“Es un error usar una evaluación lineal de que todo está mal en el sistema educativo argentino”
El ministro de Educación Daniel Farías anticipó que ofrecerá un amplio informe sobre los resultados que ubican al caso chaqueño entre los más preocupantes.
Con datos de la evaluación nacional Aprender una nota publicada en Clarín sostiene que Chaco, Catamarca, Santiago del Estero y Formosa son las provincias que están peor.
El ministro chaqueño respondió que la interpretación es muy subjetiva si no se pueden comparar con datos del Operativo Nacional de Evaluación (ONE) que se aplicó en 2013.

“Aún no recibimos el (informe) comparativo y si bien hay una calidad baja también es verdad que respecto de la evaluación anterior, dimos un pequeño paso adelante”, contestó en declaraciones a FM Universidad.
Farías asegura que en la información que envió el gobierno nacional los alumnos chaqueños mostraron mejores rendimientos en todas las áreas y esos números se mostrarán a la prensa en breve.
Al reiterar que los problemas en el sistema provincial se deben tener presentes para resolverlos, también planteó que la discusión sobre la calidad educativa tendría que darse más allá de los resultados de una evaluación nacional, todo el año y por varios años más.
Varias lecturas
Después de la reunión del Consejo Federal de Educación –hace una semana en Salta-, Farías afirma que es erróneo hacer una lectura de que ‘todo está mal’. Y cita un ejemplo: en la escolarización de los alumnos que llegaron al sexto grado de primaria intervinieron dos diseños curriculares, los de la ley federal y de la ley nacional. Por lo tanto considera que no se puede hacer una valoración concreta y real de ese rendimiento académico.
El ministro sostiene que una vez que cuente con datos de la prueba muestral de tercer grado -una prueba que se tomó a un número más reducido de estudiantes- permitirá ver si se está en el buen camino y vislumbrar una mejora. Como en otras declaraciones a la prensa, defiende una tendencia de mejora en cohortes -grupos de un mismo año- que cursaron con nuevos planes de estudio o diseños curriculares.
“Hay que mirar al sistema educativo en su conjunto y ver dónde estamos mal, qué estrategias podemos darnos para mejorar y dónde estamos un poco mejor para profundizar los conocimientos”, plantea.

Pérdida de días
En cuanto a la pérdida de clases por paros docentes y el reclamo de los sindicatos por un aumento salarial mayor, Farías repasa algunas cifras.
“Entre 2007 y 2017 nuestra provincia aumento el salario básico de los maestros en un 901%; recordemos que en esa etapa pasó de $610 a $6.110”, comparó.
Además indicó que pese a un gran esfuerzo económico para las finanzas, todos los comienzos de año hubo medidas de fuerza en el comienzo de clases. “Si ofrecemos 20 piden 30, si damos 30 quieren 40, y así nunca podemos llegar a un acuerdo. En 2008 se dio un aumento del 54% e igual hubo paros, nos debemos un calendario normal de clases y el único perjudicado es el estudiante”, se quejó.
Con una proporción de adhesión en baja, Farías asegura que solamente dos de cada diez trabajadores de la educación sigue haciendo paro porque en el último tiempo “muchos entendieron que la discontinuidad pedagógica es uno de los motivos por los que el rendimiento académico baja y que entre todos se defiende la escuela pública y para mejorar la calidad”.
Tomar al toro por las astas
Con resultados de los exámenes de fines de 2016 Clarín revela que casi el 90% de los estudiantes termina la secundaria sin los conocimientos mínimos de matemática.
En respuesta a críticas a la gestión nacional que finalizó en 2015 de Gustavo Iaies, director de una fundación dedicada al tema y exfuncionario educativo, Farías reconoce que hay dificultades, y que su intención es tomar el toro por las astas para acompañar una transformación y mejora.
“El problema de matemática es central, hay una dificultad también con lengua y seguimos trabajando para resolver los problemas”, admitió.
Aunque valoró que hay una mejora en ciencias sociales y naturales, que es lo que se va a mostrar en poco tiempo más.
Con cifras de un sistema en educación estadístico propio y del nacional (el Sistema Integral de Información Digital Educativa, Sinide), “se va a verificar en tiempo real la cantidad de docentes y la matrícula de estudiantes que tenemos”- adelantó- “es un trabajo no tan sencillo por los movimientos que se producen en el sistema, además de datos de presentismo de ambos”.










