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“El movimiento de mujeres aún no logró transformar las estructuras partidarias”

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Faltan 16 días para que Resistencia reciba a un nuevo Encuentro Nacional de Mujeres. Hace un año 70.000 mujeres se reunieron en Rosario; para este año se prevé un número igual o mayor. En busca de una respuesta al porqué de las convocatorias masivas, CHAQUEÑA dialogó con tres integrantes de la comisión organizadora y con años de activismo por el género.

Texto de Claudia V. Araujo – Fotos de María Petean

En 1986, la sala del teatro San Martín de Buenos Aires alcanzó para dar la bienvenida a 1.000 participantes del primer Encuentro. Hoy se necesita un estadio como el del club Sarmiento para la apertura y otros 400 espacios -como mínimo- para garantizar el debate de 71 temáticas. 

María Delia Pérez, ‘Choni’ estuvo en el primer Encuentro y fue testigo del crecimiento del movimiento de mujeres en el país en las últimas tres décadas.

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“Con la marcha decimos: acá estamos las mujeres, pongan estos temas en agenda”, plantea Choni Pérez.

“La patria potestad compartida era uno de los temas centrales y se esbozaban denuncias contra la dictadura, aunque todavía no nos animábamos a levantar la voz”, cuenta. Las denuncias por torturas, secuestros y desapariciones se levantaron un año después, en Córdoba, una señal del pulso de la incipiente democracia y de las luchas colectivas del país. Mientras que en el tercero, en Mendoza, ya se debatía una jubilación para las amas de casa.

Desde el conocimiento del Chaco profundo el contexto rural y campesino Angélica Kees -Mujer Destacada del Año- suma la mirada de quien participa por primera vez. 

 

Lo que falta

Delia Pérez es la directora del área de Defensa de la Democracia Ministerio de Gobierno, fue vocal del Insssep y la mayor parte del activismo sindical lo desarrolló en UPCP. Al margen de las transformaciones políticas e institucionales que permitieron reconocer derechos, sostiene que “los movimientos de mujeres no lograron transformar las estructuras partidarias tradicionales”. Y cuestiona a quienes en lugar de propiciar la expresión de las mujeres alientan la reproducción de la voz del partido. “Ahí es donde fallamos, nos pensamos autónomas y lo somos no solamente por organizar un Encuentro”.

Kees complementa la idea: “Desentrañar una autonomía implica hablar sin ningún patrón; es una construcción que no depende de la estructura, sino que debemos hacerla nosotras”.

 

CHAQUEÑA: Por eso cuesta tanto trabajo lograrla 

Angélica: -Por eso y porque es una construcción interior. No va a haber una expresión externa de la transformación si algunas transformaciones no ocurren dentro de nosotras.  

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“Las voces que se vienen sumando en estos 31 años incluyeron los temas hoy presentes, estoy muy orgullosa como chaqueña en formar parte”, apunta Angélica Kees.

Choni: -Está muy bien que los movimientos de las organizaciones solventen, mantengan y preparen la participación de las mujeres, pero creo que no se llega a calar la estructura. Entendemos que es una cuestión de pluralismo. Como los sindicatos, que también son estructuras de poder.

Angélica: -Claro, de poder estamos hablando. 

Choni: Las mujeres deliberando en los talleres son un poder instituyente. Y esa marcha que impulsa lo instituyente, después se vuelca en lo instituido, en leyes, políticas o en programas aunque sin calar todavía en la profundidad de lo culturalmente arraigado en las instituciones. Convertir lo instituyente en instituido es lo que legitima a todos estos movimientos y todavía tenemos un bache.

Angélica: -Para que ese instituido cale hondo tiene que complementarse todo lo que trabajamos con mujeres, con varones, es una construcción social. Entonces algunos ejes sólo se trabajan desde grupos de mujeres. Sabemos que no estamos solas, estamos en interacción con los demás. Es lo que nos está faltando.

 

La ruralidad, los temas 

En las temáticas relacionadas con el contexto rural están, por ejemplo las organizaciones campesinas, la propiedad de la tierra, la ley de freno a la extranjerización -que por decreto se retrotrajo-, o la protección de los recursos naturales.

“Donde hay empobrecimiento de los ecosistemas las primeras que sufren las consecuencias son las mujeres, sea por la falta de agua, por la baja en la producción o por la escasez de alimentos, ellas ponen el cuerpo para proteger la crianza y los trabajos más precarizados”, resume Angélica.

“Nunca participé en un Encuentro de Mujeres. Y ahora que se hace en el Chaco me incorporé con la vocación de acompañar y ayudar. Para mi sorpresa somos muchas las que nunca fuimos a uno y estamos trabajando muy activamente en la comisión organizadora. Eso es bueno, porque vamos ampliando el horizonte”.

Además pensando en aportar una mirada complementaria, encontró que los talleres ya la incluían. “Es evidente que las múltiples voces que se vienen sumando a lo largo de estos 31 años lograron que muchas cuestiones ya estén presentes. Son temas que pareciera que no se van a tener en cuenta y sin embargo están. Me siento muy orgullosa que como chaqueñas estemos llevando adelante este trabajo”.

 

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Consolidar federalismo

Choni añade que así como en 31 años se fueron ‘agrandando temas’, ayudadas por las redes sociales que comunican más rápido, el sentido federal de los Encuentros es uno de los aspectos transformadores.

Y en apoyo del punto de Angélica agrega que las particularidades de la mujer de campo en el Chaco no son las mismas de otra que vive en La Pampa Húmeda. “Por ahí comparten patrones culturales y patriarcales, pero tienen sus particularidades; entiendo que una de las reivindicaciones que se va a levantar esta vez es la mirada federal en las problemáticas de las mujeres. Sobre todo ahora que se disolvió el Consejo Nacional de la Mujer. 

“Acá se agregó la recorrida por el interior, con una subcomisión que lleva ese nombre y que hasta ahora no existía. Se buscó para conversar con las autoridades locales y alentar la participación de las mujeres.  

Uno de los temas que la moviliza es la interrupción legal del embarazo (ILE), que pese a tener un fallo favorable de la Suprema Corte (FAL) y un protocolo de aplicación, todavía es dispar en el país. Choni recuerda que “Chaco es una de las provincias que la cumplen a diferencia de otras como Córdoba, que tiene una medida cautelar que lo impide. Aunque también contar nuestra realidad, con muchas niñas embarazadas producto de una violación”.

Sobre un caso reciente de una nena de diez, señala otras responsabilidades: la niña y su madre (de 21 años) eran analfabetas y estaban indocumentadas.

“Están violadas en muchos sentidos”, acota Angélica.

 

Escrito en el cuerpo

Una de las imágenes que más rechazos -y prejuicios- recogen las movilizaciones con cuerpos semidesnudos. Sobre este punto Choni plantea una pregunta: ¿qué son los cuerpos en las movilizaciones de protesta?

 “Para las mujeres el cuerpo es un territorio soberano así como la tierra para los pueblos originarios. Algunas eligen escribir en él aquello que atenta contra esa soberanía. Cuestiones que tienen que ver con el capitalismo, el patriarcado, la iglesia, la educación o denunciar lo que se muestra como ‘normal’ y no lo es”. Por eso, a favor de desmitificar algunas lecturas descalificatorias, celebra que en las últimas marchas se hayan visto muchas más demostraciones de mujeres usando sus cuerpos como pancarta de protesta.

Además invita a ejercitar la sororidad para dejar de castigar a aquella que presumimos ‘no rompió el molde patriarcal’, porque cada una elige el modelo de mujer que ha podido ser hasta ahora. De ahí que insista en lo que podría sonar a obviedad: “Nadie puede arrogarse la verdad sobre lo que es ser mujer, en la diversidad está la construcción colectiva. Tenemos que ser respetuosas de las que adhieren a otras subjetividades y de los tiempos de cada una”. 

 

Para hablar

Teresa Cubells es otra de las activistas de género que se sumaron a la comisión organizadora para alentar la participación política de las mujeres. 

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“Después de dos días de discusiones sobre nuestras necesidades y lo que caracteriza a la región donde vivimos, la marcha es un fenómeno político y social increíble”, señala Cubells.

 

CHAQUEÑA: ¿Qué le suma a las mujeres un Encuentro? 

Tere Cubells: -La visión, la experiencia de lo que cada una trae desde su lugar, por más pequeño que parezca. De su vida, de su casa, de donde sea. Es invalorable. Más allá de las diferencias que podemos ver en las discusiones, ahí está la riqueza: en la diversidad y en las realidades de cada una. 

 

¿Por qué crecieron tanto las convocatorias? 

- Es un correlato de lo mismo. Y no es un eslogan más decir que algo cambia en cada mujer que participa. Los Encuentros son de una diversidad y una riqueza que realmente nos vamos dando cuenta de su dimensión con el paso de los años. Por eso las mujeres se van enganchando, es un boca a boca. Y en nuestra provincia todavía pasa que muchas no saben de qué se trata.

 

A pesar de tener tanta prensa en contra

-Eso es un capítulo aparte. Porque cuando empezamos a hablar del tema te dicen “¡Uh, el encuentro de las mujeres!”, y a pesar de eso la fuerza, el potencial son enormes. Algunos intentan instalar el miedo y en respuesta creo que son más las que eligen venir. Sucede que nos estamos apropiando de lo que siempre fue nuestro. 

 

En el contexto actual, muchas creían que vendrían menos

-Pensé sinceramente que por una cuestión económica iban a venir menos. Si mantenemos el número del año pasado es una respuesta a lo que decía antes: cómo vamos penetrando en el imaginario social sobre la fuerza de la reunión y la discusión entre mujeres. Esto viene a desmitificar que solamente nos juntamos para hablar pavadas, algo que también hacemos y tenemos absolutamente el mismo derecho a hacerlo que cualquier otro ser humano, y a desterrar que sólo algunos sectores hablan sobre temas serios.

 

¿Cómo te imaginás el después? 

-Creo que todo va a quedar muy revolucionado; habrá que ver cómo se comunica lo que suceda, que suele ser bastante confuso. Por supuesto van a estar los que batallan siempre las pintadas de paredes o a las que muestran partes del cuerpo. Después, cuando las cosas se vayan aplacando, se va a ver lo que son los Encuentros de mujeres y lo que dejan. Que más adelante se plasma en leyes, en nuevas discusiones para tomar nuevas decisiones, especialmente en las cabezas de quienes nos representan.

 

Más motivaciones  

Desde un compromiso militante en un espacio partidario Cubells asegura que en la experiencia de haber participado en varios encuentros y de la política valora la diferencia.

Que Chaco sea sede en el norte del país es un punto que considera muy importante. “Muchas de nosotras no somos conscientes de que somos parte de un movimiento social y político increíble”, subraya.  

En 1998 participó en el primero que se hizo en Resistencia y uno de los temas que acompaña hace mucho es por la despenalización y legalización del aborto, tema que considera central.

“La verdad es que los 71 talleres son temones; lamentablemente no sé cuánto podremos participar las que estamos en la organización este año”. 

 

Fenómeno único

En las explicaciones sobre el origen del fenómeno las pioneras citan la tercera conferencia mundial de 1985 en Nairobi como punto de partida. En ese especio se evaluaron avances de metas fijadas diez años antes en México. La amplia participación de organizaciones civiles reavivó a los activismos. Una vez en el país, las argentinas se autoconvocaron y emprendieron el camino.

“Lo que vemos hoy vino de Nairobi, porque todas las que participaron volvieron con esa consigna y Argentina es el único país que lo logró”, sintetiza Choni Pérez.

Además de las primeras autoconvocadas hubo apoyos valiosos de intelectuales, referentes de la cultura, el sindicalismo y Abuelas de Plaza de Mayo. En la lista se reconocen varios nombres: Nora Cortiñas, Eva Giberti, María Elena Walsh, Marta Bianchi.

Choni recuerda haber viajado con Elena ‘Pitu’ Lestani, Cecilia Baroni, María Luisa ‘Baby’ González, Lichi Meiriño y Alicia Mastandrea.

En el libro Mujeres pariendo historia, Diana Maffia cuenta que mientras se realizaba el primer Encuentro, la docente Hilda Navas de Cuesta era una de las perseguidas políticas de la dictadura que permanecía detenida en democracia. Las participantes pidieron por su libertad. “Ellas soñaron esto. Creo que es la utopía realizada”-dice-“En Resistencia, como sucedió en Rosario, seguramente habrá cánticos pidiendo por la libertad de Milagro Sala y por la aparición con vida de Santiago Maldonado”. 

El camino

Cada año se fueron sumando actividades y desafíos: en 1988, en Mendoza, se incorporó por primera vez la peña bailable, que hoy es un espacio ineludible donde se da rienda suelta a la creatividad, a la música, a la alegría, a bailar, celebrar, enamorarse.

Otro momento emblemático es la marcha del segundo día (domingo), que resume la sinergia a continuación de los dos días de debate en los talleres.

Y en el último día se proclama la próxima sede.