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Para la gran batalla de Resistencia quedan abiertos todos los interrogantes

El 10 de noviembre habrá que elegir intendente y concejales. Los votos de Bacileff, una incógnita mayúscula.

La votación de ayer dejó números para las más diversas lecturas acerca de cuál es el escenario político en Resistencia, el distrito más importante de la provincia, que dejó para el 10 de noviembre la elección de sus nuevas autoridades municipales. Si se observan los resultados de ayer, tanto en la elección para gobernador y vice como para diputados provinciales, se podría decir que lejos de aclararse el panorama para la puja comunal de noviembre, los principales interrogantes sobre esa instancia permanecen tanto o más abiertos que antes del domingo.

Electorado diverso

El primer rasgo saliente de los comicios de ayer en la capital provincial es la diversidad que mostraron los votantes locales. Resistencia fue la jurisdicción en la que de un modo más plural se repartieron los sufragios, con una primera fuerza (el Frente Chaqueño) que no logró superar la barrera del 40% de los votos y otras dos en la franja del 23% al 28% (Chaco Somos Todos, la coalición liderada por el radicalismo, y el Frente Integrador, fundado por Juan Carlos Bacileff Ivanoff).

 

En noviembre competirán por la municipalidad nueve candidatos de otras tantas fuerzas, si bien tres de ellos al menos pueden son de origen peronista: Gustavo Martínez (por su línea CER Para Todos), Diego Arévalo (el bendecido de Jorge Capitanich) y Andrés López (el elegido de Bacileff para pelear la capital).

¿Dividirán el voto justicialista o cada uno abrevará en distintos estratos del electorado? Quien se entusiasma con la existencia de tres ofertas de sabor justicialista es Leandro Zdero, el candidato de Chaco Somos Todos, quien en 2015 estuvo cerca de romper todos los pronósticos y ganarle la intendencia a Capitanich, quien “bajaba” de sus dos mandatos como gobernador a nominarse para la jefatura comunal. Hubo unos pocos puntos porcentuales de diferencia entre ambos.

El factor Bacileff

Lógicamente, el escenario hoy es distinto, aunque nadie sepa claramente hasta qué punto lo es. Porque, por ejemplo, es difícil saber si ese 25% que ayer en la ciudad votó por Bacileff lo hará por el candidato del exvicegobernador, por alguna otra de las opciones peronistas, por Zdero o por alguna otra alternativa. O si se repartirá Inde manera diversa entre todos esos destinatarios.

Porque, en el fondo, nadie sabe qué piensan ni esperan quienes ayer le dieron su apoyo a Bacileff. No hay dudas de que le reconocen como principal atributo su firmeza para hacer frente a piquetes y otras protestas gremiales y sociales. Pero si tienen que elegir intendente, ¿en quién encontrarán cualidades similares a las que vieron en su referente provincial? ¿A quién querrán premiar y a quién castigar?

La incertidumbre es tal que es difícil saber si ayer mismo Bacileff le restó votos a Capitanich o a Peche. Lo más probable es que a ambos, pero en proporciones distintas. El gobernador electo, por caso, confiaba en sondeos que lo ponían por encima del 57% de los votos. Obtuvo menos que eso.

Carim Peche confiaba en poder forzar a un balotaje. Su caudal le quedó corto. Por si no bastara con todo esto, todavía queda casi un mes de campaña para la batalla de la capital. Mucho tiempo en la Argentina de hoy, que dos semanas antes elegirá presidente. Todas las cartas, evidentemente, no están echadas aún.