Las netbook de Troya

La autenticidad de la guerra de Troya, territorio que hoy ocupa Turquía, ha generado todo tipo de presunciones, pero es indudable que Homero, legendario poeta pero no historiador, según la tradición, griego y autor de La Ilíada y La Odisea, ha logrado dejar una enseñanza sobre la astucia humana.

 Astucia que podríamos comparar con la de los animales silvestres y su ingenio como herramienta de caza. Algunos sostienen que la guerra de Troya solo es una leyenda y otros afirman que pudo haber sido parte de la realidad; ahora bien, lo cierto es que, más allá de lo que fuera, la figura del caballo de Troya ha quedado como una muestra de la astucia humana en busca de propósitos no tan nobles.

Regalo peligroso

Un halcón perseguía a una paloma, que asustada se escondió en un hueco donde el halcón no podía entrar. Pero el astuto cazador se escondió y esperó que la paloma saliera; cuando salió, usted se imagina lo que pasó. Esa teoría fue utilizada en el caballo de Troya. Durante una guerra de nueve años, los griegos intentaron ingresar en la ciudad fortificada pero no pudieron. Entonces decidieron construir un caballo gigante y esconder soldados en su panza. Luego se lo obsequiaron a la ciudad, con una leyenda que decía: “Con la agradecida esperanza de un retorno seguro a casa después de una ausencia de nueve años, los griegos dedican esta ofrenda a Atenea”. Los ingenuos troyanos recibieron el regalo, creyeron que los griegos se retiraron y entonces se fueron a descansar. Cuando todos dormían, los mejores soldados griegos bajaron de la panza del caballo de madera, abrieron las puertas de la ciudad para que ingrese el ejército griego y la ciudad fue tomada. Hoy diríamos ingenio popular.

Limosna grande

Utilizando la misma astucia de los griegos, el gobierno argentino “regaló” casi tres millones de netbook (computadoras portátiles) a un número igual de alumnos de distintas escuelas públicas del país. Obviamente, cuando se analiza el hecho en sí mismo, parece una obra de bien; pero como dice el dicho popular, “cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía”.

Cuando todos duermen

Cuando alguien se va a vivir a una casa al costado de la vía, primero no puede dormir porque el ruido del paso del tren no le permite, pero luego de un tiempo se acostumbra, y duerme aunque siga pasando el tren. El gobierno es como el tren. Vive cometiendo irregularidades y desprolijidades, pero como en apariencia la economía marcha bien, una importante cantidad de gente ya se acostumbró a los ruidos y todos duermen. La mayoría de las cosas que el gobierno gesta las hace desde un lugar muy parecido a la tiranía. No hace distinción entre Estado y gobierno, y se maneja como si fuera el dueño del Estado. Se siente dueño de todo, incluso de la vida de todos los argentinos.

Hacia la meta

En ese contexto, esta semana se conoció que el ministro de Educación de la Nación, Alberto Silioni, y el presidente de la agencia oficial de noticias Télam, Martín García, rubricaron un convenio de prestación de servicios para el programa Conectar Igualdad, a través del cual los alumnos y maestros de las escuelas públicas recibirán en tiempo real la propaganda oficial de gobierno a través de dicha agencia de noticias. Esta nueva movida no hubiera sido posible si primero no se entregaban las netbook a los alumnos y maestros. Esas computadoras ahora se transformarán en antenas parabólicas para recibir la propaganda oficial del gobierno en 3 millones de hogares argentinos. Dicho de otro modo, el gobierno, al mejor estilo del caballo de Troya, metió las netbook en 3 millones de hogares. Desde allí descenderán los soldados de la propaganda oficial; quienes, a razón de 4 habitantes por hogar, intentarán colonizar la mente de por lo menos 12 millones de argentinos. Diríamos ingenio popular.

El motivo verdadero

Tal vez ahora se entienda con más claridad cuál fue el verdadero motivo, no revelado, de esas entregas “gratuitas”. Pero el peligro acecha. El Instituto de Estudios y Formación Política del Partido Justicialista (Gestar) oportunamente difundió un video sobre Néstor Kirchner, en el cual pretendió ponerlo en el mismo nivel que las virtudes y luchas de San Martín. Un poco exagerado, ¿no le parece? En cuanto a la peligrosidad ocasional de la agencia oficial de noticias Telam, es bueno recordar que, en diciembre del año pasado, Martín García, su titular, en el contexto de las fiestas navideñas, comparó implícitamente a Néstor Kirchner con Jesucristo, a quien, rayando en los límites de la herejía, lo llamó “compañero peronista”. También, mintiendo escandalosamente, dijo que Jesús “amó a su enamorada, fue amado por ella y la hizo su compañera”. Si esta persona, por llamarlo de alguna manera, no tuvo reparos en ensuciar la figura de Jesucristo, ¿tendrá reparos en intentar lavar el cerebro a niños argentinos? Atención padres. Revise lo que recibe su hijo. Como reflexión final, el gobierno acaba de pedir el nombre de los periodistas que escriben o hablan sobre la inflación en la Argentina. ¿Los querrá felicitar? ¿Los querrá apretar? ¿Qué piensa usted? Puede ser que nunca se le ocurra pedir el nombre de los columnistas que escriben sobre el caballo de Troya.