La Cooperativa La Unión cumple 80 años entre luchas y momentos de gloria
SÁENZ PEÑA (Agencia, por Hipólito Ruiz, fotos de Cesar Mendoza) - “No va a quedar ni el cartel con la leyenda Cooperativa La Unión, porque se va a colocar otro ofreciendo en alquiler el salón”, resumió angustiado, un dirigente cooperativista cuando ayer NORTE le consultó sobre el futuro de la otrora gloriosa Cooperativa La Unión Limitada que, mañana, cumplirá 80 años de vida institucional. Todo parecerá distinto. El ensanche sur, transformado por la presencia de la Universidad del Chaco Austral, tiene hoy otra fisonomía. En las últimas dos décadas se fueron de allí la Comercial Belgo-Argentina, Metalurgica Yarros que se trasladó al parque industrial y allí terminó cerrando, y ahora le toca el turno a La Unión Limitada.
A 80 años de su fundación, la Cooperativa Agropecuaria La Unión Limitada de Sáenz Peña, luego de épocas doradas donde hasta se logró constituir en una suerte de holding productivo, transita el final de sinuoso camino cuyo destino parecía incierto pero hoy, tristemente se puede decir que ha llegado a su fin.

La radiografía de esta histórica institución, que fuera orgullo del cooperativismo chaqueño, habla por sí sola.
La institución nació un 7 de febrero de 1937 en lo que hoy es la calle Comandante Fernández y su historia estuvo siempre vinculada a esfuerzos, luchas y conquistas que formaron el progreso de Sáenz Peña pero también el fortalecimiento del sistema cooperativo.
La debacle
La caída de La Unión es parte de las complicaciones de todo el sector cooperativista del Chaco, con múltiples razones como el desplazamiento de la zona de producción de algodón hacia el sudoeste y ahora hacia provincias como Santa Fe y Santiago del Estero.
Con deudas con la AFIP-DGI, Anses y otros organismos, además de juicios laborales interminables, La Unión Limitada tocó fondo y se espera que en los próximos días hay un pronunciamiento de la dirigencia cooperativista.
La situación de La Unión se suma a la crisis de Pampero, la de TN&Platex y el cierre de desmotadoras de otras entidades hermanas, como la de El Progreso Limitada.
La granja, sigue en pie
En este mar de complicaciones, la sección Granja de La Unión sigue en pie, pero esto no puede sostener a toda la estructura de la cooperativa. Aun con dificultades, la granja sigue en actividad.
Sobre el estado de situación, la dirigencia cooperativista culpa a la baja en la cantidad de hectáreas sembradas con algodón.
Sumaron el precio del textil: “eso nos perjudica mucho, los productores decidieron no seguir con el algodón porque no tiene rentabilidad”, indicaron.
En la última campaña 2015/2016 la planta desmotadora de La Unión directamente no trabajó, generando serias complicaciones y la relación de tirantez con los empleados.
Años de esfuerzos y mucho trabajo
Difícilmente alguno de los 30 emprendedores trabajadores de la tierra que decidieron agruparse aquel 7 de Febrero de 1937 dando lugar a la creación de la Cooperativa Agrícola La Unión limitada se hubiera imaginado su estado en la segunda década del siglo XXI.
No pasó mucho tiempo desde aquel 1937 la materialización del fenómeno expansivo que significó el asociativismo promovido por miembros de una inquieta colectividad checoeslovaca que por entonces se caracterizaba por un preponderante rol protagónico en la vida social y económica de la joven ciudad.
Muy pronto y después de acopiar en 1937 sus primeras 292 toneladas de textil, a fines de 1938 la entidad cooperativa no tenía Gerente, pero duplicó su padrón a 61 asociados , siendo presidida por Valerio Derka.
Con la habilidad contable de su jefe administrativo, don Carlos Svoboda se adquirió por 60.000 pesos moneda nacional, la primera desmotadora en junio de ese mismo año a José Moreno, ubicada en la quinta 73, al sur del casco urbano que por entonces finalizaba en la actual calle 11 del barrio Belgrano.
La desmotadora
La desmotadora de la joven cooperativa se ubicaba a la vera de la por entonces Ruta Nacional 95, actual acceso sur a la ciudad de nombre Comandante Fernández. En abril del año 1939, apenas dos años después de ser creada, se inauguró la sección Almacén y Proveeduría, edificándose la fachada característica y emblemática de la entidad, en diagonal al actual estadio Arena UnCAus.
Las maquinarias de desmote estaban alojadas en el interior de una nave ubicada donde se halla el actual salón de ventas de fiambres y chacinados y el ex Autoservicio.- A principios de 1944 bajo la presidencia de Carlos Cesal y siendo gerente José Malina , la entidad adquiere a la familia Allende por 182.000 pesos moneda nacional una planta desmotadora en la localidad de La Tigra y establece asi su primer sucursal.
En 1947, estiman que la primer planta desmotadora resultaba ineficiente y adquieren un equipo de desmote totalmente nuevo para instalarlo en Sáenz Peña. En 1953 adquiere instalaciones en la Villa rio Bermejito para recreación y esparcimiento y en 1954 , la entidad se constituye en el récord nacional de algodón acopiado con 14.360 Toneladas bajo la conducción de Alejandro Simeonoff , la gestión gerencial de Carlos Cesal y la parte contable a cargo del joven Fernando Jerabek. Su padrón llegaba a 661 asociados.
El algodón
En el año 1956 se verificó ingreso de algodón desde fines del mes de Febrero hasta el segundo dia de Noviembre. En 1957, a 20 años de su creación, la entidad habilitaba una nueva sucursal en colonia La Matanza, adquiriendo otra planta desmotadora. Por entonces la presidía Pablo Kolarik y registraba 674 asociados.- En 1961 supera los 960 asociados y se crea la sección Granja y fábrica de Chacinados y embutidos. Por entonces, presidía el consejo de administración don Nicolás Petrovich, era su gerente Fernando Jerabek y Esteban Demeter su Contador. Antes de fines de esa década se expande con sucursales en La Clotilde y Napenay.
El plan de electrificación rural
En 1977 inicia el mayor plan de electrificación rural de Latinoamérica para 1.500 usuarios. Su padrón registraba más de 1.300 socios y el consejo de administración era presidido por Víctor Spidla, adquiriendo en 1978 la súper usina desmotadora de algodón que recibiera la visita en agosto de 2008 de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.










