Los árboles urbanos no votan

Señor director de NORTE:
Es indudable que los árboles no votan, pero quizás tengan voz. Mensajes silenciosos que los escuchan quienes se involucran con el ambientalismo.

Es un silencio de los inocentes que el crujir de las motosierras de los despiadados de turno, ahogan apoyados por la impunidad que surge por el desinterés de quienes deben velar por la mejor calidad de vida, por la que se comprometieron a gobernar. Y hasta prestaron el juramento de rigor. Estamos próximos a un nuevo fin de semana. ¿Cuántos árboles de nuestra Resistencia estarán esperando su turno en esa suerte de lapso para que les llegue el fin anticipado de su vida útil?
No se necesita demasiado esfuerzo para comprobar que nuestro municipio no tiene como una de sus prioridades la conservación de la riqueza del arbolado público como sería de esperar. No existe la rigurosidad adecuada en las sanciones para una sociedad como la nuestra, que en ocasiones se muestra indolente con respecto a este tema. Nos hace falta demasiado camino por recorrer para llegar a valorar lo que aún se conserva como reserva arbórea. Más del 50% de las añejas especies han sido mutiladas o extraídas. En su lugar en algunos casos se han suplantado antiguos ejemplares que tenían posibilidad de brindar todavía sus buenos servicios, por retoños que con suerte si prosperan; tardarán entre 20 a 30 años, según la especie; para brindarnos el mismo beneficio que al que se lo sentenció a la pena de muerte. Esto en un ambiente de tipo tropical como el nuestro.
Respecto del daño clandestino, este se lleva a cabo preferentemente los domingos, ya que no est á habilitada la oficina de Inspección General del Municipio que son quienes constatan la contravención a las claras ordenanzas que se hallan en vigencia. Las sanciones no resultan actualizadas acorde al daño que se produce. Si ameritan crédito la presunción sobre comentarios que surgen de agentes del propio municipio, que la tarea de extracción de las especies estaría siendo llevada a cabo por una empresa privada. ¿Será verídica la presunción? La extracción de los ejemplares arbóreos de Resistencia, tendría que ser llevada a cabo como último recurso cuidadosamente evaluado. Es más, si se quisiera de verdad realizar una efectiva gestión ambiental, habría que implementar una metodología de preservación, evitando de este modo el riesgo de enfermedades que atentan contra la salud de los ejemplares a fin de prolongarles la vida y los riesgos por caídas por debilitamiento radicular. De existir un genuino deseo de brindar a la comunidad un ámbito donde se pueda desarrollar según rezan los eslóganes; “movidas para una vida sana”, habría que llevar a cabo una suerte de patrullas de prevención ante los arteros ataques clandestinos de los fines de semana. En estos, el Municipio no tiene por costumbre llevar a cabo las pocas tareas de extracciones que estarían plenamente justificadas, por lo que el detener la contravención es salvar una vida. Contar con el apoyo de la autoridad policial sería muy beneficioso, ya que cualquier vecino ante una acción irregular podría recurrir al 911 por ejemplo, y este se encargaría de hacer llegar el móvil que corresponda de cada una de sus zonas y detener el hecho, ya que es poco probable que quién produce el ilícito cuente con la autorización correspondiente. Sería gratificante que el gobierno provincial en este tema llegue a un acuerdo con el municipal, para que no se interprete como un avasallamiento a su potestad, y por intermedio del ministro de Gobierno podría brindarle un importante aporte para llevar a cabo la tarea de prevención. Aunque parezca utópico, en alguna oportunidad que se encuentren en protocolares eventos, que por lo general se llevan a cabo en un ambiente distendido.
El gobernador y la intendente acordarán una tarea mutua de gestión ambiental que apunte al futuro de nuestros descendientes (incluidos los de Ellos). No hay dudas de que ambos deben conocer los beneficios que la ley de intereses difusos brinda a la ciudadanía. No es menos importante el aporte que pueden brindar en el tema los integrantes de nuestro consejo municipal, que podrían llevar a cabo la tarea de revisar la ordenanza vigente que con meridiana claridad es sustento importante para lograr revertir esta lamentable situación. Por otro lado sería bueno llevar a la práctica el uso por parte del contribuyente del recurso de amparo que contempla para diversas ocasiones la carta orgánica actualmente vigente, y que debería ser el rápido remedio legal que neutralice el accionar de los infractores. Si es genuina la proclamada intención de muchos funcionarios que reciben a veces jugosos ingresos provenientes de nuestros impuestos, de que debemos llevar a cabo la tarea de un trasvasamiento generacional para beneficio de nuestra juventud, futuro de nuestra Nación; el respeto por la preservación de un ambiente sano, sería un buen ejemplo y un aliento, que recibirían estos motivados y vocacionales jóvenes quienes han conformado este inicial foro que han querido denominar “Defensores de los árboles urbanos”. No los defraudemos. Que así sea.
JUAN CARLOS COLOMBO
DNI 4.803.671
Obligado 71
Fundación Ambiente Total
Resistencia

Últimas noticias de Voces de la Ciudad