La percepción optimista y la visión desahuciante

En el Día Internacional de la Alfabetización se conoció el porcentaje de personas que no saben leer ni escribir en el país, según datos del censo 2010.

Con el 98 por ciento de la población alfabetizada, la Argentina celebró su ubicación entre los países mejor posicionados en la región. De acuerdo con los últimos datos del censo nacional realizado en octubre pasado, la tasa nacional descendió de 2,6 a 1,9 por ciento en los últimos diez años.

Para nuestra provincia (ver cuadro “La baja del analfabetismo en cada provincia”), los números arrojan al menos dos lecturas. Por un lado, una sostiene que Chaco aún detenta el primer puesto nacional en analfabetismo. Por otro, es la provincia con mayor reducción en los últimos diez años. Usted decide cuál de ambos datos cobra mayor relevancia a la hora de evaluar la situación y responder a la siguiente pregunta: ¿estamos mejor o peor?

En el país

Ayer, durante la celebración del Día del Maestro el ministro de Educación de la Nación Alberto Sileoni atribuyó la reducción de la tasa de analfabetismo al programa de alfabetización y educación para jóvenes y adultos ‘Encuentro’, y al aporte de organizaciones sociales, religiosas y de los ministerios provinciales. entre otras acciones. “También fue fruto de la universalización temprana de acceso a la escuela primaria y el crecimiento de la escolarización primaria de adultos”, agregó el funcionario.

Encuentro creó de 2006 a 2011 unos 49.800 centros, con 34.800 alfabetizadores y material de apoyo especialmente diseñado para la enseñanza de adultos.

En la provincia

En concreto, los datos determinan que con 46.732 analfabetos, Chaco detenta hoy la mayor población que no sabe leer ni escribir del país. Ese número representa el 5,5% del total de sus habitantes y casi triplica al promedio nacional del 1,92%.

Sin embargo es necesario ampliar la mirada: en 1991, el índice era del 11% y en 2001, del 8%. Es decir que el volumen decreció dos puntos y medio por década. Hace poco más de tres años, el exjefe de Redacción de NORTE Eduardo López reflexionaba: “Mientras unos 80 mil chaqueños leen las páginas del periódico un domingo, otra cantidad semejante de chaqueños no puede hacerlo aunque lo tuviera en sus manos”. La relación de entonces fue tan válida como sensible para comprender la situación.

Percepciones

En el presente Chaco bien podría atribuirse el liderazgo entre quienes más “remó” para revertir su realidad, justamente en el Nea, la región más afectada por el analfabetismo. Para citar los casos más representativos de sus vecinos basta citar que Corrientes pasó del 6,5% al 4,3%; Misiones, del 6,2 al 4,1; Formosa del 6 al 4,1; Santiago del Estero, del 6 al 4; Salta del 4,7 al 3,1 y Jujuy del 4,7 al 3,1.

La contracara de ese “hacerse cargo” lo representa el escaso cambio en distritos con menor índice de analfabetismo, como la provincia de Buenos Aires, que pasó del 1,6% en 2001 a 1,4% en 2011 o la ciudad de Buenos Aires que se mantuvo en 0,5%.

Insistimos, usted elige con qué impresión quedarse. La del vaso medio lleno o la del vaso medio vacío.