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Intendente, productor, padre de familia y defensor de la vida en el campo

Son las 14.50. Estamos en el lote 1 de la Colonia José Mármol, a unos 20 kilómetros de Campo Largo. Llega el dueño de casa, Mateo Daniel Capitanich. Es el intendente de la mencionada comuna desde hace dos años.Textos: Hipólito Ruiz Fotos: César Mendoza

 Lo acompaña su mujer, Mónica Pereyra y en casa la mesa está preparada porque Jelena Geovana (15 años), la hija del matrimonio, ya hizo el almuerzo. “No hay cosa más hermosa que la tranquilidad del campo y tener tu familia a tu lado”, dice sonriente el anfitrión. Sus amigos le dicen “el Dany” Capitanich.

Es el intendente de Campo Largo, en el centrochaqueño con poco más de 20.000 habitantes. La particularidad del jefe de familia es que vive en el campo. Tiene cuatro hijos y todos van a la escuela pública, a la Escuela de Familia Agrícola (EFA) N˚ 4 de Colonia José Mármol.

Sale de su trabajo junto a su esposa, que es su secretaria privada en la Municipalidad, y cuando los chicos no van a la escuela, los espera la comida lista, porque se encargan de los quehaceres de la casa y los temas relacionados a una vivienda rural y sus contextos.

Una familia de campo

 

 

La familia del agricultor está integrada por su esposa y cuatro hijos: Branco Daniel, de 16, que concurre al cuarto año de la EFA N˚ 4; Jelena Geovana, de 15 y va a la misma escuela (tercer año); Jovan Mateo, de 11, y el menor, Dusko Emanuel, de 9.

“¿Te acordás Branco cuando carneábamos los chanchos?”, le apunta el padre al hijo mayor, mientras los más chicos se ríen porque entienden que en la fae- Intendente, productor, padre y defensor de la vida en el Mateo Daniel Capitanich, de Campo Largo. Sus hijos van a una escuela pública na se producían muchas historias acerca de las tareas rurales y de las que participaban todos.

Del campo a la municipalidad

 

 

Mateo Daniel se levanta todos los días a las seis. “Eso ya es una costumbre, no lo puedo evitar”, dice, ni siquiera los domingos. Son 20 kilómetros de caminos de tierra que los separa de la municipalidad.

“Y hacemos dos viajes, uno a la mañana y otro a la tarde, porque es necesario estar en la intendencia y atender que se presten todos los servicios”, explica. Regresa y luego de almorzar, carga su termo y mate y sale a ver las actividades del campo.

“Papá se sube el tractor y sale a mirar si falta algo, y vamos al campo del tío Héctor para ver que falta porque ahora por ejemplo, papá está pensando en sembrar acá algodón”, dice Branco Daniel.

El arte de gobernar

 

 

“No fue fácil para mi aceptar una candidatura porque lo mío no es la política, aunque siempre milité en el peronismo”, dice el intendente de Campo Largo. Cuenta que una de las motivaciones fue precisamente el empuje que asignado a su tarea de gobernante pero previamente, como senador nacional, de su hermano, Jorge Milton Capitanich, gobernador del Chaco.

“Y me motivó mucho saber que podemos hacer muchas cosas por la gente a través de la gestión y ahora, a dos años de estar en el gobierno de mi pueblo, me doy cuenta que todo se trata de gestionar”, afirma de manera categórica.