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A la administración actual le quedan dos años y veinte días de mandato

Bacileff Ivanoff asumió la gobernación

Juan Carlos Bacileff Ivanoff asumió este martes la gobernación del Chaco. Aunque se trata de un interinato, ya que reemplazará a Jorge Capitanich mientras dure la gestión de éste como jefe del Gabinete de Ministros de la Nación, tampoco se descarta que tenga la responsabilidad de conducir el Poder Ejecutivo en los casi 25 meses de mandato que le quedan a la actual administración.

Se trata de una posibilidad que más de una vez estuvo latente, y en cada ocasión fue por las versiones de una convocatoria presidencial a Capitanich para un cargo nacional, situación que finalmente se concretó esta semana con el anuncio del gobernador de su partida hacia Buenos Aires para actuar como jefe del Gabinete de Cristina Fernández de Kirchner.

Llega Ivanoff, se va Capitanich. La gestión del abogado de Castelli será un interinato, pero bien podría durar todo lo que le resta de mandato a la actual administración. 

Los altibajos de la relación entre el gobernador y su vice son los que abren los principales interrogantes sobre lo que será la gestión de Bacileff Ivanoff, si bien en el Frente para la Victoria se espera que no haya sobresaltos. Sobre todo considerando que ambos se necesitarán de aquí en más. Capitanich para que la administración provincial no cambie de rumbo, Ivanoff para que prosiga el fuerte apoyo federal en cuestiones fiscales, sociales y de infraestructura.

La llegada al poder

Ivanoff nació en Castelli, y allí ejerció como abogado. Su militancia peronista lo llevó en 2001 a una diputación provincial, cargo que ejerció hasta 2005. En 2007 fue el elegido por Capitanich como compañero de fórmula para un nuevo intento -el tercero- de llegar a la gobernación.

Parecía una candidatura casi testimonial. Las derrotas anteriores de Capitanich (en 1999 frente a Angel Rozas y en 2003 ante Roy Nikisch) y el invicto radical de doce años parecían sentenciar un nuevo triunfo de la UCR.

Sin embargo, la historia dio un giro, y en las elecciones del 16 de septiembre de aquel año las encuestas que anticipan una amplia victoria de Rozas (que buscaba un tercer mandato al frente del Ejecutivo) quedaron hechas trizas. En un escrutinio marcado por el suspenso, Capitanich venció por un ajustado margen de poco más de mil votos.

Dueño de un temperamento fuerte, el vicegobernador apareció más de una vez en los medios marcando diferencias con decisiones del gobernador e incluso criticándolo duramente. Sin embargo, después de cada tormenta la relación entre ambos volvía a acomodarse, al punto que Capitanich volvió a elegirlo como compañero de ruta en las elecciones de 2011. Su explicación fue simple: “Equipo que gana no se cambia”. Y así ambos fueron reelectos en sus cargos.

Una etapa singular

El segundo mandato no mostró cambios en el vínculo de gobernador y vice, siempre marcado por etapas de fluidez y otras nada fáciles. La demostración más clara de ello fue cuando Ivanoff se retiró del acto de jura de diciembre de 2011, en la Legislatura, como expresión de disgusto por falencias protocolares en la organización de la ceremonia.

De todos modos el punto más alto de conflictividad se dio con el sonado caso del despido del ministro de Educación Francisco Romero, exonerado del gabinete mientras Capitanich estaba de viaje e Ivanoff era el hombre a cargo del Ejecutivo.

Pero de nuevo prevalecieron los años de amistad entre los protagonistas y la sangre no llegó al río.

Ivanoff asumirá la conducción del gobierno provincial con varios desafíos. El primero de ellos será tratar de mantener el ritmo de gestión impuesto por Capitanich. Pero además, deberá cuidar la marcha de la administración en un contexto económico que sigue siendo de crecimiento pero da señales de alerta como la presión cambiaria, el descontrol inflacionario y la reducción de reservas del Banco Central.

Todo eso mientras al mismo tiempo irá ganando vértigo en el oficialismo la puja por la sucesión gubernamental de 2015. Una competencia que involucra a pesos pesados del PJ y que el suplente de Capitanich deberá mantener acotada para que no complique el día a día de la vida de los chaqueños.