Al borde de un ataque de nervios por impuestos

La reforma tributaria que aprobó la Cámara de Diputados del Chaco y puso al borde de un ataque de nervios a los dirigentes llegó hasta las entidades agropecuarias nacionales. Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) rechazó la norma calificándola de “ajuste fiscal descomunal”.

Además de la crítica de las entidades de la provincia, incluso por el tratamiento que recibieron los dirigentes por parte de diputados que los hicieron venir del interior, indicándoles que los escucharían pero no harían cambios y luego sí los hubo cuando se dialogó sólo con un sector, llegó hasta las entidades de la Mesa de Enlace por lo que consideran de suma gravedad. 

El comunicado de CRA 

En ese sentido, CRA señaló que “el gobierno del Chaco incrementa la presión fiscal sobre los ciudadanos de la provincia, la actividad económica y, en particular, la del sector agropecuario, a través de una reforma tributaria impulsada en la Legislatura provincial que introduce la renta potencial de la tierra, ingresos brutos y un aumento en el impuesto inmobiliario rural, entre otros gravámenes”. 

Calificó la iniciativa del gobierno como un ajuste fiscal descomunal que incrementa la presión impositiva sobre el sector agropecuario a partir de aumentar considerablemente el Inmobiliario Rural e introducir el Impuesto a los Ingresos Brutos (IIB), con lo distorsivo que resulta este gravamen. El aumento en Ingresos Brutos también se da en el pan o en la carne vacuna, y afecta a más de un millón de chaqueños al incrementarse el precio final de los alimentos básicos. 

Critica severamente la introducción del Impuesto a la Renta Potencial de la Tierra porque este impuesto se cobrará --según sostiene la norma aprobada, impulsada por el Ejecutivo provincial-- cuando el inmueble se encuentre explotado “deficientemente”. “La determinación del tributo estará a cargo del Poder Ejecutivo, lo cual quedará a merced de parámetros subjetivos y de dudosa eficiencia. Sumado a esto, hay vastas regiones del Chaco que atraviesan una feroz sequía, sobre todo el Este de la provincia, que impacta negativamente en la ganadería y afecta los servicios, y por lo tanto la producción futura de terneros”, agrega la nota. 

Los sectores relacionados con la actividad agropecuaria en general señalan su malestar por la falta de equidad en cuanto a la presión fiscal. Expresan su enojo en reuniones y en encuentros ocasionales en los que destacan que “nadie habla en el gobierno de ser más austeros; se sigue incrementando el plantel de personal de los distintos poderes, asesores, etcétera; mientras la única solución es aumentar impuestos a quienes trabajan”. 

Dirigentes enojados 

Las declaraciones de los dirigentes agropecuarios --como el caso de la Federación Chaqueña de Sociedades Rurales (Fechasoru), de la Sociedad Rural del Chaco y dentro de la propia Federación Agraria que realizó un acuerdo para que se hagan reformas-- indican que están disconformes. “En los últimos años se obtuvo mucho del campo; pero se despilfarró y se gastó de manera irresponsable, sin siquiera realizar las obras mínimas para el sector productivo”, se dijo. En ese sentido, destacan que los impuestos representan el 60 por ciento de los ingresos del productor y para avalar el incremento de gastos del Estado provincial se señala que en 2007 el presupuesto anual era de 3.374 millones y el de 2013 se proyectaron 14.827 millones de pesos. 

El gobierno provincial se defiende señalando que los sectores más grandes deberán tributar más y que las nuevas alícuotas de Ingresos Brutos no superarán la media nacional y los productores pagarán menos de lo que abonan en otras jurisdicciones en concepto de inmobiliario rural. “Se cargará más sobre las grandes empresas. Es decir pooles, fondos de inversión en la producción primaria y grandes cadenas comerciales de otras jurisdicciones. Por otra parte, si bien se impone el 1 por ciento para el pago de productos agropecuarios, se elimina el impuesto del 1 por ciento que se percibía a la salida de la provincia en concepto de merca compra”, señalaron los diputados provinciales. 

La decisión de aprobar la reforma tributaria que significan nuevos valores para los distintos impuestos se cumplió. Más adelante, seguramente, se verá el costo político que tiene la decisión de este aumento en los tributos por parte del gobierno, porque --como se señala en el ámbito privado-- el capítulo no está cerrado.