En busca de la gran ciudad

El gran emperador tomó un grupo de colaboradores, y antes de fundar una nueva ciudad tras su conquista, ordenó planificar. Diseñar el plano de las calles hacia el sol demandó más de siete días; los desagües otros tantos; el sentido de la dirección de los carruajes, catorce días, y la edificación, con relevamiento incluido, casi un mes. Luego sí, se comenzó a construir la ciudad que fue una fortaleza del imperio.

Cuando ya comenzaron los preparativos para la gran celebración de los 100 años de Sáenz Peña, en un año que marcará una bisagra en cuanto al crecimiento y desarrollo de un asentamiento de población que pretende erigirse como un centro de atracción para los inversores en materia inmobiliaria, de servicios, y también en el aspecto agroindustrial, habrá que tomar -porque hasta aquí no se lo hizo- una agenda de temas cruciales de cara al centenario.
En tal sentido, cabe destacar que NORTE prepara el abordaje de temas con empresarios de los distintos rubros para la primera semana de noviembre, y es, en este sentido, el que toda la dirigencia política, de gobierno e institucional, será convocada para analizar qué tipo de ciudad se pretende para el futuro cercano.
Si, como señalan los observadores, Sáenz Peña tiene destino de grandeza, es inadmisible que no se haya abordado la agenda de los grandes temas en forma conjunta, porque no todo es responsabilidad del gobierno municipal, aunque en este desafío tendrá que tener la cintura política de efectuar una gran convocatoria donde temas como el urbanismo, el plan de pavimento, los servicios públicos, el tránsito, el recupero del denominado cinturón verde, integrado por pequeños productores hortícolas que ni siquiera uniendo todo lo que producen, pueden abastecer el 30% del mercado local.
Entonces, ¿no es hora de comenzar con una gran convocatoria a todos los cuadros de la producción, los servicios, las industrias y los empresarios en general?

El caso del CEP Nº 39

Lo ocurrido con el CEP Nº 39 José Bergallo demuestra que hay reclamos que caen en saco roto hasta que no se realiza un fuerte llamado de atención. Ya en 2003, cuando Angel Rozas era gobernador, las autoridades de este colegio venían pidiendo una respuesta ante el estado deplorable el edificio que, por otra parte, fue declarado patrimonio histórico.
Los reclamos también los efectuó un legislador saenzpeñense en marzo de 2009 a quien fue ministra de Educación, Inés Pilatti Vergara, contándole del desastroso estado donde los sanitarios estaban absolutamente deteriorados, y las condiciones edilicias generales ameritaban una toma de decisión. Pero no hubo respuestas. Los alumnos, en tanto, y con la coordinación de su director Jorge Godoy, seguían recolectando donaciones para pintar el edificio. También, el mismo legislador le pidió al actual ministro educativo, Tete Romero, en septiembre de 2010, que intervenga por la misma situación. No hubo respuesta. Finalmente, y luego que los padres y docentes tomaron decisiones drásticas, se dio respuesta, es decir, se prometió la reconstrucción a nuevo, respetando la fachada histórica. En síntesis, como decía el tango, el que no llora no mama. Ahora, habrá que esperar -por un pedido comunitario- que se haga la obra respetando el patrimonio y la identidad del pueblo saenzpeñense.

La actividad forestal pide auxilio

La FAPIF, la federación que preside Noé Khon, salió con los tapones de punta exigiendo respuestas a las autoridades pertinentes advirtiendo sobre que si no se toman medidas de fondo, la actividad forestal se vería seriamente paralizada, y ya estaría afectada en un 50%.
Se supo que dirigentes de esta entidad mantuvieron contactos con integrantes del Instituto de Colonización, precisamente con Juan Guido Gallovich, quien dijo estar preocupado por esta situación.
De todos modos, la FAPIF confía en que será, finalmente, Capitanich quien tome cartas en el asunto para destrabar una complicada situación que condiciona la existencia de materia prima, no solo para las tanineras, sino también a la industria de carbón vegetal.