La justicia anula el cierre del campo de refugiados más grande del mundo
La Alta Corte de Kenia rechazó este jueves la decisión del gobierno de cerrar el campo de refugiados de Dadaab y de devolver a su país a los somalíes que se cobijan en él. “La decisión del gobierno de Kenia de cerrar el campo es nula y sin valor”, declaró el juez John Mativo sobre la demanda presentada por la Comisión Nacional Keniana de Derechos Humanos (KNCHR) y la oenegé Kituo Cha Sheria.
“La decisión del gobierno de dirigirse específicamente a los refugiados somalíes constituye un acto de persecución de un grupo, es ilegal, discriminatoria y por lo tanto anticonstitucional”, añade el juez.


El magistrado estima que con esta orden el gobierno viola su obligación de cumplimiento del derecho internacional. El gobierno, que puede recurrir la sentencia, anunció en 2016 su decisión de cerrar Dadaab, algo que pilló desprevenidos a los refugiados, las agencias humanitarias, la ONU y los países occidentales aliados de Kenia. Dadaab es un gigantesco complejo situado cerca de la frontera con Somalia.
Para justificar su decisión, el gobierno keniano alegó motivos de seguridad nacional. Asegura, sin aportar pruebas, que allí fue donde se planificaron los ataques de los islamistas somalíes de Al Shabab contra el centro comercial Westgate en Nairobi en 2013, y contra la universidad de Garisa (nordeste) en 2015.










