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El gigante asiático busca talentos extranjeros

China ensaya nuevas estrategias para avanzar hacia el objetivo de consolidarse como potencia económica mundial. Desde que puso en marcha su programa de transformación de la economía, la nación asiática ha estado entre los países con más rápido crecimiento y ahora quiere convertirse en la incubadora más grande del mundo para empresas innovadoras que están dando sus primeros pasos.

Las últimas noticias que llegan desde Pekín revelan que el gigante asiático quiere sacar el máximo provecho del talento de miles innovadores de todo el mundo y para atraerlos habilitó a las autoridades de sus principales ciudades a utilizar fondos públicos con el fin de seducir a emprendedores extranjeros poniendo a su disposición servicios de asesoramiento y logística, oficinas amobladas y hasta dinero a quienes estén dispuestos a radicar sus empresas en una de las ciudades chinas, como Chengdu, capital de la provincia de Sichuan, que es una de las más activas en la captación de empresarios extranjeros con nuevas propuestas de negocios. Es que esta ciudad, situada en el sudoeste de China y con una población de 14 millones de habitantes aspira a seguir el camino de otras urbes como Pekín, Shanghai y Shenzen, que están en una etapa más avanzada: las tres juntas suman más de cien nuevas empresas privadas de alto nivel tecnológico que tienen un valor estimado en más de 1.000 millones de dólares. Son las llamadas empresas “unicornio”, que también están incluidas como blanco de la nueva estrategia que se multiplica en distintas ciudades chinas. Según analistas de mercado, la ciudad de Chengdu, por ejemplo, se fijó como meta llegar al año 2025 convertida en una ciudad cosmopolita como Nueva York o Londres, para lo cual la idea de reunir a talentos globales es fundamental para llegar a ese objetivo.

Pero detrás de todas estas medidas está presente el interés de las más altas autoridades chinas de desarrollar tecnologías de punta en el país asiático. Sobre este tema, días atrás el Ministerio de Ciencia y Tecnología anunció un programa para impulsar el desarrollo de tecnologías e instalaciones de investigación de inteligencia artificial (IA) para que en 2020 el gigante asiático pueda igualar a las naciones que lideran esos sectores. Pero el objetivo es mucho más ambicioso: la idea es que China se convierta en 2030 un el centro de innovación mundial de los sistemas de inteligencia artificial. Mientras tanto, los números actuales indican que el país asiático podría superar este año al área del euro en el tamaño de su economía. Según economistas europeos, se espera que el producto interno bruto chino alcance este año unos 13,2 billones de dólares, con lo que superaría el total de 12,8 billones de dólares que suman los 19 países que conforman la zona euro.

Las autoridades del país asiático confían en que los extranjeros dueños de empresas innovadoras se sientan atraídos con las nuevas propuestas y con la posibilidad de sacar provecho de la mano de obra altamente cualificada, sobre cuya base se está produciendo ya un importante desarrollo de las industrias de alta tecnología y de sus exportaciones.

Pero las nuevas medidas del gobierno chino para transformarse en un polo mundial de alta tecnología no solo despiertan interés en empresarios innovadores. También generan nerviosismo en Europa por los cambios que podría generar esa movida en la economía global. Un reciente informe de la Cámara de Comercio de la Unión Europea en China advierte que las tácticas chinas para ocupar el primer lugar en esas nuevas áreas de la economía podrían representar un peligro para los países de occidente ya que, según observa el documento, la potencia asiática utiliza la intervención estatal en contra de las fuerzas de mercado, para inclinar la balanza a favor de su propio desarrollo.

Por su parte, el diario The New York Times aseguró que a través del programa ‘Made in China 2025‘ que impulsa Pekín, el gigante asiático se propone comprar empresas occidentales para apropiarse de su tecnología y posicionarse a nivel global en industrias estratégicas. Es evidente que estas movidas contribuirán a configurar un nuevo mapa económico mundial, de manera que habrá que prepararse para interactuar con ese nuevo escenario que también tendrá efectos en la Argentina y en los países de la región.