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Eduardo López
Por: Eduardo López
La página del lunes

Cerremos las escuelas

De acuerdo al calendario escolar del Ministerio de Educación del Chaco 2017, que presenta como lema: ‘Hacia el Fortalecimiento de la Calidad y el Compromiso Educativo Chaqueño‘, a la fecha, 13 de noviembre, restan 13 días hábiles para el cierre del ciclo lectivo del nivel secundario, señalado para el 30 de noviembre y 22 días hábiles para el cierre del ciclo en el nivel primario, fijado para el 14 de diciembre.

En el lapso que va desde el inicio de clases, 6 de marzo para los primarios y 13 de marzo para los secundarios se cuentan 157 días hábiles. De ellos hubo 83 días con paros, de algunos o de todos los gremios, y se dictaron 74 días con clases sin ninguna medida de fuerza. Es decir que apenas un poco más del 40 por ciento de los días fijados (180) para un año normal en el dictado de clases. Sólo con estos datos se puede afirmar, sin eufemismos, de que se trata del peor ciclo lectivo de la historia desde que Chaco se convirtió en provincia en 1951. Muy lejos de lo que dice el lema bajo el cual el Ministerio de Educación prohijó el calendario escolar arriba señalado.

Dos buenas noticias

Sin embargo, en esta última semana hubo, relativamente hablando, dos buenas noticias. La primera de ellas la dio un grupo de Padres Autoconvocados que entrevistó a las autoridades del Ministerio que encabeza el profesor Daniel Farías, “preocupados por la educación de sus hijos, debido a la cantidad de días perdidos de clases por los paros”. Un poco tardía la apelación, cuando falta menos de un mes para terminar las clases, pero como más vale tarde que nunca, vale la presencia de las familias ante tamaño problema. Agregaron que a los días perdidos por paros se añaden los de clases no dictadas por lluvia o por licencias pedidas por docentes.

El presidente de la ONG Vecinos Autoconvocados, Alfredo Rodríguez, dijo: “Estamos preocupados por la educación de nuestros hijos, no desconocemos los derechos de los docentes, pero el derecho a huelga no puede estar por encima del derecho a la educación de los niños, adolescentes y jóvenes. “Por eso, nuestra intención es juntarnos con el Ministerio y además convocar a más padres y demás sectores para que entre todos busquemos el consenso necesario y una solución a corto y mediano plazo para que la educación en la provincia mejore y que nuestros hijos tengan clases todos los días”. “Queremos poner en debate la educación pública que es una herramienta de igualdad social, porque tiene falencias y eso nos preocupa, porque sin educación también pueden aumentar los índices de inseguridad o problemas en la salud, otras dos aristas por las que también trabajamos desde esta ONG”. Este reclamo fue bien recibido por las autoridades que coinciden con los objetivos de las familias.

“Conflicto virulento”

El segundo hecho positivo para el intento de una solución fueron declaraciones del ministro de Educación, también vertidas ante los padres, al sincerarse públicamente de que “Es un año complicado, estamos trabajando en desventaja con respecto a otras jurisdicciones. En ninguna otra se da un conflicto tan virulento como el nuestro. Muchas de las provincias, inclusive las del NEA, tienen un salario mucho menor que el del Chaco y Corrientes, Misiones y Formosa no tienen medidas de fuerza”, sostuvo Farías. Y recalcó que en estas condiciones “siempre va a ser rehén el estudiante”.

El ministro recordó que durante 2016 Chaco fue la provincia que mayor incremento salarial concedió al sector docente, “en un promedio del 47 por ciento”. “Si este año volvíamos a hacer un gran esfuerzo podríamos tener un déficit fiscal importante, por lo tanto pensamos en acompañar la inflación”. En ese sentido, desmintió que el incremento salarial haya sido del 7,5 por ciento en lo que va del año como afirman los sindicatos docentes. “Este año hemos otorgado un 9 por ciento al sueldo básico, porque hemos incorporado en agosto un 1,5 más, y 3,78 puntos a una bonificación por punto y otros 200 puntos en lo que refiere a la implementación de esa bonificación, por lo tanto el aumento salarial de este año es de 12,78 por ciento”, precisó.

Fue la primera vez que en público se reconoció el efecto nocivo de los paros y no se los minimizó como hasta ahora, y que se admitió que el aumento otorgado está por debajo de la inflación. Los gremios coinciden con esto y en este sentido la secretaria general de ATECh recordó que “el año pasado tuvimos cinco o seis días de paro, pero tuvimos eco favorable de parte del gobierno para poder dar medio paso adelante con un incremento que permitió mantener el poder adquisitivo y además, a través de una propuesta, logramos incorporar un viejo anhelo de la bonificación por título para todos, incluidos los jubilados”. “El año pasado quién no le ganó a la inflación salió empatado, pero ninguno perdió. Este año es al revés, y venimos perdiendo y la situación es más que asfixiante”. Consideró que “descreemos de la política del no se puede. Hay que fijar prioridades por atender, que no es lo que hizo el gobierno hasta hoy. Y la prioridad número uno tiene que ver con atender las necesidades básicas de la gente que tiene estrecha relación con los sueldos”.

Idiomas distintos

Es evidente que gobierno y gremios hablan idiomas diferentes, pero lo peor es que no se hablan entre sí, de lo contrario deberían llegar a algún acuerdo descontando que todos quieren lo mejor para los alumnos. Los padres autoconvocados han marcado un camino para dialogar entre todos los sectores con metas a corto y mediano plazo, para que los que se beneficien sean aquellos por los que existen las escuelas: los alumnos.

Se ha llegado a un punto en el que los actores esenciales del hecho educativo hablan idiomas distintos y no se pueden sentar a dialogar para acordar bases de negociación. Si se llega a tener menos de la mitad de días de clases debidas, si no ha habido semana de este año escolar que no haya tenido medidas de fuerza. Si la situación es muy difícil, intentemos al menos una solución. Porque si no somos capaces de respetar el derecho de aprender, el más humano de los derechos, cerremos sin más las escuelas.

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