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La Sube, nuevo punto de conflicto que sólo perjudica a los usuarios del transporte público

Las autoridades no logran que las empresas faciliten el uso del nuevo pago del boleto y no obstruyan el viaje de los pasajeros.

Nuevos episodios de conflicto entre usuarios y las empresas de colectivos, que no aceptan el pago con la tarjeta Sube a otros pasajeros que no sea el poseedor, sigue generando gran malestar en quienes utilizan el sistema público de transporte. El último caso generó una situación violenta cuando una mujer fue bajada de un coche de la Línea 8 con sus hijos porque no le habrían permitido que un usuario le pagara el pasaje con la Sube.

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Pagar más de un pasaje con la Sube en el colectivo se convierte en un punto de tensión entre este sistema, los usuarios, las empresas de transporte y el gobierno.   

Esta denuncia fue viralizada a través de un video difundido a través de Facebook. La señora debió descender de la unidad por exigencia de un inspector, ya que no tenía crédito suficiente en su tarjeta. El titular de la Cámara de Empresas del Transporte Automotor del Chaco (Cetach), Daniel Riquelme, expresó a NORTE la posición empresaria con respecto al tema. Según Riquelme “la Sube regula lo que es pasaje de pasajero que tiene beneficios, como el jubilado, pensionado, escolar, secundario. No regula el boleto único”.

“Vemos que quien no tiene una tarjeta Sube, no viaja asegurado. No tiene de qué modo demostrar que ha viajado. El sistema no emite ticket, por tanto si una persona le paga el boleto a alguien y se baja antes, quien solicitó el pago del boleto no tiene cómo demostrar el pago ante el control del inspector. El sistema registra sólo al que tiene la tarjeta”, detalló Riquelme. “Sube instaló el sistema y después que las empresas se arreglen. La cuestión es el medio de control. Por tanto, esta cuestión se presta para una evasión. Cada persona debe contar con el medio de control, que es la tarjeta, eso es lo que controla el inspector cuando sube a la unidad, si un pasajero sube y no tiene carga” añadió.

El que pierde es el pasajero

Por otra parte la autoridad de aplicación y regulación, la Secretaría de Transporte nacional recordó en varias ocasiones que “no existe ningún elemento técnico que impida abonar más de un pasaje con una misma tarjeta Sube”, lo que echa por tierra la disyuntiva de si un padre puede pagar los boletos de sus hijos. “El sistema está preparado para controlar que no existan defraudaciones o abusos que se quisieran cometer”, expresa la información oficial. Por otra parte, a esto se suma que no hay por el momento oficinas de Sube en Resistencia, donde los usuarios de transporte puedan acercar reclamos sobre el sistema, sobre extravíos, si le cobró mal. Sólo hay puntos de ventas y recarga. Según Riquelme, la Sube tampoco hace llegar a las empresas problemas que puedan llegar a tener con el sistema sino sólo las recaudaciones diarias e insistió que el usuario deberá atenerse a esta directiva empresarial.

¿Sin alternativa?

En el medio de todo el conflicto, quedan los usuarios, rehenes de un sistema que no les da alternativa ni comodidades. Cabe insistir en que no corresponde legalmente impedir que se pueda pagar más de un boleto con la misma Sube, según corrobora la Secretaría de Transporte de la Nación. En Buenos Aires, por ejemplo, existe la alternativa del pago con Sube y otro con billetes en dos máquinas distintas. En otras partes del mundo, se aplica la tarjeta temporal o el préstamo de una tarjeta.

En Resistencia, con la existencia de Tarjebús se podía comprar la tarjeta temporal en más puntos de venta y el sistema emitía un ticket que ahorra toda esta discusión, ya que ese es el comprobante de pago del viaje que no emite la Sube. El usuario de transporte del Gran Resistencia queda atrapado sin alternativa. Si no tiene la tarjeta, si justo se quedó sin saldo, los empresarios lo obligan a encontrar un punto de recarga. Está claro entonces quién pierde.