Entre la desilusión y la renovación

Cuenta Esopo en una de sus fábulas que Hermes, el dios mensajero de los griegos, quería saber hasta dónde lo estimaban los hombres, tomó forma de una persona común y corriente y se apersonó en un taller de un escultor.
Al ver una estatua de Zeus, le preguntó cuánto valía. Un dracma (el equivalente a un jornal diario actual). Sonrió Hermes y volvió a preguntar: ¿y la estatua de Hera, cuánto? Un poco más que la de Zeus, le dijeron. Luego, viendo una estatua que lo representaba a él mismo, pensó que, siendo al propio tiempo el mensajero de Zeus y el dios de las ganancias, estaría muy considerado entre los hombres, por lo que preguntó su precio. El escultor contestó: --No te costará nada. Si compras las otras dos, te regalaré esta.

El grado de desilusión que viven algunos sectores del peronismo de Sáenz Peña, con un resultado electoral tan adverso como el del domingo 9, y cuando jugaron con el caballo del ganador, tiene precisamente ese calificativo: desilusión.
El esquema de una elección en la cual, no obstante, el justicialismo que propuso a Pency Morante como candidato a intendente se enfrentó con un oficialismo muy fuerte representado por Gerardo Cipolini, quien no escatimó recursos económicos ni logísticos para retener la intendencia como si fuera la gran batalla final del Armagedón.
Enfrente, Morante, con muy pocos recursos económicos comparado con el oficialismo municipal (el cual asombró hasta el propio gobernador Capitanich) el peronismo pensó que “el efecto Coqui” lo arrastraría hasta el sillón de Benítez, sin establecer que la ciudadanía observa más allá de una cuestión partidaria, y que sabe diferenciar entre el voto a Cristina, al líder del PJ chaqueño y al candidato local. Y la prueba de ello está en el resultado eleccionario: el oficialismo ganó bien cómodo.

¿Quién tiene la culpa?
El justicialismo de Sáenz Peña querrá tener un mano a mano con su líder partidario, pero primero tendrá que hacer la autocrítica y ordenar la casa. ¿Qué factores incidieron para lograr un resultado tan adverso? Son muchos, sin dudas, pero veamos, y en algunos puntos el propio Capitanich coincidió con quien escribe estas líneas al efectuar un análisis:
1) Fuga de votos considerados “peronistas” a favor de Cipolini. Algunos hablan de “traición” y de pases de factura por parte de algunos “bajados” de sus candidaturas en la última interna.
2) Cipolini aplicó una buena estrategia: jamás se abrió del gobernador. Cada vez que pudo, apareció junto a él en actos e inauguraciones.
3) El mandatario comunal realizó una buena gestión, inclusive, fue avalada por el Tribunal de Cuentas de la provincia por tercera vez consecutiva. Eso no implica que no haya desatendido temas cruciales, ante lo cual, el Frente Chaco Merece Más no señaló ningún error del mandatario comunal, dando la sensación de que “todo está bien”, una suerte de aval. A ello se agrega que por más que aseguren que tenían una oferta electoral superadora, no fue divulgada a los cuatro vientos.
4) Error en la estrategia electoral y con una campaña que no fue intensa, clarificadora, con señales de mayor interés y dio la sensación de que faltó la vocación de triunfo, sobre todo por parte de Morante.
5) No alcanzaron tres días de presencia del gobernador en la ciudad acompañándolo. Tal vez, la campaña, de manera contundente, hubiera debido lanzarse de manera inmediata a la interna y con mayor presencia del líder chaqueño junto a su candidato.
6) La no pertenencia del candidato a Sáenz Peña. Más allá de haber nacido en la Termal, a Pency Morante lo identifican más con Avia Terai y también con Resistencia. Esto no debe negarlo, sino cambiar de estrategia, interlocutores y asesores.
7) La dirigencia tradicional del PJ local, ¿tendrá que retirarse? Y el aporte de los socios del Frente Chaco Merece Más, ¿en qué términos será medido?

Dos preguntas del millón
A esta altura de las circunstancias, no está mal preguntarse: ¿estaba convencido Morante en ser el candidato a intendente, o su alineamiento incondicional con Capitanich lo llevó a aceptar ese desafío, para lo cual tuvo que pasar pruebas de fuego, como conducir el siempre polémico hospital 4 de Junio? Y segunda pregunta, y aunque aún falta mucho: ¿será que Capitanich ya en un nuevo escenario le pedirá a Pency que intente llegar a la intendencia en 2015? Seguramente la dirigencia se irritará por esto, lo cual implicaría tal vez el camino de la interna. Esta última pregunta, ¿acaso no guarda similitud con los intentos previos de Capitanich de llegar a la gobernación?

Alianza: avales y pedidos de disculpas
Sin dudas que Gerardo Cipolini ahora podrá sentarse a la mesa chica de la UCR, con un resultado tan abrumador como el obtenido frente al Frente Chaco Merece Más para la intendencia. Si bien podrá cumplir con su anhelo de ser el intendente del centenario de la ciudad, ¿quién podrá negarle un protagonismo provincial, sobre todo si tiene como aval una gestión administrativa avalada primero por los organismos de contralor y premiada con votos por más de 27.833 saenzpeñenses?
Por otra parte, Luis Peche --al igual que el diputado provincial Juan José Bergia-- mira con recelo la idea de retornar al partido radical. “No nos fuimos, nos fueron, nos cerraron las puertas, y encima, nos dicen que tenemos que pedir disculpas, la verdad que quienes tienen que pedir disculpas son los viejos dirigentes del radicalismo que achicaron el partido”, dijo el actual presidente del Concejo Municipal de esta ciudad.