Panamá inaugurará la ampliación del canal celebrando sus 100 años en el 2014

La nación que posee la llave maestra del comercio marítimo internacional con solo 3.500.000 habitantes se lanzó a invertir más de 5.000 millones de dólares en tres nuevas esclusas de una obra recuperada de manos de EE.UU. por el tratado Carter-Torrijos de 1977.

La conexión interoceánica fue atravesada por el primer barco en 1914 cuando la independencia panameña apenas tenía 11 años. El centenario se sumará a dos acontecimientos: la inauguración del metro, que oxigenará el tránsito, y el crecimiento de la capital que ya se parece a Miami, además de las elecciones presidenciales donde el neoliberalismo ya se desvela por retener el poder que ejerce el empresario Ricardo Martinelli.

La tierra de Rubén Blades

Sin ofender a sus figuras históricas en una larga cruzada de autonomía en una América Central donde la influencia del poderío económico y militar de los Estados Unidos fue un factor dominante y hasta diríamos un reflector vigilante que no está definitivamente apagado, llegar a Panamá donde Rubén Blades encabezaba toda una semana del mejor jazz y reeditaba aquella grabación original de “Pedro Navaja” de 1978, que lo eyectaría al primer plano del mundo salsero, fue tan gratificante como recoger imágenes de un país dolarizado, donde el Balboa es un símbolo, y la combinación de negocios financieros y del tráfico mundial de cargas con los fuertes ingresos del turismo se recuestan en el soporte fiscal de la recaudación millonaria del canal, cuyo peaje ha sido canalizando en un plan de obras de tal envergadura que es la carta de triunfo que jugará el partido Cambio Democrático, con el candidato que surja de las primarias de mayo.
Volviendo a Blades, músico y actor de muchas películas de Holllywood, y frustrado candidato presidencial, cualquier panameño lo reconoce como un gran embajador y, sobre todo, un motorizador de inversiones para que el turismo no tenga techo.
La excursión al casco antiguo en plena remodelación, incluye identificar “la vieja esquina” en la que se inspiró ese popularizado tema salsero que hace 20 años también sumó el talento del jazzista Danilo Pérez, que con Blades tocaron y cantaron “Pedro Navaja” ante unos 20.000 jóvenes, muchos de ellos incipientes músicos, que inundaron “La ciudad del Saber”, un campus donde el festival de jazz cerró nueve jornadas de clínicas y noches de gala.

El Canal de Panamá rumbo a los 100 años 

Síntesis histórica

Panamá, tierra de turismo playero y de solvencia de su sistema bancario, es un istmo codiciado por las incursiones europeas encabezadas por el dominio español en el siglo XVI cuando se fundó la capital de hoy en 1514, y todas las alternativas tuvieron como constante a la búsqueda de una vinculación entre el Atlántico y el Pacífico para evitar el largo rodeo en la ruta del cabo de Hornos descubierta por Magallanes.
Los estudios e intentos españoles sumaron en el siglo XIX el interés de Francia, Inglaterra, Estados Unidos y la propia Colombia a la cual el territorio panameño estaría unido hasta su independencia en 1903.Hasta el célebre alemán Alejandro von Humboldt trazó nueve posibles rutas para esa unión intercoceánica.
Después se escribió el capítulo de inversores y también aventureros que se interesaron en impulsar construcciones como la concesión que conectó a Panamá y la actual zona franca de Colón a través del ferrocarril, concluyendo obras en 1855. 
En el plano de intervenciones a nivel de estados, Colombia firmó tratados con EE.UU., pero su principal decisión fue conceder a una empresa de Francia la construcción y operación de un canal durante 99 años.
Los franceses habían logrado realizar el canal de Suez en 1869 y la figura de Ferdinand de Lesseps cobró prestigio mundial. Él propuso la ruta para ejecutar el canal de Panamá, iniciándose el 1 de enero de 1880 un gigantesco proyecto donde llegaron a colocar a 17.000 trabajadores caribeños a las órdenes de los ingenieros y técnicos de Francia. 
Al mismo tiempo, la compañía constructora cosechaba la confianza de millares de inversores, en su mayoría pequeños, para sostener el financiamiento del canal. A pesar del esfuerzo, la adversidad de los factores climáticos - lluvias copiosas, elevadísima humedad, la resistencia de la selva panameña y hasta el azote de enfermedades como la malaria y la fiebre amarilla -, diezmaron el plantel de trabajadores que se redujo a solo 700 en 1903.
Hubo aportes de realizaciones significativas pero sin alcanzar la meta del canal con el costo del fracaso empresario de enorme impacto y la pérdida de 6.300 vidas.
Interviene Washington

El gobierno y los capitales de los Estados Unidos retomaron el impulso inicial de los franceses con presiones muy fuertes sobre el gobierno de Colombia que se aferraba a otros compromisos. Cuando el presidente Theodore Roosevelt fue convencido de que la conexión era la panameña, se precipitó el impulso de la independencia, con la separación de Colombia el 3 de noviembre de 1903. En dos semanas se avanzó en acuerdos que instalaron a EE.UU. en el epicentro de la esperada obra con la concesión de todo el espacio necesario para resolver la planificación y ejecución desde 1906. 
Transcurrirían ocho años - removiendo 200 millones de metros cúbicos de tierra - para celebrar que el 15 de agosto de 1914 el vapor Ancón se convirtiera en la primera nave que atravesaba el canal.
Ese es el centenario que se prepara con bombos y platillos, cuyo plato fuerte será la inauguración de la ampliación del canal que se ejecuta a intenso ritmo.
Sin embargo, en el plano político los acuerdos de compensaciones fueron generando roces entre los gobiernos de Panamá y EE.UU., algunos con enfrentamientos como el de 1964 con numerosos muertos.
El presidente, general Omar Torrijos, lograría negociar con su colega James Carter - el mismo que no fue indiferente a las violaciones de los derechos humanos que ejecutaba la junta militar argentina -, el tratado del 7 de setiembre de 1977 que entró en vigencia el 1 de octubre de 1979 con una cláusula fundamental: una transición de 20 años para la definitiva transferencia el canal a Panamá y tierras aledañas, que culminó el 31 de diciembre de 1999. 
Desde entonces, los panameños son dueños del canal y recogen los frutos de su explotación con un tránsito anual de más de 14.000 buques, configurando también la fuente de trabajo de 9.500 hombres y mujeres.
Desde 12 de mayo de 1963, con la instalación de un nuevo alumbrado en las tres esclusas, el canal funciona las 24 horas.

Entre el ex dictador Noriega y el presidente Martinelli

Enfermo, olvidado y con graves problemas de salud que afectan su movilidad, el ex dictador Manuel Antonio Noriega lleva más de un año de su retorno con 78 años de edad, extraditado por la justicia panameña que le impuso una condena de 60 años, sumada a las que ya cumplió en los Estados Unidos y Francia. 
Las dos hijas de Noriega, como voceras del hombre fuerte entre 1983 y 1989,cuya captura motivó una invasión militar norteamericana ordenada por el presidente George Bush, al mismo tiempo que se instaló en el poder a quienes habían ganado las elecciones de mayo de ese año, derrotando a Noriega, siguen reclamando el arresto domiciliario para el ex dictador.
Si bien había sido el jefe de inteligencia desde la década del 70, trabajando para la CIA, Noriega se convirtió en enemigo de Washington al aliarse con el narcotráfico a través del cartel de Medellín, además de acercarse al gobierno de Cuba y alentar a las izquierdas latinoamericanas. 
Al ocurrir la invasión que buscaba su captura, Norierga se refugió en la nunciatura panameña en la víspera de la navidad de 1989 hasta entregarse el 3 de enero de 1990 vestido con su uniforme de gala.
Trasladado a Miami, fue condenado a 40 años de prisión, pero también fue requerido por Francia, donde cumpliría más de siete años de arresto por blanqueo de capitales.
Su repatriación a Panamá lo instaló en el penal El Renacer con una condena de 60 años por el asesinato de 11 panameños. En todo esta trayectoria como delincuente internacional, Noriega no dio señal alguna de arrepentimiento.

El presidente Martinelli

El presidente Ricardo Martinelli, empresario y líder de un partido esencialmente neoliberal, intentó que su propia esposa asumiera la oportunidad de una candidatura exitosa en los comicios de 2014.
Pero la primera dama dio un paso al costado. Ahora, en el seno del gobierno y en sus figuras legislativas más notorias se lanzó la carrera hacia las primerias de mayo, donde tendrá que surgir la fórmula para un nuevo mandato sustentado en metas como el metro, que será inaugurado como principal logro electoral. Hay movimientos internos cotidianos (como el cambio de autoridades en la administración del canal, ubicación privilegiada si la hay en este país) y Martinelli intentó que los ministros y altos funcionarios con aspiraciones solicitaran licencia para dedicarse a sus aspiraciones, pero el intento no cuajó.
El presidente también protagonizó un episodio resonante al despedir al embajador de Panamá ante la Organización de Estados Americanos (OEA) Guillermo Cochez, por su intervención crítica contra el chavismo venezolano. El destituido funcionario acaba de anunciar una conferencia sobre “el secuestro de la OEA” el próximo 19, antes de volver a su país.
 

 



Últimas noticias de Chaqueña