Temas de hoy: Julio De Vido retenciones Copa Argentina Jorge Capitanich Lucas Bohdanowicz
Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/182427

Irigoyen advierte efectos de la devaluación: más pobreza, caída de ventas y cierre de empresas

El titular de la Unión Industrial del Chaco analizó la coyuntura económica post-devaluación, las medidas que tomó el gobierno nacional y habló de perspectivas. 

El presidente de la Unión Industrial del Chaco (UICh), Andrés Irigoyen, advirtió que la actividad caerá en los próximos meses como consecuencia de la devaluación superior al 20%, y provocará el cierre de más empresas en el país. “Las medidas que tomó el gobierno llegaron luego de desafortunados y erráticos mensajes”, resaltó.

temp.jpg
“Tenemos situaciones de industrias con ventas suspendidas y otras mandando mercaderías con precios a fijar”, describió Andrés Irigoyen.

En diálogo con NORTE, el dirigente industrial lamentó “la situación provocada por la campaña electoral” previa a las PASO, donde desde el oficialismo “se pasaron fogoneando el caos”; y tras el resultado del domingo 11 con la victoria del Frente de Todos, el gobierno “dejó que los mercados se descontrolen”.

“No fue ninguna casualidad lo que pasó, pero no dimensionaron el efecto que todo eso produciría. Ahora están tomando de su propia medicina”, apuntó. Al margen de ese análisis y de las responsabilidades por la devaluación, alertó que “es más gente la que entra en la pobreza y eso significará más caída de ventas en un mercado que ya estaba en niveles recesivos”.

 

Ventas suspendidas y precios a fijar

En tanto, el dirigente de la UICh advirtió que la capacidad ocupada en la industria sufrirá nuevas caídas. “Tenemos situaciones de industrias con ventas suspendidas y otras mandando mercaderías con precios a fijar cuando haya mayor estabilidad”, describió, y consideró que eso “provocará el cierre de más empresas”.

“Esto es algo que venimos alertando desde que cerraban 25 pymes por día hasta ahora, cuando todo se agravó y son 43 las pymes que cierran por día en el país”, enfatizó. Al respecto, advirtió que “son más puestos de trabajo que se pierden y es largar a la gente en el tobogán de la pobreza”.

Para Irigoyen, este escenario “tampoco tiene que ver con ser o no una pyme”. “Tenemos el anuncio de una empresa internacional como Honda, que es la automotriz que más empleo genera en su sector en el país, que decidió irse y está con planes de retiro voluntario para sus trabajadores. Esa gente no tendrá un lugar dónde ir a trabajar. Por eso creo que la situación se agravará con el pasar de los meses y para el nuevo gobierno, sea quien sea que asuma, falta mucho tiempo porque de acá a diciembre hay una eternidad”, indicó.

 

Algunos beneficiados

Por otra parte, explicó que existen sectores de la industria ligados al mercado externo, que exportan buena parte de su producción y que se beneficiaron con la devaluación del peso con un “impacto inmediato”. “El efecto inflacionario, en el mejor de los casos para esos sectores, los impactará paulatinamente”, marcó.

“En estos procesos, el poder adquisitivo del salario corre detrás de la inflación y como consecuencia, esas empresas de mano de obra intensiva tendrán una ganancia extraordinaria por sus ventas dolarizadas y costos pesificados”, precisó.

En el Chaco, Irigoyen recordó que hay algunas industrias que exportan su producción y fueron beneficiadas por la devaluación, pero no son mayoría en el esquema industrial chaqueño donde predominan empresas de otra base productiva.

“Estamos en una provincia empobrecida, donde hace un par de años la industria no es tenida en cuenta, en línea con la visión del gobierno nacional de no valorizar la importancia que tiene el desarrollo industrial y su círculo virtuoso en términos de empleo, agregación de valor en origen y derrame sobre la cadena económica”, resaltó y acotó: “Seguimos a nivel nacional en un esquema de un círculo vicioso de especulación financiera en lugar de hablar de productividad”.

 

El ajuste en el horizonte

Con respecto a las perspectivas hacia el próximo año, más allá del signo político del gobierno nacional, Irigoyen consideró que vendrán “unos años de ajuste y de definiciones importantes en materia económica”.

“En cuanto a la inversión, llega hoy al 1,5% del PBI cuando a fines de 2015 era del 1,6%. Entonces vemos que no existió la lluvia de inversiones prometida. En términos de deuda externa, no hay chances de hacer frente a las obligaciones sin alguna renegociación”, trazó, y alertó además el volumen de las Letras de Liquidez (Leliq), que es mayor a lo que había de Lebac, y un nivel de inflación que es más del doble del que dejó el gobierno anterior. Marcó a la vez “las tasas usurarias de interés”, y puso como ejemplo las tasas que se pagan por descubiertos, superiores al 120%.

El presidente de la UICh consideró que ese escenario adverso “requiere un trabajo de todos los sectores en la misma mesa (gobierno, trabajadores y empresarios) para tratar un esquema serio y un plan económico razonable.
“Tenemos que discutir política cambiaria, fiscal y monetaria; y trabajar en la presión fiscal que hace inviable a muchas de las actividades, que en su mayoría tienen productos con más del 50% de carga tributaria, algo sin precedentes en el mundo”, concluyó.