Temas de hoy: Federal A Narcotráfico Superliga Argentina de Fútbol Transporte Maratón de Buenos Aires
Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/163678

Dos nuevos casos de desaparecidos en el Chaco durante la última dictadura militar

Se abrieron el año pasado. Sobre esto el fiscal Diego Vigay señala: "Esto implica que el número de desaparecidos es una tarea de construcción permanente, que se va completando y sumando casos hasta la actualidad".

Dos nuevos casos de desaparecidos durante la dictadura militar se registraron en el Chaco sel año pasado. Se trata de la historia de Humberto Muñoz secuestrado del domicilio de su madre en Barranqueras en noviembre de 1976 y Miguel Avalos que desaparece de la Comisaria de Pampa del Indio en febrero de 1977.

El trabajo de investigación en la reconstrucción fue llevado adelante por la Unidad Fiscal de DD HH de la Fiscalía junto  la Procuraduría de Crímenes de Lesa Humanidad , el Registro Único de la Verdad del Chaco y el Medhes y la Dirección de DD HH de la municipalidad de Goya Corrientes.

Ambas investigaciones requirieron una serie de medidas que lograron incorporar testimonios y documentales muy importantes, requiriendo la Fiscalía Federal el inicio de la instrucción ante la Jueza Federal Zunilda Nirenperger.

El fiscal Diego Vigay brindó detalles y aclaró que en ambas causas a pedido de la fiscalía, la Jueza Federal Niremperger  viene produciendo una batería de medidas probatorias que tienen el objetivo de poder avanzar en la reconstrucción de los paraderos , lugares de detención y responsables en cada uno de los casos. Por ello se requiere además la colaboración de ex detenidos políticos y la ciudadanía en general que pudieron tener información al respecto de manera directa o indirecta de las desapariciones de Muñoz y Avalos, de lugares donde pudieron estar detenidos y de su destino final.

El caso de Humberto Anibal Muñoz

WP_20151119_001.jpg

Los datos que se conocen hasta el momento indican que Humberto Aníbal Muñoz trabajo como chofer de la Cámara de Diputados del Chaco desde enero de 1974,  luego desde el 1 de abril de 1975 trabaja como jornalero en el Aeropuerto Internacional de Resistencia, dejándose sin efecto su designación en abril de 1976.

El 25 de mayo de 1976 Muñoz se presentó espontáneamente en la Brigada de Investigaciones al enterarse que lo buscaban  y estuvo detenido alrededor de 60 días, donde lo  torturaron , incluso con picana,  fue amenazado con la posibilidad de secuestrar a su esposa y a su hijo y finalmente  liberado desde la Alcaidía.

Durante esos días su esposa la Sra. Pawlizky fue a preguntar por su paradero en la Brigada de Investigaciones y a la Alcaidía y le dijeron que no estaba alojado; entonces recurrió al Dr. Cazor quien pudo averiguar que el estaba detenido en la Brigada de Investigaciones  en carácter de “incomunicado”.

Al salir Muñoz por temor viaja a Buenos Aires donde busca trabajo y en el Hospital Ramos Mejía le diagnostican un enfermedad en los testículos causada por la picana y por lo que debía operarse. Posteriormente  Muñoz vuelve a la casa de su madre, ubicada en Avenida San Martin S/N de la localidad de Barranqueras y se reencuentra con su esposa y su hijo.

A las  00:40 del 26 de noviembre de 1976, ingresan a la casa de la madre de Muñoz al menos 4 hombres de civil con armas largas que habían llegado en dos vehículos. Entraron primero al dormitorio de la madre y luego al dormitorio donde estaban Muñoz, Pawlizky y su hijo, Allí lo apuntan a Muñoz y alumbran con una linterna a Pawlizky impidiéndole ver mayores detalles.  Los agentes de Policía Manader y Cardocito por ser vecinos de muchos añosfueron reconocidos por la madre como parte de los hombres que ingresaron.  Muñoz fue llevado esposado por sus captores y los vehículos tomaron el camino hacia Antequeras. Esa fue la última vez que lo vieron con vida.     

Los días siguientes la esposa y la madre de Muñoz fueron a preguntar por su paradero a la Comisaria y a la Brigada de Investigaciones pero no les dieron ninguna información y también hicieron una presentación al juzgado pero sin resultado.

 

El caso de Ramón Miguel Avalos

Ramón Miguel Avalos era  oriundo de Santa Lucía, provincia de Corrientes,  en su adolescencia hizo el secundario en los años 1970 a 1975 en el Colegio Manuel Alberti de Goya y al mismo tiempo trabajo plantando tabaco en un campito que le dio su abuela .

FOTO AVALOS VALE.jpg

Allí se vinculó al movimiento de las Ligas Agrarias participando en el mes de Julio de 1972 de una concentración muy importante de campesinos en la plaza de Santa Lucia frente a la municipalidad, por la visita del presidente de facto Agustín Lanusse donde llevo un cartel que decía “Sr. Lanusse, si va mentir, ¡no hable!”, lo que motivo que el militar respondiera e hiciera mención a ello en su discurso.

Avalos también hablo en esa oportunidad y dijo: “No es posible que estén explotando de esa manera a la gente, trabajan desde las 6 de la mañana hasta las 8 de la noche sin parar para terminar el año sin un peso". 

En el año 1975 se fue a estudiar Sociología a la Universidad en  Buenos Aires. Luego en el año 1976 abandona los estudios y regresa a su casa en Santa Lucia. En ese tiempo en un operativo policial preguntan por él y por el padre Torres. Sabiendo que lo buscaban buscó refugio en una casa de la zona urbana de la localidad de Santa Lucia durante 15 días.

En febrero del año  1977  aparece publicada una  noticia en el diario “El Litoral” de Corrientes de un comunicado en el que luego de calificarlos de subversivos y alegar que eran “secuestradores de ganaderos y ladrones de ganado”, informaban que Miguel y otro joven de apellido Morales, fueron detenidos en la localidad de San Martin, provincia del Chaco.

Posteriormente, un vecino amigo de la familia, el Oficial de Policía Velozo, les da conocimiento  del radio despacho  que recibieron en la Comisaría de Goya procedente de la Comisaría de Pampa del Indio - Chaco, informando que Miguel se encontraba detenido allí, que lo citaban a indagatoria en un plazo de 10 días en un Juzgado del interior del Chaco y que designaba como abogado a su tío, Juan Vargas.

A los días siguientes, llegó otro radio despacho que era una circular general donde comunicaban que Avalos supuestamente había desarmado a dos efectivos y  se había fugado de la Comisaría. Desde esa oportunidad se encuentra desaparecido.