El oxígeno financiero ya es un invitado clave de la transición

Redactor del documento "Con el respaldo de los votos" que el Consejo Nacional Justicialista presentó en Río Gallegos, donde acudió junto a un equipo casi completo de gobernadores (no faltó ni el cordobés De la Sota) a rendirle homenaje a Néstor Kirchner en el Día de la Militancia Peronista, Jorge Capitanich completa una incursión por Buenos Aires, donde tampoco faltó al lanzamiento de un plan presidencial en el que el componente de programas de riesgo será importante entre los objetivos que ya se fijó para desarrollar inversiones productivas en la segunda etapa de su mandato.


También se lo vio al gobernador chaqueño en televisión y respondiendo a otros requerimientos, donde respaldó las decisiones económicas y políticas que adjudicó a la autoridad presidencial y a la condición de Cristina Kirchner como conductora natural del PJ, pero sin lanzarse a las aguas profundas, salvo en la certeza de que el control de ambas cámaras del Congreso Nacional romperá un cerco de inmovilidad opositora impuesto en los dos últimos años.
Además, Capitanich alentó la eliminación de subsidios para redistribuirlos con fines de mayor justificación social, aunque no mencionó que la región del país que paga el gas más caro y tiene los ingresos más reducidos, como es la nuestra, no sólo aplaude la corrección de una vieja injusticia a favor del centralismo, sino que demanda también que se vote el fondo fiduciario para el demorado gasoducto del NEA con el nuevo presupuesto nacional.

La transición y el gasto

La transición de un gobierno que se sucederá a sí mismo con amplio respaldo ciudadano registra como dato importante que la sangría de gastos corrientes (compuesta básicamente por las empinadas obligaciones salariales) obliga a una concentración que no solamente resuelva situaciones coyunturales importantes, como la continuidad plena de los planes de viviendas y el resto de la obra pública, como hospitales, que dependen de fondos de la provincia, sino encuadrar el mayor tamaño del gabinete --que pasará de siete a diez ministerios-- haciendo frente a una escalada de creación de cargos y categorizaciones, como si fuera poco esa espada de Damocles del pase a planta, donde al parecer nadie sabe hasta dónde se dejará entrar gente para después cerrar el portón y tirar la llave, como dio a entender Capitanich con la pitada inicial de este partido de cancha saturada.
Seis ministerios no cambiarán su estructura básica y seguirán en el gabinete Pedrini, Romero, Judis, Bogado, Orban y Baquero; pero en el caso de Economía se convertirá en Hacienda y Finanzas Públicas, confiado a Federico Muñoz Femenía, quien viajó a Buenos Aires acompañando a Capitanich en trámites de su área, que --como ya se verá-- resultan esenciales para esta coyuntura.
Uno de los ministerios nuevos será Industria, Empleo y Trabajo, en el que se visualizaba la designación del diputado saliente Julio Lorenzo, hasta que tomó la bandera de una ley de descanso dominical que inexorablemente caerá por el veto del Ejecutivo o la declaración judicial de su inconstitucionalidad.
El más novedoso será el Ministerio de Desarrollo Urbano y Territorial, que podría ser el destino de Gustavo Martínez, con el fundamento de una organización territorial que surge de las demandas de 230 asentamientos urbanos que se montaron desde 1983 hasta la fecha, de los cuales sólo el 11% está regularizado con la transferencia de títulos de dominio, como fundamenta el proyecto de ley en manos de la Legislatura. Si ese ministerio estuviese funcionando, afrontaría el nuevo frente de ocupaciones en Fontana --más que sugestivo en su trasfondo social y político-- o ese increíble escenario de expropiaciones votadas y desfondadas, donde los propietarios ya no saben a qué santo rezarle para recibir el resarcimiento del Estado.
En cuanto al Ministerio de Planificación y Ambiente, ese encuadramiento inclina la balanza hacia el ingeniero agrónomo Raúl Codutti, actual secretario técnico del gabinete y uno de quienes corre al ritmo de Capitanich. (El ingeniero Atanasoff, a quien citamos la semana pasada, seguirá en el equipo de Infraestructura y es probable que se le encomiende armar la empresa provincial para el manejo de residuos urbanos que se espera coordinar y poner en marcha con todos los municipios).

El toro por las astas

Ante un déficit previsional de 400 millones de pesos anuales (que se compensan entre los aportes del tesoro nacional y de la provincia), el gobernador anunció que enviará un proyecto de ley para incrementar aportes solidarios de los integrantes del sistema.
De la misma manera, dispuesto a asumir la administración del holding de servicios públicos, el ministro Omar Judis prepara un cargo fijo para los usuarios de Sameep, como antes se hizo en Secheep para facilitar inversiones, aunque en aquel caso la instalación de medidores en todo el área metropolitana debe ser un paso simultáneo cuando el interior de la provincia (con epicentro en Sáenz Peña) sabe que le quedan dos o tres veranos de incertidumbre hasta que concluya el segundo gran acueducto, cuyos frentes de obra se dinamizarán con los tubos de procedencia brasileña.
El ingreso básico de la provincia, la coparticipación federal, tuvo en la primera quincena de noviembre la suba interanual del conjunto estimada en un 40,1% por el seguimiento de la Fundación Mediterránea, que advierte --sin embargo-- sobre un primer efecto de las restricciones del mercado cambiario en la caída del Fondo Federal Sojero al nivel más bajo de los últimos ocho meses.
En esa primera quincena de noviembre la coparticipación del Chaco pasó de 146 a 208 millones, entre un año y otro; en tanto que el fondo sojero de 12.140.000 pesos bajó a 8.551.000 en el mismo lapso.
En lo que concierne a la segunda quincena, el ingreso de las provincias se mantendrá en ascenso pero sintiendo el efecto en la recaudación nacional de la desaceleración del IVA y del impuesto al cheque. En el caso del IVA, se harán sentir medidas que afectan a las mercaderías importadas.

No desactivar inversiones

Capitanich ha ratificado un rasgo esencial de la era Kirchner, acentuada por Cristina, que es la subordinación de la economía a la política y, al defender a un gobierno que no aumentó impuestos, habló en Buenos Aires de que no debe pensarse en desactivar inversiones y producción.
De eso se trata, por su doble condición de político argentino con futuro y respetado por su formación de economista, a la hora de afrontar situaciones de iliquidez y desfinanciamiento que no pueden negarse y que --esto es importante decir-- no resolverá el Nuevo Banco del Chaco como agente financiero del gobierno por sí mismo, ante los límites de la utilización del Fondo Unificado de todas las cuentas de la provincia.
Una de las urgencias más acentuadas se refiere al atraso de la cancelación de certificaciones de los planes de viviendas, con la consiguiente preocupación que este periodista acaba de recoger de los argumentos sencillos --pero significativos en el plano laboral y social-- de los dirigentes de la Unión Obrera de la Construcción.
Por otro lado, la nueva mesa directiva de la Cámara Argentina de la Construcción viene de mantener un diálogo a fondo con el gobernador, a quien le estarán entregando mañana un listado preciso de situaciones que consideran complicadas, con el riesgo de la paralización de barrios Fonavi que nadie quiere.
En suma, estamos ante una situación de caja en la que el peso de sus obligaciones salariales de fin de mes y la acumulación del medio aguinaldo y el cierre de diciembre conforman el telón de fondo de una cuestión que ojalá haya encontrado alternativas de alivio en combinación con mecanismos nacionales. Pero ya se ha visto el último decreto presidencial para fondear a la Nación y cómo entraron y salieron los depósitos de la Anses en esta transición donde nadie puede develar el misterio de quién será el próximo ministro de Economía de la Argentina.
Es cierto, parece un enorme contraste ese ahogo financiero con la bonanza económica que vendió 80.000 motocicletas y 40.000 autos en el Chaco en los últimos años, o con el acompañamiento climático de una campaña agrícola que moverá fortunas.
Contraste también porque en la ciudad donde los edificios en altura de multiplican cada día y al más moderno de 26 pisos ya le salió la competencia de otro de 30 pisos, ocurre que pisando la realidad, mucho más abajo, surjan esas voces de alerta que no configuran alegatos especulativos.
Una vez más, todos los caminos conducen a Capitanich. Que si está sentado vigilando la caja y procesando la coyuntura financiera con autocrítica sobre la fuga del gasto público y todos sus matices de peso social, estará atendiendo a ese invitado no deseado pero que ya dijo presente en la transición política que el Chaco debe iluminar con las mayores esperanzas, pese a todas vicisitudes y sombras al acecho.

Educación y presupuesto

La matrícula escolar del Chaco creció en 2011, apalancada también por la obligación establecida como contrapartida de la asignación universal por hijo, a 391.036 alumnos, discriminada en 37.709 en el nivel inicial, 204.414 en primaria, 112.933 en secundaria y 35.979 en educación superior, y funcionan 2.952 establecimientos.
Este crecimiento puede explicarse con 83 escuelas secundarias nuevas (73 de ellas rurales), además de creaciones de institutos, carreras y comisiones de nivel superior.
El presupuesto educativo consume el 34,50 por ciento del total provincial de este año, superando la exigencia constitucional del 33% y representa el 10,50% del Producto Bruto Geográfico.
El aumento previsto para el ejercicio 2012 es del 35 por ciento, aunque ya en este año los salarios registraron una recomposición y actualización del 35% (en el básico o valor del punto). Además, la provincia no paga hoy ningún monto en negro.
Y lo más significativo, como dato de incidencia presupuestaria, es que entre 2008 (primer año de Capitanich) y 2011, el maestro de grado tuvo un 224,50% de recomposición.
¿Cuántos son los docentes que componen la dotación chaqueña? Llegan a 38.391, con esta desagregación: 24.319 cargos autorizados, 14.072 profesores de nivel secundario y nivel superior.
El desafío solamente en materia de edificios escolares es enorme: entre 2008 y 2012 se terminan 144, con una erogación de 420 millones; pero el total llega a 1.701 establecimientos y de ellos unos 500 registran necesidades de mantenimiento que exigen la intervención del gobierno, según expresiones del propio Capitanich. (Hay 15 licitaciones programadas para el año venidero en nuevas construcciones para el nivel inicial).
Estamos, entonces, ante el área dominante en la incidencia de cualquier decisión salarial que se adopte y que registra un acoso sin tregua del abanico de sindicatos por cualquier aspecto no resuelto, como el vencimiento de un pago que excede su fecha de anuncio o compromiso.
Todos esos gremios iniciarán la ofensiva que siempre utilizan con el torniquete del condicionamiento de la apertura de cada ciclo lectivo seguramente en febrero, cuando la paritaria nacional prevista para entonces emita la primera señal.
Y no los detendrá --se estima-- ni siquiera la comparación con otros distritos cercanos donde el salario del docente y todos los cuadros jerárquicos del enorme sistema, de la que surgen diferencias sustanciales con relación a lo que hoy desembolsa en sus abultados gastos corrientes el gobierno chaqueño.