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Preocupante aumento del déficit turístico

La cantidad de argentinos que viaja al exterior continúa siendo mayor que la de turistas extranjeros que ingresan en el país para visitar algunos de los atractivos que ofrece la Argentina. Según los últimos datos aportados por el balance cambiario que difundió el Banco Central (BCRA), el déficit turístico creció un 27 por ciento interanual en lo que va del año y, según se estima, podría ubicarse en un monto cercado a los 11.000 millones dólares.

De esta manera el turismo se ha convertido en uno de los rubros con mayor déficit de divisas de la economía nacional, y todo parece indicar que el flujo de dinero hacia el exterior por este motivo no se detendrá, al menos en el corto plazo. El informe del BCRA señala que en octubre la cuenta corriente cambiaria arrojó un déficit de 2258 millones de dólares y confirma que se desaceleró el ingreso de capitales, que había registraron un pico en septiembre con ingresos por 2049 millones de dólares, aunque debe señalarse que la mayoría de estos recursos tienen su origen en movimientos puramente especulativos atraídos por la fenomenal bicicleta financiera que puso en marcha la autoridad monetaria con un sistema cambiario flotante, y el atractivo que resulta para muchos inversionistas extranjeros sacar provecho de una alta tasa de interés que prácticamente no existe en otro país del mundo. Si a esto se agrega que hay un constante incremento de los gastos de argentinos que viajan al exterior, la situación se vuelve más complicada por la fuga de recursos que no se detiene.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) 325.600 argentinos eligieron algún destino en el exterior en julio pasado, partiendo desde las terminales de Ezeiza y Aeroparque en la ciudad autónoma de Buenos Aires, lo que representa un aumento interanual del 14,6 por ciento. En cambio, fueron muchos menos los turistas extranjeros que desembarcaron en estos aeropuertos locales: sólo 199.600, con un incremento interanual de 5,9 por ciento. Pero esto no es todo, a esta situación se suma que los visitantes extranjeros vienen gastando menos comparados con los registros de años anteriores, de manera que el rojo por este desbalance se mantendrá al finalizar 2017 y, probablemente, el fenómeno se repita el año que viene. De acuerdo a las cifras que maneja el Indec, Europa, Estados Unidos y Canadá fueron -en ese orden- los destinos más elegidos por los argentinos, representando casi el 40 por ciento de los viajes al exterior. Entre los turistas que llegaron a la Argentina, en tanto, el 40 por ciento vino de Brasil, seguido por países europeos (14,1 por ciento) y Estados Unidos y Canadá (10,0). Bolivia, a pesar de recibir apenas al 1,2 por ciento de los viajeros argentinos, fue el país americano que registró una mayor estadía promedio, al alcanzar los 17 días. Uruguay, que fue el destino elegido por sólo el uno por ciento de los turistas, tuvo el promedio de permanencia menor, en torno a los cuatro días. Por su parte, los brasileños en promedio se quedaron en Argentina una semana.

El informe del BCRA señala, además, que el rojo neto de la cuenta de “Viajes, pasajes y otros pagos con tarjeta” registró otro aumento interanual de 7 por ciento en octubre, con egresos brutos por 965 millones de dólares contra ingresos por 142 millones de la moneda norteamericana. Así, en lo que va de 2017 llegó a los 9030 millones de dólares, cuando había sido de 7116 millones de dólares a esta altura de 2016. Según la entidad monetaria, esta variaci ón está en sintonía con los datos aportados por la Encuesta de Turismo Internacional del Ministerio de Turismo y el Indec, que muestran un fuerte aumento de los egresos netos de turistas para enero - septiembre. Para algunos economistas, el problema se origina en el atraso cambiario al que se llegó por la decisión del gobierno nacional de financiar el alto déficit con deuda externa, lo que conforma un escenario que ya conoció el país y que no arrojó buenos resultados. En todo el mundo las actividades vinculadas al turismo son un motor indispensable para las economías regionales y para generar nuevos puestos de trabajo. El aumento del déficit turístico es un problema que debe resolverse en forma urgente con medidas que permitan revertir la situación, siempre en el marco de un programa a largo plazo que vincule las cadenas de valor del sector.