Isidro Galeano: vecino de Barranqueras que apostó al trabajo y la familia
Cuando uno ve a la gente por la vida, se pregunta que tendrán de interesante esas vidas es cuando uno conoce a gente como Isidro Galeano, que al parecer es un vecino mas de Barranqueras pero con una historia en donde la familia y las ganas de progresar son las protagonistas.
Este quinielero de 62 años nunca bajó los brazos antes las adversidades de la vida, las malas épocas. Con ganas de salir adelante demostró que el que intenta lo puede lograr y así como se convirtió en uno de los hombres más reconocidos de la localidad vecina.

Nacido en 1954 en Villa Los Lirios, Isidro Galeano es hijo de Petrona Celestina Cantero y Juan Ortinger Galeano y es en el año 63 que se mudaron a Barranqueras donde cursoó sus estudios primarios y secundarios. Un día, de muy chico decidió que quería tener siempre plata en su bolsillo y es de ahí que nunca paró de trabajar.
Su primera changa fue de lustrador de zapatos en la Municipalidad de Barranqueras y además hacía diferentes trabajos de jardinería con un vecino que vivía a la vuelta de su casa llamado Cacho Galván. Después de sus primeras monedas entró a trabajar – en el año 1970- en un taller metalúrgico donde aprendió los diferentes trabajos y es por eso que salió de ahí siendo oficial múltiple metalúrgico, esta fábrica era de los ingenieros Niremperger - padre de la jueza Zunilda – y de Viñuela, hasta que fue delegado sindical y es ahí donde lo despiden. “Las empresas nunca quieren a los que trabajan en los sindicatos, siempre prefieren que estén lejos de esos actos” asegura Isidro.

Luego, a fines de los 70 comenzó a ser vendedor de libros regionales en la librería de Antonio Viseglia. Pero su verdadero amor se encontraba arriba de los colectivos, donde fue chofer de la empresa Güemes. “Me gustaba mucho ser colectivero, incluso me subí la primera vez sin saber manejar y me di cuenta que era una pasión que tenía guardada” asegura Galeano, quien fue despedido por ser delegado de UTA en 1989. En esa época empezó a pasar unas de sus peores crisis económicas. “Pasamos cinco años muy difíciles con mi familia” recuerda Isidro que nunca bajó los brazos y resalta que salió adelante gracias a la fuerza de voluntad ya que trabajó por su propia cuenta en un taller metalúrgico donde pudo aplicar todos sus conocimientos del trabajo anterior.
Isidro Galeano no dejó en ningún momento de trabajar por su familia y su bienestar, tanto es así que también fue parte de la ex Radio Chaco – hoy Radio Provincia -. Trabajó bajo las ordenes de Edmundo Ordenavia como portero, sereno, recepcionista o cualquier otro cargo para lo que se le necesitara pero en 1994 renunció. Ahí fue cuando decidió seguir adelante que comenzó a trabajar de remisero hasta que entró a trabajar de seguridad en Maxicomsumo y porque no lo dejaban tomar su mate decidió irse.

Galeano, en sus mas de 60 años fue de todo. Adquirió experiencias que le sirvieron para valorar cada una de las vivencias que le tocan vivir sin bajar los brazos y con el objetivo de que su familia siempre esté unida y tengan un buen pasar. Una vez que pasaron los tiempos difíciles, hace más de diez años decidió abrir su sub agencia de quiniela de Lotería Chaqueña en su domicilio actual– Ayacucho 4255, de Barranqueras – que luego con el tiempo se convirtió en la Agencia Oficial 404 “El Mono”. De esta actividad se destaca su participación durante muchos años en la Asociación de Agentes y Subagentes de Lotería donde tenía el cargo de Secretario hasta octubre del año pasado. “Mi verdadera pasión es el fútbol, tanto es que fui comisario deportivo de la Liga Chaqueña cuando For Ever estuvo en la B Nacional y luego en su ascenso a la Primera A” recuerda Isidro y cuenta que él fue parte de la comisión que estuvo presente el día que “El Negro” descendió y la hinchada esperó a la salida al árbitro y tuvieron que llevarlo camuflado a Corrientes para resguardarlo después de que anulara una jugada equivocada y eso llevó a que perdieran el partido.
“Lo único que puedo dejar como legado es la
unión en mi familia y las ganas de progresar”

Isidro se reconoce familiero y que estos son su motor en esta vida. “Yo lo único que puedo dejarles a mi familia es la unión y los valores sobre todo el respeto a las personas” afirma don Galeano. Si bien son una familia chica, son compañeros y valen por muchos.
La composición familiar está encabezada por Isidro y su señora Cristina Cabrera que “son novios hace 34 años”; de esta pareja nacieron dos hijos Marcela –futura madre de Lautaro Martin– y Diego. “Mi hija está embarazada así que próximamente vamos a tener un nuevo integrante” dice orgullosamente este hombre que atiende a sus clientes con una sonrisa y de buena manera.
“El buen trato es lo que te hace retener a los clientes, si no los tratas bien se van y nosotros no tenemos porque transmitir nuestro mal día a la gente que viene a jugar a nuestra agencia” expresa el quinielero.
Su jornada comienza a las 5:30 de la mañana y termina a altas horas de la noche cuando cierra sus cuentas y puede descansar tranquilo a la espera de un nuevo día para abrir su negocio. Pero todo esto pudo conseguir gracias al apoyo de sus compañeros de convivencias que son su familia. “Pasamos los peores momentos, también tuvimos muchos buenos pero siempre juntos como la familia que somos y nos costó trabajo construir” concluye Isidro Galeano, un hombre sobresaliente de Barranqueras.










