Atlántico y desde el sur del Pacífico”, definió Hugo Rohrmann, director de Estudios Hídricos de la Administración Provincial del Agua (APA).

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“Está demostrado que no seguimos la historia de lo que la naturaleza ofrece y construimos pueblos y ciudades en lugares con riesgo de inundación”, marcó Hugo Rohrmann, director de Estudios Hídricos de la APA.

En ese escenario, y mientras se aguarda una nueva perspectiva trimestral que elabora el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), resaltó que esta parte de la región NEA está protegida ante eventuales fenómenos naturales similares a los que afectan hoy al resto del país, por las obras de defensas que resguardan al área metropolitana. “Para la provincia es un año medio a húmedo”, describió el especialista en diálogo con NORTE.

“Hay sectores con agua, como el sudoeste y el sur, y hasta la parte central e incluso sectores del Impenetrable. Pero existen otras áreas con parámetros normales, como los departamentos Bermejo y General San Martín”, precisó.

Esas características no resultan “una cuestión extraña”, apuntó Rohrmann. Y fundamentó: “Si se analiza la historia, no es un año excepcionalmente húmedo. Creo que estamos un poco desacostumbrados a eso, por la sequía de diez años que pegó duro. Pero hace tres o cuatro años que estamos volviendo a años normales, como la historia de la provincia lo demuestra”.

Para Rohrmann “lo de Comodoro Rivadavia (en Chubut) es excepcional. Está fuera de toda lógica”.

“Hay muchos lugares de Argentina con inundaciones, lo que es poco normal. Está demostrando que no seguimos la historia de lo que la naturaleza ofrece y construimos pueblos y ciudades en lugares con riesgo de inundación. Nos sorprende (el fenómeno natural) pero en algún lugar de la historia ya pasó”, resaltó.

Como contraste de los desastres naturales que afectan a varias ciudades de distintas provincias argentinas, puso como ejemplo a Resistencia y al área metropolitana, donde resaltó que “si no estuvieran las defensas, las ciudades estarían bajo agua”, considerando el dato de base de tener un principio de otoño bastante húmedo.

En tanto, a principios de mayo, cuando termina la temporada de lluvias para el NEA, podrá verificarse si se mantienen esas condiciones de elevada humedad.

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A principios de mayo, cuando termina la temporada de lluvias para el NEA, podrá verificarse si se mantienen esas condiciones de elevada humedad.

“En la perspectiva trimestral del Servicio Meteorológico Nacional se verá si se ratifica. Tiene mucho peso (en el desarrollo) ese primer mes”, explicó. Y adelantó que hasta entonces se producirán otros fenómenos de más lluvias en la provincia.

El Bermejo

Rohrmann recordó que desde la APA fueron emitidos comunicados oficiales que daban cuenta de la situación del río Bermejo y los motivos de complicaciones producidas por las lluvias en el Impenetrable.

“El río no está generando una crecida importante. Está en el período de crecida que va de enero a abril, con caudales medianos que no alcanzan a ser importantes. En el Chaco, en el interfluvio que conforma con el Teuco y el Bermejito, llovió mucho entre marzo y abril; y es una zona donde los caminos son de tierra e históricamente se conocen que se cortan porque se tornan intransitables. Todo eso ocurrió. Sabemos que es consecuencia de las lluvias”, resaltó.

Y recordó que “el panorama de elevadas precipitaciones en Salta y La Rioja”, donde sí existen zonas inundadas, hizo suponer a muchos que en el Chaco podría generarse un escenario similar. “Es claramente por precipitaciones elevadas. En la zona llueve de enero y marzo y luego nada más durante el resto del año”, indicó el especialista

El Paraná en calma

Respecto del río Paraná, Rohrmann reveló que presenta “valores totalmente normales y sin incrementos”. “Ahora irá hacia valores bajos en costas de Chaco y Corrientes, si no llueve”, acotó, y precisó que ese escenario tiene como fundamento que “las precipitaciones en la cuenca tuvieron valores normales”.

“No hay motivos para picos de crecidas”, señaló, aunque dijo que debe prestarse atención al comportamiento del río Iguazú.

“En la perspectiva trimestral hay pronósticos de lluvias elevadas”, reveló Rohrmann, y recordó que ese río aporta al Paraná, por tanto en los próximos meses “algún evento (pico de creciente) puede generarse” en esta región.

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