Temas de hoy: abuso sexual LAB 18 - 19 River Campeón de América Perrando Corre Restitución de restos Qom
Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/39387

Casa de Gobierno el ícono del Chaco y meca de todas las manifestaciones

Producción: Silvestre Fogel - Fotos: Marcelo Cáceres  

La obra arrancó durante la gestión de Felipe Gallardo y concluyó en los años 70. Cuando se terminó de edificar había 1.500 empleados. Hoy, esa cifra se duplicó y la colosal estructura se convirtió en el corazón politico de la provincia.

Hace casi 55 años que comenzó su construcción. La historia de la obra es tan importante como las gestiones que la tuvieron como sede desde la intervención federal de Marcelino Castelán. Hoy es la meca de las manifestaciones de piqueteros, sindicatos y organizaciones sociales además del punto donde confluyen diariamente alrededor de 500 personas para realizar trámites de diversa índole, cifra que disminuyó notablemente con el traslado del Ministerio de Educación.

El primer gobernador Felipe Gallardo dio el puntapié inicial para concretar un proyecto que comenzó a delinearse una década antes; y otro interventor federal, el coronel Miguel Basail la concluyó.
Entre el comienzo de la obra hasta su culminación pasaron gobernadores civiles e interventores federales, en su mayoría militares. La construcción se paralizó con la Revolución Libertadora y recién se reactivó con la dictadura de Juan Carlos Onganía.

Una enorme estructura
La primera ala del edificio, ubicada en la calle Marcelo T. de Alvear fue concluida con en la época del interventor federal nombrado por el ex presidente José María Guido, coronel Manrique Miguel Mon, pero recién durante la gestión de Marcelino Castelán se habrían ocupado los despachos.
En principio se edificó pensando en que trabajarían 1.500 empleados, hoy aproximadamente hay el doble de estatales y circulan aproximadamente 500 personas por día para realizar trámites de toda índole.
Nunca fue diseñada para soportar las constantes protestas sociales y mucho menos para atender las demandas constantes de los municipios.
El paso del tiempo cambió notoriamente la vida interna del edificio. Cuando se terminó de construir había un electrónica incipiente, hoy no hay oficina sin computadoras. Todo se modificó.
A partir de la década del 90 el edificio es la meca de todas las manifestaciones. También en esos años ocurrieron hechos trágicos que mancharon la historia de un edificio que fue construido como una de las estructuras más fuertes de la provincia.
Pese a que pasaron casi 50 años desde que se puso la piedra fundamental, ninguna de las gestiones que sucedieron a Gallardo compró un grupo electrógeno para abastecer de energía al edificio en caso de cortes.

La idea original
En 1923 el Chaco era territorio nacional. Para esa fecha la casa de gobierno estaba ubicada en Julio A. Roca al 200, donde hoy está el Boletín Oficial y Drogas Peligrosas. Veinte años después fue necesario un edificio nuevo.
Según el libro de Julián Vallejos, La Plaza 25 de Mayo y sus vecinos de Resistencia, en el año 46 se firmó el traspaso del terreno donde finalmente se construyó el edificio definitivo. Para esa fecha se hablaba de la necesidad de trasladar las oficinas porque el inmueble ya era obsoleto.
El comisionado federal Nicolás Russo comenzó a dar forma al proyecto actual, pero recién en 1954 el gobernador Felipe Gallardo firma un convenio el 22 de marzo con el entonces ministro de Obras Públicas de la Nación, Roberto Dupeynor. Los planos originales muestran un diseño muy diferente al que finalmente se terminó construyendo.
En el primer piso iba a estar la casa del gobernador chaqueño, mientras que en el noveno se iba a incluir un comedor para el personal.

Vicisitudes de
un largo camino
Las obras, con un prepuesto de más de 6 millones de pesos —de aquella época— arrancaron el 30 de mayo de 1955, al año siguiente el decreto 472/56 firmado por el interventor coronel Pedro Avalía paralizó la construcción. En otras palabras, la Revolución Libertadora frenó el proyecto como restituyó el topónimo Chaco en vez de provincia Presidente Perón.
En 1959 durante el gobierno de Anselmo Duca se invirtieron 18 millones de pesos más para poder finalizar la obra de nueve pisos. En el Archivo Histórico guardan una copia del ejemplar del diario El Territorio publicado el 6 de julio de 1964 que anunció la reanudación de la obra tras la firma del convenio entre el entonces gobernador del Chaco, Deolindo Felipe Bittel, y la Nación.
El presupuesto entonces era de 200 millones de pesos moneda nacional. Según la publicación de esa fecha, para abaratar costos y hacerla viable con los materiales existentes se definió, entre otras cosas cambiar los revestimientos metálicos por cerramientos de madera.
En 1967 se deja sin efecto parte del proyecto. A fines de ese año el coronel Miguel Ángel Basail firma el último convenio con la Nación para reactivar la obra y los trabajos arrancan al año siguiente a cargo del arquitecto Napoleón Beveraggi. Finalmente en 1972 concluyeron las divisorias internas, muchas de las cuales aún siguen en pie.