Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/150350

Por carta-documento, Lorenzetti intimó a Carrió y a Servini a desmentir públicamente ‘falsas acusaciones‘ en su contra

El titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, envió hoy sendas cartas-documento a la jueza federal María Romilda Servini de Cubría y a la diputada nacional Elisa Carrió, en las que les exige "en un plazo de 24 horas" que ambas desmientan públicamente "falsas acusaciones" sobre supuestos "aprietes" y "presiones" del juez contra la magistrada y la legisladora, a las que el consideró "gravemente lesivas" de su "honor" y su "imagen personal".

Tanto la magistrada como la líder de la Coalición Cívica-ARI habían cargado duramente la semana pasada contra Lorenzetti luego de que el máximo tribunal validara -en un fallo mayoritario-, el límite de 75 años establecido en la Constitución Nacional para la función judicial, lo que dejaría al borde de la jubilación a Servini de Cubría, de 79 años.
En ese marco, en una carta que dirigió al presidente Mauricio Macri y que luego difundió públicamente, Carrió cuestionó el fallo, le atribuyó al titular de la Corte Suprema -con quien mantiene un público enfrentamiento, manifestado en diversas denuncias en su contra- intenciones "espurias", y pidió la continuidad en el ejercicio de sus funciones tanto de Servini como del camarista platense Leopoldo Schiffrin.

En tanto, Servini de Cubría salió a denunciar "presiones" en su contra a raíz de una denuncia presentada por Carrió contra el titular de la Corte Suprema y aseguró tener conocimiento de que otros magistrados también fueron supuestamente ""apretados" para "cerrarle causas" a Lorenzetti.
Fuentes judiciales y legislativas consignaron esta mañana que tanto Servini como Carrió recibieron hoy la carta documento enviada por Lorenzetti, quien las intimó a que, en un plazo de 24 horas, desmientan públicamente las "falsas acusaciones" que formularon en su contra.
En ambos escritos, el titular de la Corte señala que actúa "a título personal, sin invocar rol institucional alguno", como ciudadano que está "obligado" a defender su "honor" y el de las personas que lo rodean.
En el caso de la carta documento que envió a la jueza Servini, Lorenzetti afirma que nunca imaginó que una magistrada "podría utilizar injurias, agravios y difamaciones mediáticas para intentar modificar decisiones de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de la Magistratura".
"En declaraciones públicas efectuadas en diversos medios, usted ha señalado que he efectuado una maniobra para provocar su salida del Poder Judicial, en virtud que usted estaría investigando en el que supuestamente yo me encontraría imputado, además de decir que presiono jueces y otra serie de acusaciones tan graves como infundadas", apunta Lorenzetti en el escrito.
“Es extraño que usted denuncie todo eso ahora, que tiene un problema personal y no lo haya hecho antes, si es que era tan grave”, expuso Lorenzetti y agregó: “también es extraño que denuncie mediáticamente, pero nunca, en todos estos años, lo haya hecho institucionalmente”.
“Y más extraño es aún que usted que ha sido recibida por la presidencia de la Corte en todas las oportunidades que lo solicitó, incluso recientemente, jamás haya expresado ninguna queja”, destacó.
“Sabe que soy una persona a la que no se puede presionar”, consideró Lorenzetti, quien negó estar imputado en las causas que Servini mencionó en la entrevista radial.
En tanto, al dirigirse a Carrió, se refiere a "difamaciones reiteradas" en su contra, "sin causa alguna", y sostiene que, con las acusaciones que formuló públicamente en su contra, la diputada "ha excedido todo límite de tolerancia que se exige a una persona que ocupa un lugar público" como el suyo.
“He sido tolerante, como corresponde a una persona pública, pero ya se han traspasado todos los límites de lo razonablemente exigible”, recalcó el presidente de la Corte, antes de concretar, en la parte final de la carta documento, sus intimaciones y apercibimiento a Carrió.
Con esos y otros argumentos, a ambas les exige que, en el plazo de 24 horas, desmientan "de manera pública" lo que entiende son "falsas afirmaciones" en su contra, a las que consideró "gravemente lesivas" de su "honor" y de su "imagen personal".