Berkeley: charla de admirador de Trump interrumpida por piquete
Violentas protestas expulsan de la universidad californiana a un escritor que se reivindica fascista. Con al menos seis heridos, los manifestantes enfrentaron y expulsaron luego a la policía.
Berkeley, 2 (Reuters y afp) - La violencia estalló la noche el miércoles en el campus de la Universidad de Berkeley para protestar por una charla programada por el politólogo de ultraderecha greco-británico Milo Yiannopoulos, que además es columnista de la publicación de la misma orientación Breitbart. El editor de ese sitio web es Steve Bannon, ahora estratega de comunicación de la Casa Blanca. La universidad emitió un comunicado en el que culpó a “150 agitadores enmascarados” por los disturbios, y decidió la cancelación del evento unas dos horas antes del discurso de Yiannopoulos, al que debieron retirar del campus “en medio de la violencia y la destrucción, y preocupados por la seguridad pública”.

Los manifestantes, algunos de ellos aparentemente afiliados al grupo anarquista anarquista “Black Block”, arrojaron fuegos artificiales y piedras a la policía. Algunos incluso lanzaron cócteles molotov y rompieron ventanas del centro estudiantil que iba a alojar la disertación de Yiannopoulos. Al menos seis personas resultaron heridas en el enfrentamiento con los policías antidisturbios, de los más de 1.500 manifestantes se habían reunido en la plaza Sproul, cantando y mostrando pancartas que rezaban: “No habrá lugar seguro para los racistas” y “Esto es una guerra”.
Los manifestantes derribaron las barreras metálicas, incendiaron locales del campus y a una mujer que llevaba un sombrero rojo con la efigie de Trump la rociaron con pimienta en la cara. La mujer se recuperó luego. A medida que la situación se descontrolaba, la policía universitaria convocó a los escuadrones antidisturbios y bloqueó todos los edificios del campus. “Condenamos en los términos más contundentes la violencia y los hechos ilegales sucedidos, y lamentamos profundamente esas tácticas que ensombrecen las protestas legítimas”, dijo UC Berkeley en un comunicado. “Aunque los puntos de vista, las tácticas y la retórica de Yiannopoulos son profundamente contrarios a nuestras ideas, estamos obligados por la Constitución, la ley y nuestros valores a permitir la libre expresión de todas las opiniones y perspectivas”.

Mientras la policía dispersaba a la multitud desde el campus, varios grupos de manifestantes se trasladaron al centro de Berkeley y rompieron vidrieras en varios bancos. Sin embargo, no hubo más arrestos durante la noche. Yiannopoulos había sido invitado a hablar por el Partido Republicano en Berkeley, y el día antes de la charla había publicado un video en Breibart en el que apoyaba la construcción del muro que Trump ha prometido para bloquear la frontera entre EEUU y México. El presidente Donald Trump, como lo hace habitualmente por Twitter, sugirió que podría recortar fondos federales a la universidad de Berkeley. “Si Berkeley no permite la libertad de expresión y las prácticas de la violencia sobre personas inocentes con un punto de vista diferente. No habrá más fondos federales?”. Luego agregó: “Las universidades estadounidenses atentas. El presidente está observando”, y “Los que creen que pueden silenciar las voces conservadoras y libertarias en el campus y todavía esperan recaudar sus impuestos llegan a su fin”.
Sin embargo, antes de los disturbios los manifestantes dijeron que el evento Yiannopoulos no era cuestión de libertad de expresión, porque él defiende el discurso de odio, xenofobia y racismo. Berkeley dijo que había preparado medidas de seguridad por disturbios que había habido en otros eventos de Yiannopoulos, como el de la Universidad de Davis, también cancelado el mes pasado a causa de las protestas. Estas visitas se enmarcan en una gira de conferencias por universidades de todo el país que Yiannopoulos bautizó Dangerous Faggot Tour (Gira del Maricón Peligroso). “Pero en última instancia, y desafortunadamente, fue imposible mantener el orden dado el nivel de amenaza y violencia”, dijo la Universidad en el comunicado.
“Es una triste ironía que el Movimiento por el Libertad de Expresión fuera fundado aquí, y esta noche un discurso haya sido impedido. Era un discurso odioso, pero hablar sigue siendo su derecho”, dijo un alumno en la plaza Sproul. El Movimiento por la Libertad de Expresión comenzó en Berkeley en 1964, después de que los estudiantes protestaran en masa cuando los administradores intentaron restringir su derecho a la actividad política en el campus.
El nuevo juez supremo de EEUU era un joven fascista
Neil Gorsuch, juez seleccionado por Trump para completar el cargo vacante en la Corte Suprema, fundó y dirigió un club llamado “Fascismo Forever” opuesto al centro de estudiantes liberal de su escuela secundaria (preparatoria). El periódico DailyMail.com reveló que Gorsuch fundó el club en protesta por las tendencias izquierdistas de los profesores. La historia y los miembros del club de Gorsuch fueron recogidos en el anuario de la escuela secundaria de Washington DC.
El nombre del club puede ser un inconveniente para un candidato de la Corte Suprema que enfrenta la difícil batalla para su confirmación. Sin embargo, también muestra la profundidad de las credenciales de ultraderecha de Gorscuch –y sus inclinaciones violentas mientras asistía a la preparatoria en la década de 1980. El presidente Donald Trump nombró a Gorsuch, hasta ahora juez de apelación, para reemplazar al fallecido juez de la Corte Suprema, Antonin Scalia.
Gorsuch fundó el “Fascism Forever Club” durante su primer año en la preparatoria Georgetown, escuela privada jesuita que ahora cobra cuotas de u$s 30.000 al año, una de las más selectivas de los EEUU. Fue presidente del club hasta que se graduó, en 1985, de acuerdo con las propias publicaciones del club. Su anuario describía al “Fascism Forever Club” como un grupo de estudiantes anti-facultad que luchaba contra las opiniones “liberales” de la administración escolar. “En los círculos políticos, nuestro incansable presidente Gorsuch felizmente se enfrentó contra las tendencias cada vez más izquierdistas de la facultad”, realzaba el anuario.










