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Eduardo López
Por: Eduardo López

Hace diez años, cuando la Corte se ocupó de los qom

Diez años atrás, el 29 de agosto de 2007, la provincia del Chaco y el Estado Nacional recibieron un sacudón de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en relación con las condiciones de vida de comunidades aborígenes asentadas en el Impenetrable. Ese día, el entonces Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, presentó ante la Corte una demanda contra la Provincia del Chaco y el Estado Nacional en la que solicitaba que se detuviera el exterminio de comunidades aborígenes tobas.

Advertía que “si no se realizaban acciones inmediatas las poblaciones tenderían a desaparecer” y dictó medidas para evitar esta situación que violaba los derechos humanos incluidos en la Constitución. Ordenaba que se adoptaran medidas para modificar las condiciones de vida de las poblaciones que se encontraban en una situación de exterminio silencioso, progresivo, sistemático e inexorable. Se exigía la protección de comunidades del sudeste del departamento Güemes y noroeste del departamento General San Martín, poblaciones que “vivían en condiciones inhumanas a consecuencia de la omisión de los Estados provincial y nacional en prestar la mínima asistencia humanitaria y social”.

Relevamiento minucioso

Esta denuncia se hizo luego de un relevamiento minucioso de treinta localidades, parajes y lugares de asentamientos de comunidades. Se entrevistaron a familias de los parajes Colonia 10 de Mayo, El Colchón, Fortín Lavalle, Nueva Población, Campo Toril, Ex Campo Redel, El Espinillo, Paso Sosa, Pozo de la China, La Sirena, todos de la zona de Villa Río Bermejito; Parajes Lote 7, Lote 105 y Futuro Barrio Palo Santo del municipio de Miraflores; parajes Campo Nuevo y Campo Alemana y barrio Taigoyé de Pampa del Indio. Se pidió que se enviaran inmediatamente: 1) Personal idóneo suficiente para la asistencia médica; 2) Medicamentos; 3) Alimentos y agua potable; 4) Equipos para la fumigación de plagas; 5) Ropas, frazadas y colchones. Se denunciaba que desde mediados de julio de ese año hasta fines de agosto, “se habían producido las muertes por enfermedades, agravadas por la desnutrición de 14 aborígenes de la zona”.

El 18 de septiembre de ese año (2007) la Corte Suprema ordenó a los gobiernos del Chaco y de la Nación que informaran sobre la situación de comunidades indígenas, en su mayoría tobas, que estuvieran en situación de indigencia extrema con necesidades básicas y elementales insatisfechas.

Audiencia histórica

El 6 de noviembre de 2007 en una audiencia histórica la Corte Suprema con los representantes de la Nación, de la Provincia y del Instituto del Aborigen Chaqueño (Idach) escuchó el alegato de estos últimos representados por Orlando Charole y Egidio García e insistió en reclamar acciones concretas y no intenciones. En una audiencia realizada el 5 de marzo de 2008 la Corte pidió la búsqueda de soluciones para los aborígenes.

Visita de Zaffaroni

Los días 1, 2 y 3 de abril de 2009 recorrió el Impenetrable el juez de la Corte Raúl Zaffaroni para verificar como se cumplía la orden de asistencia a las comunidades. Junto al gobernador, estuvo en Comandancia Frías, El Sauzalito, El Espinillo, Pozo de la China, Paso Sosa, El Colchón, Paraje La Sirena y en Castelli en la construcción del nuevo hospital. Cinco años después, en marzo de 2014 una delegación de la multisectorial de Pampa del Indio presentó una denuncia penal ante la Corte Suprema exigiendo que se cumpla la cautelar por la cual se ordenó a los Estados provincial y nacional la entrega de agua, alimentos y vivienda a los pueblos originarios. Patrocinada por el equipo jurídico de la CTA, la multisectorial de Pampa del Indio presentó una demanda penal ante la Corte Suprema exigiendo el inmediato y pleno cumplimiento de la medida cautelar que exigía al Estado nacional y provincial que se entregue agua, alimentos y vivienda a los pueblos originarios. Tras de 26 días de haber llegado a Buenos Aires la multisectorial fue atendida por la Corte. El 5 de noviembre de 2014 el secretario general de la Defensoría del Pueblo de la Nación, Carlos Haquim, vino al Chaco para visitar comunidades y constatar las falencias que su equipo de trabajo detectó durante la recorrida llevada adelante la semana anterior. Esto viene del año 2007, es decir que a 7 años de dictada la cautelar hubo importantes avances de la situación de aquella época a la actual en obras de infraestructura y mejores condiciones para las comunidades, pero hay que decir que hoy en día algunos aspectos, sobre todo en el tema del agua y la alimentación, están con falencias. “Hay lugares sin provisión de agua, se cambió el sistema de entrega y hay lugares donde no llega. Constatamos que hay familias que toman agua de charcos y tienen que caminar hasta tres kilómetros para acceder a ella. En caso de los alimentos, consideramos que la bancarización realizada en la provincia (tarjeta alimentaria) perjudicó a distintas comunidades, porque en definitiva el monto que les habilitan lo terminan gastando en transporte”.

Diez años después

Hasta aquí lo sucedido entre el 2007 y el 2015. Con algunos avances, sobre todo en infraestructura (hospitales, puestos de salud, escuelas, lugares de provisión de agua). Pero también con notorias deficiencias como se repiten en las crónicas de los medio de comunicación. Sigue habiendo notorias falencias en la provisión de agua, en la atención médica por la falta de profesionales, como está sucediendo en El Sauzalito con los casos de dengue y zika. Esas zonas del Impenetrable y de Pampa del Indio aunque no son las únicas siguen teniendo casos increíbles y ameritaría un nuevo relevamiento para ver cuáles son las necesidades insatisfechas y hacer justicia con los hermanos aborígenes, pero no solo con ellos, sobre todo de parajes perdidos y alejados. Sería muy bueno repetir aquella gesta histórica del día en que dos dirigentes qom como Orlando Charole y Egidio García fueron escuchados con suma atención por los supremos jueces de la Nación. Entonces había más sombras que luces. Quizás ahora sea el momento del balance, una década después, para ver si ganaron los hechos o terminaron por vencer las palabras.