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Manifestación de la ultraderecha estadounidense termina en tragedia

CHARLOTTESVILLE, 12 (AFP-NA) – Una amenazante manifestación organizada este sábado por numerosos grupúsculos ultraderechistas en Virginia se transformó en tragedia luego de que un automóvil embistiera a una multitud de contra-manifestantes antirracistas, dejando al menos un muerto y varios heridos

El incidente se produjo poco después de que se prohibiera la contra-manifestación de antirracistas que enfrentó violentamente a los ultras, situación que decidió al presidente Donald Trump a condenar los hechos.

Manifestación de la ultraderecha estadounidense termina en tragedia

 “Condenamos en los términos más firmes esta exhibición atroz de odio, fanatismo y violencia procedente de varios lados”, dijo el mandatario desde Nueva Jersey, donde está de vacaciones. “El odio y la división deben detenerse ahora. Tenemos que unirnos con amor a nuestra nación”. Dijo esto minutos después de que el alcalde de Charlottesville (Virginia), Mike Signer, confirmara la muerte de un manifestante. “Tengo el corazón destrozado porque se ha perdido una vida aquí”, escribió en Twitter.

manifestacion.jpgLos contra-manifestantes habían sido convocados por el partido Demócrata, organizaciones de izquierda, sindicatos, y grupos anarquistas.

Las violentas refriegas se entre militantes antirracistas y grupúsculos de ultraderecha obligaron al gobernador de Virginia a declarar estado de emergencia y a la policía a prohibir la contra-manifestación. En medio de nubes de gas lacrimógeno, los enfrentamientos a golpes entre ultraderechistas y contra-manifestantes se multiplicaban aún antes de comenzar la movilización, con riñas, arrojándose proyectiles e intercambiando golpes con palos. El clima sumaba tensión porque muchos de los ultraderechistas portaban armas a la vista, algo que está permitido por la ley en Virginia.

Más tarde, un automóvil embistió a la multitud hiriendo a varias personas. Varias imágenes muestran a numerosos heridos en el suelo. Los grupos de la ultraderecha, entre los que figuraban el Ku Klux Klan y muchos neonazis, querían denunciar y oponerse en forma unitaria al proyecto de Charlottesville de retirar de un espacio municipal la estatua del general confederado Robert E. Lee, quien luchó para mantener la esclavitud durante la Guerra Civil estadounidense.

El matrimonio Trump reacciona

El presidente Trump se había pronunciado previamente sobre estos episodios a través de Twitter, llamando a la unidad. “Todos debemos estar unidos y condenar todo lo que el odio representa”, escribió. “No hay lugar para este tipo de violencia en EEUU. ¡Vayamos juntos como uno!”. También la primera dama, Melania Trump, condenó el sectarismo. “Nada bueno sale de la violencia”, tuiteó desde su cuenta. Ante la situación de violencia en la ciudad, el gobernador demócrata de Virginia, Terry McAuliffe, declaró el estado de emergencia, medida que le permite movilizar mayor cantidad de agentes y medios policiales.

manifestacion 2.jpgSe temió una tragedia peor, ya que muchos de los ultraderechistas circulaban fuertemente armados.

Algunos manifestantes, que apoyan la supremacía de la raza blanca, llegaron enarbolando banderas confederadas, símbolo racista para la mayoría de los estadounidenses. McAuliffe había exhortado el viernes a los habitantes de la ciudad a que no asistieran a la manifestación. “Las numerosas personas esperadas (el sábado) en Charlottesville quieren expresar ideas consideradas por mucha gente, incluido yo mismo, como abyectas. Mientras lo hagan pacíficamente, están en su derecho”, señaló el gobernador, quien había ordenado a las fuerzas del orden “actuar rápidamente y de forma decisiva” en caso de que hubiera actos de violencia. No lo lograron.

“Vitrina de odio” “Este evento podría ser una vitrina histórica de odio, reuniendo en un solo lugar un número de extremistas inédito desde hace al menos una década”, advirtió Oren Segal, director del Centro de Estudios sobre el Extremismo de la Liga Antidifamación, asociación que lucha contra el racismo. El 8 de julio, decenas de miembros del Ku Klux Klan ya se habían reunido en este tranquilo y pintoresco pueblo, muy superados en número por los manifestantes antirracistas. Las imágenes de estos extremistas con su vestimenta tradicional fueron difundidas en todo el mundo. Esta vez, la ultraderecha trajo a más seguidores, gracias a la presencia de varios integrantes del movimiento Alt-Right, que apoyó a Donald Trump en su campaña.

Los participantes, llegados desde varios lugares de EEUU, tuvieron dificultades para hospedarse: la plataforma de apartamentos de alquiler Airbnb canceló gran número de cuentas vinculadas con la extrema derecha, destacando sus principios de hospedaje independientemente de orígenes étnicos. Jason Kessler, organizador de la manifestación, había estimado en Twitter que esta medida equivalía a “un ataque contra la libertad de expresión y los derechos civiles”. Por su parte, Paul Ryan, líder republicano en el Congreso, denunció la reunión de la ultraderecha como un “espectáculo repugnante”, basado en la “intolerancia vil”.