Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/159548
Vicente Lourenzo estima que se votarán antes de lo que se cree

CAME confía en que las reformas propuestas por Macri no se demorarán

“Somos optimistas y creemos que las reformas (laboral y tributaria-fiscal) saldrán aprobadas mucho más rápido de lo que se piensa”, planteó Vicente Lourenzo, secretario de Hacienda de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME); y recordó que los cambios propuestos por el gobierno nacional son graduales, a aplicarse en un plazo de cuatro años.

vicente.jpg
“Somos optimistas y creemos que las reformas saldrán aprobadas mucho más rápido de lo que se piensa”, dice Vicente Lourenzo, secretario de Hacienda de CAME.

 “Hemos manifestado que hay pymes y provincias de frontera que requieren soluciones más urgentes”, resaltó. El dirigente de la entidad que agrupa a las pequeñas y medianas empresas del país llegó el viernes a Resistencia para acompañar el inicio del Black Friday, impulsado por la Cámara de Comercio local, que arrancó el viernes de la semana pasada y concluyó el sábado, con un balance positivo de las ventas (ver información en página 6).

“Apoyamos las iniciativas”

En visita a NORTE, Lourenzo dio detalles y analizó el temario abordado en la reunión de Comité de Presidencia de CAME, el jueves, donde asistieron los representantes de todas las provincias argentinas (Alfredo González y Sergio López por Chaco), y los ministros Nicolás Dujovne (Hacienda), Jorge Triaca (Trabajo) y Francisco Cabrera (Producción).

En la ocasión, los funcionarios del gabinete nacional explicaron detalles de las reformas laboral y tributaria. “Repasamos los temas en términos generales. Estamos apoyando las iniciativas. Por primera vez se aborda la problemática de la presión fiscal como corresponde, viendo todas las alternativas e ítems que componen la reforma”, evaluó Lourenzo.

Y destacó que desde 1993 “no se abordan tan bien los impuestos provinciales y municipales dentro del paquete de una reforma”. Uno de los puntos planteados al ministro Dujovne fue el excesivo gradualismo que supondrá el mínimo no imponible para contribuciones patronales, para reducir el costo laboral.

“En su máxima expresión, que son 12 mil pesos, termina aplicándose en 2022. Para las pymes es importante que sea aplicado en forma inmediata a la sanción de la ley, pero el ministro nos dijo que no había recursos para eso”, comentó el dirigente. Justamente ese es un punto relevante para las ciudades del interior del país “porque habitualmente pagan el mínimo de convenio, entre 13 y 14 mil pesos”, reveló.

Más presión, más evasión

Pese a reconocer la resistencia de los gobernadores a ceder en la baja de Ingresos Brutos, tal como lo establece la reforma en análisis, Lourenzo resaltó que se trata de “un muy mal impuesto, regresivo”.

“Lo único que produce es el efecto cascada. Es decir, aumenta el precio del producto porque en cada etapa por donde pasa se grava con el impuesto”, señaló.

El dirigente pyme recordó que hace 20 años, el impuesto comenzó con una alícuota reducida del 1 al 1,5% y ahora en algunas provincias alcanzan el 5%.

vicente02.jpg

“No hay una fórmula matemática en este tema. Cuanto más se presiona en cuanto a la recaudación, más se evade. Y la evasión en Argentina es un hecho hace muchos años y se agrava cuanto más presión hay”, analizó.

“Debemos ser conscientes de que si seguimos matando a la gallina de los huevos de oro, podremos tener el mejor de los impuestos, pero no tiene sentido si no tenemos a quién recaudárselo”, subrayó el dirigente. Dijo por eso que es preciso “tener la visión de favorecer hoy a la gallina de los huevos de oro para luego sacarle lo que es necesario”

Gasto público imparable

En función de todo lo anterior, Lourenzo consideró también importante la reducción del gasto público en todos los estamentos del Estado, pero sin afectar a los empleados que en muchas provincias, Chaco entre ellas, son quienes impulsan el consumo y la actividad económica local.

“Hay que recortar dentro de ese déficit otras cosas que no sean el salario de la gente”, enfatizó. Ese mensaje es consonante con el de empresarios locales que vienen alzando la voz contra el constante incremento de las erogaciones corrientes del Estado.

Aunque Lourenzo evitó confrontar con los gremios estatales y habló de atacar sobre todo los gastos más superfluos, la verdad es que lo más grave del gasto corriente de provincias como el Chaco es que se compone en una altísima proporción de las obligaciones salariales del Estado con funcionarios, legisladores, magistrados, trabajadores de planta permanente, contratados y agentes que revistan en relaciones laborales precarizadas.

Por eso es tan difícil pensar en una reducción significativa de las erogaciones corrientes, ya que casi en su totalidad corresponden a masa salarial. Por lo tanto, conforman un volumen de gasto intocable, tanto por el hecho de que reducir la planta de personal estatal originaría con seguridad un conflicto político, gremial y social de consecuencias imprevisibles, como por el impedimento jurídico infranqueable que plantea la Constitución del Chaco, que prohíbe terminantemente las cesantías de empleados públicos, salvo faltas graves acreditadas con los correspondientes sumarios administrativos.

Los precios no bajan

En otro punto de la charla, Lourenzo descartó que la reforma tributaria, con reducción de los impuestos considerados más distorsivos para la rentabilidad de las empresas, implique directamente menores precios al consumidor final.

“Si sacamos el efecto regresivo de Ingresos Brutos, en el precio de hoy no lo voy a poder reducir, pero tal vez en dos años sí”, sostuvo.

Así, marcó como importante “dar competitividad a ese precio” para que los argentinos dejen de elegir el exterior para hacer sus compras.

“Debemos tener una combinación. Hoy, los aumentos de costos internos, la inflación y un dólar estancado, hacen que tengamos falta de competitividad. No que seamos caros”, señaló.

Aunque dejó claro que CAME no promueve la devaluación de la moneda nacional cuando habla de un precio del dólar hoy todavía bastante bajo. “Debemos reducir costo argentino para que ese dólar que hoy está a 18,10 pesos sea competitivo”, concluyó.