Temas de hoy: LAB Secheep Bono de fin de año Actividad industrial La Final del Siglo
Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/21996

Silva quedó afuera del JP Racing

Las declaraciones en Carburando Radio de José María Pereyra, uno de los propietarios del equipo JP Racing despejó todas las dudas. El equipo en el que milita el Pato Juan Manuel Silva sólo atenderá en el 2009 dos Chevrolet, para Guillermo Ortelli y Marcos Di Palma, y un Dodge destinado a Norberto Fontana.


En consecuencia, el piloto chaqueño quién lograra el campeonato argentino del Turismo Carretera en el 2005 y ser protagonista en la lucha por el campeonato como en le presente año, se queda afuera de la exitosa estructura comandada por Gustavo Lema y con Guillermo Kissling como director de equipo.
La decisión de la ACTC de poner límite en dos autos de la misma marca para cada equipo, y en caso de haber un tercero deberá ser Dodge o Torino precipitaron las cosas en el seno del JP.
Era un secreto a voces la falta de comunicación entre Lema y Silva tras las declaraciones del chaqueño en Paraná donde señaló la falta de contundencia de su Ford ante el avasallante andar del Chevrolet de Ortelli. Ese triunfo que arrancó lágrimas de emoción de Guillermo Kissling, quién no disimuló simpatías y cierto grado de favoritismo hacia el piloto de Salto, por lo menos en el trato y la convivencia interna.
Ese fue el principio del final de las malas relaciones ya que todo arrancó con las quejas del Pato Silva en la carrera de Buenos Aires donde Ortelli lo tapó cuando tenía auto para superarlo. Silva esperaba una orden del equipo, para evitar la posibilidad de un toque, cosa que nunca llegó y eso lo hizo público.
De esta forma se termina un exitoso ciclo del piloto del Chaco en este equipo que se fundó sobre la propia estructura que tuvo el chaqueño desde hace un poco más de cinco años. Fueron momentos muy difíciles que tuvo que atravesar el Pato hasta que Gustavo Lema y José Pereyra compraron toda esa pequeña estructura para desarrollarla y llevarla a ser una de las más exitosa de los últimos tiempos en el TC.
Ahora se abre un abanico de posibilidades para el chaqueño, el que continuará siendo fiel a la marca Ford, sea cual fuere su destino para el 2009.
Uno de los trascendidos es que Pedro Gentile hijo se haría cargo del Ford del Pato Silva, mientras que aquel cedería la cupe Dodge del TC Mouras al JP para que Norberto Fontana vuelva a la marca el año que viene.
La otra es que Silva habría sido tentado por el equipo RV, el mismo que lo atiende en el TR V6, para poner en marcha un proyecto de continuidad, aunque en este caso habría que comenzar de cero.
Seguramente, a estas horas, ya debe tener una decisión tomada.
Ahora bien. ¿Qué tipo de despedida tendrá preparado el JP ante el alejamiento de Silva en la última carrera programada para el 30 de noviembre en Buenos Aires?.
¿Será que el auto avasallante de Paraná para lograr el triunfo fue el último regalo?. ¿Volverá a tener Silva una herramienta contundente en la última carrera como para luchar hasta el final en la pista en busca del milagro?.
¿Podrá contar con los motores de Jhonny Laboritto el año que viene o también le cerrarán las puertas?.
De algunas cosas, todos podemos estar seguro que Silva es piloto de tormentas. Volverá una y mil veces a renacer desde las cenizas.
Este es el último capítulo de una novela en que el Pato Silva fue la gran figura de este elenco.
En el 2009 se inicia otro capítulo en la vida deportiva de un piloto que supo llegar al éxito en base a trabajo, lealtades y conducta con códigos, algo poco frecuente en estos ámbitos.
JORGE ALTAMIRANO