Paraguay bajo tensión
Un video difundido por las redes sociales en el que se observa el momento en el que un militante opositor cae herido de muerte cuando efectivos de la policía antidisturbios ingresan a los tiros en la sede del Partido Liberal en Asunción, provocó una ola de indignación y avivó la tensión política en Paraguay, donde crece el rechazo al proyecto de enmienda constitucional impulsado por el oficialismo para permitir la reelección del presidente Horacio Cartes.
La víctima, un joven de 25 años identificado como Rodrigo Quintana, perdió la vida en la noche del viernes último al cabo de una jornada de protestas y escraches a los 25 senadores que votaron la iniciativa a favor de la reelección del actual titular del Ejecutivo. La autopsia reveló que Quintana presentaba impactos de nueve perdigones que habrían salido de un solo disparo de escopeta y que afectaron el pulmón y el hígado del joven opositor. La indignación ciudadana fue creciendo en las últimas horas a medida que se conocían más detalles de las circunstancias que derivaron en la muerte del joven militante del Partido Liberal, y que algunos dirigentes políticos de la oposición no dudaron en atribuir a la ambición desmedida del presidente Cartes.
La aprobación de la polémica enmienda constitucional, mientras tanto, quedó en suspenso y distintos analistas políticos coinciden en señalar que la trágica muerte de Quintana debería obligar a los autores de esa iniciativa a dejarla sin efecto. La paz social, advierten, depende en gran medida del grado de sentido común y sensatez con el que se manejen los senadores que votaron a favor de iniciar un proceso de reelección a la medida del presidente Cartes. En ese sentido, el intendente de Asunción, Mario Ferreiro, del opositor Partido Revolucionario Febrerista, observó que la muerte de Quintana no hubiera ocurrido si no se hubiese impulsado el proyecto de enmienda y que lo mejor que se puede hacer es retirar la iniciativa del Congreso.
La muerte del joven y la tensión política que vive Paraguay es motivo de preocupación en los países de la región y se espera que la dirigencia del vecino país tenga la madurez suficiente como para evitar que el malestar ciudadano siga creciendo. Las últimas noticias que dan cuenta de nuevos detalles del incidente en la sede del Partido Liberal señalan que los efectivos policiales ingresaron sin orden judicial al lugar y que efectuaron disparos pese a que en el interior de la sede partidaria no había disturbios y las personas que estaban allí estaban desarmadas. Estos datos no hicieron más que incrementar el enojo de los ciudadanos que consideran que no debe prosperar el proyecto de enmienda y por esa razón iniciaron una campaña para juntar 30.000 firmas para poner fin al proyecto reeleccionista y pedir el juicio político del presidente Cartes.
El rechazo a la reelección también se expresó frente al Congreso Nacional donde una multitud se congregó para reclamar a los senadores que den marcha atrás con la propuesta de enmienda constitucional. En estas horas difíciles que vive la ciudadanía paraguaya se impone la necesidad de buscar soluciones a una crisis que se profundizó cuando, a puertas cerradas, un grupo de legisladores insistió con la idea de impulsar el pedido de modificación de la Carta Magna para autorizar la reelección del presidente, lo que fue interpretado como una provocación por parte de manifestantes que ingresaron a la sede del Congreso donde generaron incendios en el recinto del Senado, en un hecho que no registra antecedentes en la historia paraguaya y que, por supuesto, no se justifica bajo ningún punto de vista. Es de esperar que prime la razón y que la tensión política pueda manejarse en forma adecuada a través de los canales institucionales, para alejar los fantasmas de violencia que amenazan con alterar la convivencia social y política en Paraguay.










