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Hipólito Ruiz
Por: Hipólito Ruiz
La diaria tarea, aporte productivo conjunto

Mujeres del campo que también hacen Chaco

SAENZ PEÑA (Agencia) - “A las cinco salí para el monte, en la chata, para llevar unas cosas que necesitan los peones y de paso estoy llevando un repuesto para el tractor. Esto es cosa cotidiana en este trabajo”, le dice a NORTE Rural Ana Hupaluk. Ni el frío ni el calor son obstáculos para el trabajo de las mujeres que desde la producción primaria sostienen a este Chaco. Sólo la lluvia y los caminos cortados las detienen en su andar, porque no hay manera de hacer los trabajos cuando la red terciaria y los predios rurales están anegados.

La importancia de las labores de las mujeres del mundo rural había sido entendida en términos de arraigo familiar y mayor productividad desde los tiempos del Centenario y enfatizada por el Estado intervencionista desde 1930, dice una antigua publicación relacionada al rol que ocupa la mujer rural. Y nuestra provincia también tiene lo suyo: mujeres que realmente trabajan y que quieren dejar sus huellas para quienes siguen sus pasos como unidad productiva familiar o como empresa agropecuaria.

Ana, como Gladys “Ruly” Mikuskiewicz o como Nelda Graff, también hace Chaco, desde la producción agrícola y forestal. Ellas, en este miércoles de NORTE Rural, ponen en marcha el motor de esta provincia productiva.

Gladys “Ruly” Mikuskiewicz: “Tenemos el alma algodonera”

SÁENZ PEÑA (Agencia) - Trabaja desde los 12 años en el campo. Ayudaba a su padre en el trabajo rural en la zona norte de Quitilipi. Cuando tenía 18, se fue a la ciudad a buscar trabajo porque en el campo “nos fundimos con mi papá”. Cuando tenía 31 años comenzó con su actual pareja, Nicolás Uzelak, a trabajar en la zona de Los Frentones. “Empezamos con muchas deudas y plenamente conscientes de que había que trabajar duro para pagar las deudas, sembrando y cosechando”.

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Gladys “Ruly” Mikuskiewicz, trabajando con la cosechadora o con el tractor, siempre bien temprano en la mañana, “haciendo el Chaco desde mi puesto de batalla”, dice.

La conocen desde chica como “Ruly”. Mujer valiente que anda en las rutas y caminos del departamento Almirante Brown, en camioneta y a veces en cosechadoras. “Pasamos momentos de dolor, de angustias, pero gracias a Dios llenos de optimismo, pensando en que siempre pueden venir tiempos mejores”, dice a NORTE Rural. “Apostamos a la agricultura y llevamos en el alma el algodón. Por eso con mi compañero de vida (en alusión a Nicolás Uzelak) insistimos cada año con el algodón. Y nos va mal, pero a veces nos va bien”, comenta.

Afincada en Los Frentones, cada día es un desafío nuevo. Y suma en las tareas de campo a su hila Nicole, que ya entiende mucho de lo que significa el negocio agropecuario. Sabe de precios de los granos y también de los altos costos de producción.

“Es hermoso trabajar en el campo, es lo que sabemos hacer, y nosotros en el campo siempre estamos sujetos a los precios de los productos, a las políticas de los gobiernos de turno, al clima y también a las ganas de reconvertirnos que tengamos”, expresa convencida esta mujer de 47 años de edad.

Ana Hupaluk: “La actividad forestal y ganadera como bandera”

SÁENZ PEÑA (Agencia) - Esta mujer que vive en Los Frentones, es el fiel reflejo de quien no le tema a la adversidad y que, con esfuerzo, se puede llevar adelante una empresa forestal y ser productora ganadera.

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Ana Hupaluk, con 62 años, sigue siendo la mujer que marcó un hito en la zona de Los Frentones con la actividad forestal y ganadera.

Ana Hupaluk tiene 62 años de vida. Desde los 20 comenzó a trabajar y lo hacía atendiendo a la proveeduría de la firma “Perico Pons” que tenía 200 obreros en el sector forestal y a la cual su padre le proveía de la mercancía.

Ana es una mujer que se levanta temprano todos los días, inclusive los domingos. “Pero no queda quieta esta mujer, no hay forma que se siente un rato”, bromea su hija Silvia.

El trabajo “es la única herramienta para que esta provincia salga adelante: nosotros los forestales muchas veces somos calificados como los depredadores, tal vez por la mala acción de unos pocos, pero somos los que los 365 días del año estamos trabajando y dando mano de obra constante que ahora se va mejorando y mucho con el convenio de corresponsabilidad gremial”, dice.

De la vieja pick up en la cual salía de urgencia al campo, los tiempos permiten que “podamos modernizarnos para hacer las tareas rurales con mayor eficiencia sorteando dificultades en los caminos”, comenta, por lo que, como la mayoría de los productores, utilizan las camionetas cuatro por cuatro que les permiten llegar a los lejanos parajes donde los empleados los esperan.

Pero también manejó tractores “y tuvimos que armar hornos de carbón, salir corriendo cuando había una emergencia, lo mismo con la actividad ganadera, es muy importante todo lo que hacen los productores en el interior chaqueño”, dice y pide que los gobiernos tanto nacional como provincial “nunca dejen de prestar atención al sector que produce la tierra, porque muchas veces nos sentimos solos, y en aquí en mi zona hay varias mujeres que trabajan en la actividad forestal y eso nos llena de orgullo”.

Nelda Graff, maquinista o mecánica,

para lo que necesiten mandar

SAENZ PEÑA (Agencia) - Desde el año 2006 está al lado de Sergio Balik, su esposo. Nelda Graff es una mujer que a las tareas de atender a sus hijos (dos nenas, de 2 y 8 años y un varón de 8) le suma el trabajo en el campo. “Si hay que salir con la trilladora, o con el mosquito, o con el tractor, ahí estoy presente”, cuenta a NORTE Rural.

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Nelda Graff acompaña a su esposo cada día en la tarea agrícola, en la zona de Hermoso Campo. “También salgo a fumigar con el mosquito”, cuenta.

Junto a Sergio, explotan varios campos en la zona de Hermosa Campo e Itín. “Apostamos fuerte a los cultivos de temporada, y en esta zona el girasol en esta campaña puede andar muy bien”, comenta.

Nelda dice que desde hace once años, trabaja en el campo codo a codo con su marido. Incluso cuando hay que desarmar alguna máquina. Observadora de lo que pasa al sector agropecuario, dice que el trabajo en el campo “para nosotros es algo que se hace con alegría y entusiasmo, pero que también requiere de esfuerzo y sacrificio, porque dependemos del clima y el factor económico”. Dice la mujer que “para la Argentina, el campo es la principal actividad económica, y no hay crecimiento sin campo, y sin campo no hay industria ni crecimiento económico”.

Cuenta que la actividad en el campo, “es algo que lo hacemos de generación en generación y queremos enseñarles eso a nuestros hijos, inculcándole que el trabajo duro tiene su recompensa y que nos ayuda a prosperar, a pesar de que siempre estamos pendiente del clima, como de los precios, porque es una actividad a riesgo”, dice.

Grupo Chaco Grande: productores que

apuestan a producir más y mejor

SÁENZ PEÑA (Agencia) - Se reúnen una vez por mes en algún predio rural para analizar e intercambiar ideas sobre los cultivos estacionales. Observan, sacan conclusiones y se animan unos a otros. “Es que estar solos, sin intercambiar experiencias y lo que sabemos, nos hace perder fuerzas y esto nos ayuda mucho”, dice el productor Cristian Molnar, uno de los líderes de este grupo que quiere ser más amplio y al que, por el desafío que tienen, lo bautizaron como “Chaco Grande”. Ariel Conradi, Daniel Simoncini, Rodrigo Ríos y Cristina Molnar son el grupo “Chaco Grande”, bajo el asesoramiento técnico del ingeniero agrónomo Martín Canteros, quien lo organizó. Este encuentro de mes lo hicieron en la zona de Pampa Grande, a 25 kilómetros al norte de Avia Terai, en el campo de Molnar, cuenta el sitio Agroperfiles. Allí los productores ocuparon gran parte de la jornada para revisar el estadio sanitario y llenado de tortas de girasol, como también el barbecho de maíz y observando microorganismos del suelo. Luego visitaron un semillero de melilotus y otro de cobertura vicia villosa.

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En la zona norte de Avia Terai, en un lote demostrativo de girasol, los integrantes del grupo Chaco Grande inspeccionan el estado del cultivo.

“Queremos compartir estas experiencias porque entendemos que todos podemos ser útiles a la hora de llevar una opinión que nos ayude a no cometer errores y dar a conocer algunas cosas que hacen bien a algunos cultivos”, comentaron a ese sitio digital. El grupo Chaco grande lo creó el ingeniero Martín Canteros haca casi un año “y la verdad con muy buenas experiencias, mejorando las empresas de cada integrante del grupo y proponiéndonos metas y cada uno trata de cumplir”, cuentan.

También la ganadería

Con respecto a la cabaña, “anteriormente nosotros hacíamos cría, estábamos con el sistema convencional y después avanzamos, hace más de dos años en el sistema pastoreo racional, subimos la carga animal por hectárea y después dimos vuelco brusco con la cabaña”, cuenta Molnar. Anteriormente -insiste- la meta era buscar un buen ternero al año por hectárea, después analizando un poco apostamos a la cabaña porque vendiendo 20 toritos al año te sale aproximadamente $600.000, y para juntar ese dinero nosotros necesitamos prácticamente 100 terneros, entonces por la cantidad de hectáreas y demás, buscamos más rendimiento al peso por hectárea.

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Ariel Conradi, Daniel Simoncini, Rodrigo Ríos y Cristina Molnar integran Chaco Grande, bajo el asesoramiento técnico del ingeniero agrónomo Martín Canteros, quien organizó este grupo.

La Vicia villosa

La inclusión de Vicia villosa (Vv) como cultivo de cobertura (CC) presenta múltiples beneficios en los sistemas de producción actuales ya que permite la fijación biológica de nitrógeno atmosférico que puede ser utilizado por el cultivo que sigue en la rotación, favorece el control de malezas, previene la erosión del suelo, mejora el balance de carbono y las condiciones estructurales del suelo. A pesar de los múltiples beneficios que los CC aportan al sistema de producción, pueden tener efectos adversos con un manejo inadecuado. La inclusión de estos cultivos agrega una variable más a considerar y manejar, e implica costos adicionales tales como semilla, siembra y fertilización.