Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/158214

La transparencia es clave para fortalecer la democracia

El acceso a la información pública es una herramienta clave para conocer de qué manera se usan los recursos públicos y cómo funcionan las instituciones del Estado. Los planteos realizados por distintas organizaciones de la sociedad civil permitieron que en los últimos años se observaran en el país tímidos avances para lograr un Estado más abierto, transparente y cercano a los ciudadanos. Pero todavía queda un largo camino por recorrer para reducir al mínimo la opacidad en la gestión pública.

Desde el regreso de la democracia, los sucesivos gobiernos elegidos por la voluntad popular incluyeron en sus promesas la propuesta para combatir la corrupción y optimizar la gestión de los asuntos públicos. Sin embargo, recién en los últimos años, y de la mano de organizaciones no gubernamentales, cobró fuerza la idea de impulsar gobiernos abiertos con administraciones dispuestas a abrir canales de participación para que los ciudadanos puedan debatir sobre las distintas políticas que son de interés público. En la actualidad, gracias al uso masivo de las nuevas tecnologías, la mayoría de los ciudadanos tiene la posibilidad de conocer cómo se implementan las políticas públicas, cuál es el destino de los fondos que utiliza el Estado (nacional, provincial y municipal) y conocer cómo están trabajando los distintos órganos de control. El advenimiento de estas nuevas tecnologías hizo que el reclamo ciudadano por una mayor transparencia dejara de ser algo de muy difícil realización para convertirse en algo más cercano a la realidad. Fue así que surgieron instrumentos como el Índice de Transparencia Presupuestaria Provincial (ITPP) elaborado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), una organización independiente, apartidaria y sin fines de lucro que subió esa información en internet y que permitió conocer, por ejemplo, que el año pasado el Chaco se ubicó en el puesto diez entre las 24 jurisdicciones provinciales que publican datos en materia presupuestaria, con un puntaje de 6,95 en el índice de transparencia, apenas superior al promedio nacional de 6,55 puntos, y a la vez saber que la provincia se destacó como la jurisdicción con el mayor progreso porcentual en seis años. Por otra parte, días atrás el gobierno provincial adhirió a la Carta Internacional de Datos Abiertos, una iniciativa de alcance global que apunta a mejorar la participación ciudadana, la transparencia y la rendición de cuentas en todas las instituciones del Estado. A nivel nacional, en tanto, el gobierno central presentó este año el tercer Plan Nacional de Gobierno Abierto, con el que se propone avanzar en una nueva etapa en materia de rendición de cuentas, donde los mecanismos de control y la participación activa de la ciudadanía serán fundamentales para hacer más transparentes y efectivas las intervenciones de los distintos estamentos del Estado. Este plan, que se elaboró con la colaboración de organizaciones de la sociedad civil y que abarca el período que va desde 2017 a 2019, establece como hoja de ruta 44 compromisos que el gobierno nacional debe asumir, entre los que se encuentran acercar el presupuesto a la ciudadanía, fomentar la apertura de datos del Congreso Nacional y crear una ley de financiamiento de los partidos políticos, entre otras propuestas, como la que plantea la necesidad de profundizar la vinculación de la Auditoría General de la Nación (AGN) con la sociedad civil mediante la implementación de mecanismos de participación ciudadana en la etapa de diseño de la auditoría.

Es de esperar que todos los poderes del Estado avancen en materia de transparencia y especialmente los entes encargados de garantizar que no exista opacidad en la administración y en la ejecución de los recursos públicos. La ciudadanía también tiene un rol importante que cumplir en estos tiempos en los que el buen uso de los recursos públicos y la transparencia son claves para consolidar la democracia.