Temas de hoy: violencia intrafamiliar Emergencia hídrica Resistencia bajo agua Yaguaretés trata de personas
Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/174536

El Chaco se ubica entre las provincias que pagan menor importe por las facturas de luz

La provincia se encuentra octava entre los 23 distritos, con algo más de 2100 pesos por 550 kws consumidos. Formosa tiene el precio más barato y Entre Ríos el más caro de Argentina.

16.jpg

En los últimos años, pagar la factura de luz se ha convertido en una pesadilla para los argentinos, en general, y los chaqueños en particular. El fuerte aumento en la distribución mayorista (calculado en un 2000%), producto de la quita de subsidios implementada por la Nación, y la actualización de los costos locales convirtieron a la factura de Secheep en esa novedad que nadie quiere recibir al inicio de cada mes.

Sin embargo, un informe publicado por el matutino porteño La Nación, que toma información del mercado mayorista, da cuenta de que nuestra provincia se encuentra entre los 10 distritos con los costos por boletas más económicos.

En el podio, se encuentra Entre Ríos, con un precio considerablemente mayor del que se paga en el Chaco, y cierra la lista la vecina Formosa, donde los usuarios enfrentan los costos más asequibles. La clave está en cómo se combinan del precio mayorista que pagan las distribuidoras provinciales más los impuestos más los cargos locales.

LOS COSTOS

15.jpg
El cuadro demuestra la gran variación en el precio que se paga en las distintas provincias por la factura de luz, con el Chaco en el 8º lugar.

Tal como se expone en el informe de La Nación las facturas de luz difieren principalmente por los costos de distribución y por la carga tributaria que cada gobierno provincial y cada municipio le agregan al valor final de la tarifa.

“Esto genera que haya diferencias de hasta $2700 (o aun tres veces) entre distintas provincias”, sostiene. Formosa, por ejemplo, es la provincia con la tarifa residencial más barata, según cálculos privados. El consumo de 550 kilovatios/hora (kWh) por mes equivale a una factura de $959,5, de los cuales $166,5 son impuestos y el resto representa el costo de generación, transporte y distribución de la energía eléctrica.

Como contrapartida, la provincia de Entre Ríos tiene el valor de la luz más caro, con una boleta que supera los $3655 por el mismo consumo de 550 kWh por mes. De ese total, $1383 representan la carga tributaria y otro tercio similar equivale a la distribución de energía. En tanto, dentro de la provincia de Buenos Aires, el costo varía mucho entre lo que es la Capital Federal y el conurbano, y lo que se paga en el interior de la provincia. Mientras que las boletas de Edenor y Edesur promedian los $1962 para los 550 kWh, las facturas de EDEN, EDES, Edelap (La Plata), EDEA (Mar del Plata) y el resto de las cooperativas bonaerenses tienen valores de entre $2937 y $3619.

 

VALORES DISPERSOS

La dispersión de valores está centrada en dos variables: la mayor carga impositiva (en algunos municipios es casi el doble que en la Capital) y el costo de distribución, que disminuye a medida que hay más densidad geográfica, porque el costo de mantenimiento de la infraestructura se distribuye entre más usuarios. Otras provincias con valores altos de luz son Córdoba ($3637), Santa Fe ($3326) y Mendoza ($2787,7).

“Cada distribuidora tiene costos de acuerdo con las características del territorio y de los usuarios a los que debe alcanzar. No es lo mismo prestar el servicio en centros urbanos densamente poblados que hacerlo en el interior provincial, rural y de pequeños pueblos”, explica Verónica Geese, secretaria de Energía de Santa Fe.

“Por ejemplo, la empresa de distribución de la provincia tiene aproximadamente 11 usuarios por kilómetro cuadrado y en la Capital Federal hay más de 600 usuarios. A la hora de distribuir los costos, dividir entre 600 es muy diferente a dividir entre 11. Así, nunca las grandes distribuidoras del interior tendrán el mismo precio q Edesur”, agrega. Sin embargo, las facturas más baratas se encuentran en Santa Cruz, Formosa, La Rioja ($1501), San Juan ($1907) y Santiago del Estero ($1956).

En muchos casos, el servicio está muy subsidiado por el gobierno provincial. El valor agregado de distribución de energía -conocido como VAD- se lleva un 35% de la boleta final.

Su valor lo establece cada provincia sobre la base de tres pilares: la concentración de carga (si en una manzana hay mil clientes o cinco por kilómetro cuadrado), la topografía del área de concesión (si es un terreno llano o está rodeado de cerros) y la calidad del servicio (los costos de operar, mantener, administrar y expandir el sistema de distribución).

Estas empresas pueden ser públicas o privadas, pero en ambos casos los precios están regulados por cada gobierno provincial.

EL PESO DE LA GENERACIÓN

El 30% restante de la composición de la boleta de luz son impuestos, que se diferencian entre nacionales -el IVA se lleva el 21%-, provinciales y municipales. Cammesa vende la energía a las distribuidoras a un precio que no cubre el costo de producirla y, por lo tanto, existe una diferencia entre el costo real de producción y el precio de venta a los distribuidores.

Con el cambio de administración y la llegada de Mauricio Macri a la presidencia, en los últimos años se intentó ‘emprolijar’ que el costo del mercado eléctrico mayorista sea el mismo para todas las provincias. “Antes, Cammesa vendía la energía subsidiada a las distribuidoras, pero aplicaba distintos subsidios a cada una, según la afinidad política con el gobierno de turno de cada provincia”, dice el informe de La Nación.

Si bien se logró que cada jurisdicción pague lo mismo por la generación, la abrupta devaluación que tuvo el peso este año hizo retroceder la proporción del costo que paga cada usuario, que había aumentado con el aumento de tarifas. Por ejemplo: producir 1000 kWh (1 MWh) cuesta 70 dólares, aproximadamente.

Tras la suba de tarifas, los usuarios llegaron a pagar 40 dólares por MWh de los 10 dólares que pagaban anteriormente. “Sin embargo, luego de la suba del tipo de cambio, los clientes, que venían pagando el 60% del costo de generación (tras la suba de tarifas) volvieron pagar solo el 20%. El resto continúa subsidiado por el Estado”, concluye.