Temas de hoy: Elecciones provinciales 2019 Chaco elige Ecuador Selección Argentina bienestar digital
Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/159997

Sueños y vivencias de los Giusiano compilados en un diario de viajes

Guardianes de Sueños es una recopilación de vivencias de la familia Giusiano durante su travesía por el mundo. La obra publicada por Editorial ConTexto se presentó el jueves en Resistencia.

Giusiano.jpg

El viaje además de un placer y una oportunidad para la aventura es una forma de ampliar la mirada. Por ejemplo, para ser más comprensivos y abiertos con los demás, porque se percibe la diversidad del mundo.

La familia Giusiano -los 6G, como los han bautizado entre periplos- atesora más de veinte años en la ruta del descubrimiento.

Una abrumadora colección de recorridos los condujo por más de medio mundo y que, desde luego, incluye el encuentro con paisajes y culturas. Entre los países, ciudades y regiones visitados están: Katmandú, Quito, Nairobi, Nazca, Moscú, Dubai, Amman, Mumbai, Sri Lanka, Tokyo, Hanói, Nueva Deli, Yogyakarta, Itapúa, Axum, Kiev, Papúa, Tanzania, Beijing, Phuket, Brasov... y la lista sigue creciendo.

A la manera de los antiguos diarios de viaje, Eduardo Giusiano recopila su experiencia y la de su familia en una exploración personal y colectiva. Un libro que se ofrece como diario, guía e irresistible inspiración fue narrado desde la mirada de los seis Giusiano: Sofía, Sabrina, Matteo, Tomás, Alejandra y Eduardo.

“Hemos pisado tierras de distintos reyes y dioses -escribe Sofía- Hemos abrazado pedacitos de miles de vidas. Nos han bendecido en tantas lenguas. Hemos dejado que cada encuentro sea la antesala de un nuevo paradigma que derribar. Aprendimos a ver a los demás como los espejos de lo que llevamos por dentro”.

De donde vienen los sueños

Giusiano 2.jpg

De niño, el sueño de Eduardo Giusiano era viajar por el mundo, principalmente por aquellos rincones, a nuestros ojos, de apariencia más exótica y mística.

El sueño de Alejandra, su esposa, era otro: una familia numerosa, una vida llena de hijas e hijos.

Lo que hicieron fue demostrar que un sueño y otro podían muy bien ir de la mano. Incluso más que eso. Tuvieron cuatro hijos y no han dejado de viajar, contradiciendo las advertencias y recomendaciones que, mucho más por temor y pruritos que por otra cosa, les lanzaban a bocajarro: que con hijos no se puede; que es peligroso, que no es adecuado, que se corren riesgos... Leyendo Guardianes de sueños el riesgo es a perder la posibilidad de hacer aquello que tanto se anhela y mucho más que un impedimento para el viaje, los hijos se convirtieron en una nueva motivación. Y la participación de cada miembro de la familia se intensificó con la experiencia del otro. Una comunión viajera, en definitiva.

Giusinao 3.jpg

Los Giusiano se han constituido en verdaderos profesionales del arte de viajar. En ese sentido, destaca una diferencia sustanciosa y determinante que entre las páginas del libro se hace evidente: la que hay entre “el turista” y “el viajero”. Sin entrar en juicios de valor, el libro propone, como alternativa al turismo clásico, un acercamiento más profundo. La voluntad de involucrarse y compenetrarse con la cultura que el viaje en cuestión nos propone.

La filosofía del viajero es la que tiende al encuentro, a la relación íntima con aquello que se va conociendo; una vivencia y no simplemente un recorrido.

Los 6G asumieron el viajar como una causa: cada uno cumple un rol específico dentro de la organización. El primer mandamiento es la austeridad y el corolario la recompensa espiritual. Las valijas de los Giusiano guardan lo estrictamente necesario, en buena medida por una comodidad elemental, pero también por la certeza de que lo que en verdad cuenta es la vivencia. “La magia de involucrarse -escribe Giusiano- no se mide en cantidad de tiempo, sino por la profundidad del encuentro y por lo que esta conexión genera en nuestros corazones”.