Se ladea el modelo

Es probable que todavía quede en la mente de los lectores el recuerdo de las impresionantes imágenes televisivas que mostraron el hundimiento del crucero italiano “Costa Concordia”.

Poderoso navío que, después de chocar contra las rocas de la costa, al mejor estilo del Titanic, comenzó a ladearse hacia uno de sus costados, perdiendo irreversiblemente su línea de flotación.

El modelo K

Salvando las distancias y solo a manera de ilustración, al “modelo K”, le pasa algo parecido. Hace rato que viene chocando contra las rocas de una realidad que se niegan a reconocer. Producto de ello, hace unos 30 días, el modelo comenzó a ladearse peligrosamente y sus promotores no encuentran la manera de apuntalarlo. Lo ocurrido en la estación Once, nos referimos al desastre ferroviario que costara la vida de 51 personas y la de un niño en gestación, que sería la víctima número 52 y de la cual poco y nada se habla; daría la impresión que corrió el velo que tapaba el entendimiento de no pocas personas.
Es probable que semejante acto de irresponsabilidad de funcionarios K, comandados por la propia presidente, que por negligencia llevaron al matadero a 52 víctimas, haya sido como la gota de agua que rebalsó el vaso de la fidelidad, que no pocos, todavía manifestaban para con esta gestión. Lo demuestra una encuesta realizada en marzo en Capital, relacionada con la percepción positiva de la presidente, quien bajó su imagen del 43% al 27%. El barco comienza a ladearse.

Un yerro, al lado del otro

En realidad, lo de Once, solo es uno de los tantos yerros del presente cristinista. A ello, hay que sumarle la desafortunada decisión presidencial de designar al actual vicepresidente. Tan desafortunada, que tal vez ya empiecen a extrañar a Cobos. Tal vez el Vice, si la Justicia actúa sin que le tiemble el pulso, tenga que renunciar o someterse a un juicio político por su conducta. No se sabe que sería peor para Cristina. Pero Ella es la única responsable por haberlo elegido. No consultó con nadie. Fue su decisión personal. Así le fue.
Por otro lado, la jugada presidencial, que intenta sacarse de encima gastos que ya no puede solventar, apoyada por los levanta manos del Congreso, decidieron “enchufarle” a la fuerza los subtes y 33 líneas de colectivos al Gobierno de la Ciudad. Pero no les será tan fácil salirse con la suya. Seguramente la Legislatura porteña vetará esta torcida iniciativa presidencial y el asunto terminará en la Justicia. ¿Qué hará la Justicia? ¿Alguien lo sabe?

Democrático, pero autoritario
Es este un gobierno que emergió de una contienda electoral democrática, nadie lo duda; pero tampoco nadie puede negar el estilo autoritario, intolerante y de pensamiento único que identifica a la jefa de Estado y la mayoría de sus funcionarios. Pero ahora se vino la noche. Es el ajuste económico. Lo afirmó Mercedes Marcó del Pont, cuando apoyó la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que le permitirá manotear de allí para morigerar el ajuste. A
En alusión a la necesidad urgente de la reforma, la funcionaria dijo: “Es esto o el ajuste salvaje”. Muy pronto se olvidaron que Néstor Kirchner, una y otra vez, afirmaba: “Antes que hacer un ajuste, nos vamos”. Pero la necesidad tiene cara de hereje. No cumplirán con su palabra, como no lo hicieron nunca. Ahora el barco comienza a ladearse. No sabemos si correrá la suerte del crucero italiano, o logrará revertir su línea de flotación.