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Asamblea de trabajadores de Sameep por condiciones de seguridad y estabilidad

Los trabajadores -cooperativistas y de planta- de Sameep se reúnen hoy en asamblea para determinar los pasos a seguir, después de una audiencia con el ministro de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial.

El viernes se habían manifestado en el edificio de la empresa -Las Heras 55- y el ministro Guillermo Monzón respondió a un grupo de delegados que en la provincia no hay recursos para resolver la situación a corto plazo.

Con seis operarios precarizados muertos en obras de alto riesgo en lo que va del año el sector movilizado pide mejores condiciones laborales y un cronograma de pase a planta. 

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Cumplidos los dos días de duelo por el deceso de los cuatro operarios, trabajadores de las áreas de mayor exposición se movilizaron para reclamar por sus derechos.

“Hace mucho que venimos presentando notas, pidiendo insumos para poder realizar las tareas y nos ignoran, por eso pasó lo que pasó”, confió uno de los delegados a NORTE.

La convocatoria es en el galpón de obras por ruta 11 y 25 de Mayo, y como en la asamblea del viernes, espera reunir tanto a cooperativistas como trabajadores de planta.

“Nos reunimos en asamblea para decidir qué hacer y dónde marchar, si así lo proponen”, comentó otra fuente sindical.

Movilizados

La pérdida de cuatro vidas humanas en un día movilizó especialmente a los precarizados con hasta siete años de antigüedad en la empresa.

El personal que suele intervenir en la red cloacal fue el que más se sensibilizó con los compañeros fallecidos porque compartían las mismas condiciones: solían meterse en las obras sin equipamiento adecuado, descalzos, sin protección alguna.

Uno de los casos más sentidos fue el de Jorge Ramírez, que a los 26 años, padre de dos niñas de tres y dos años, acudió a la obra cloacal en Vilelas, pese a que estaba en una jornada de descanso. Ese día un familiar lo ayudaba a levantar una pieza donde iba a vivir después de separarse de su pareja. La construcción se hacía con apoyo de la MCC, el movimiento social que también lo había ayudado a acceder al trabajo en Sameep, según contó su tío Ceferino Ramírez.

En la asamblea del viernes, a la que NORTE tuvo acceso los jornalizados denunciaron que recién cuando murieron cuatro de sus compañeros la empresa empezó los trámites para que tengan una aseguradora contra riesgos (ART).

“Reclamamos muchas veces que faltaban equipos de seguridad y que los vehículos tenían problemas mecánicos; vivíamos amenazados, ni a la familia le contábamos para no preocuparla hasta ahora nunca dijimos nada”, lamentó otro precarizado en declaraciones al noticiero del Canal 2 de Cablevisión Resistencia.

 

Medidas de seguridad en el centro de las preocupaciones

Luis Benítez de la Asociación Civil de Profesionales de Ambiente, Seguridad y Salud Ocupacional planteó que hasta tener más información sobre lo ocurrido en la obra cloacal de Vilelas hay indicios de que “confluyeron varios factores y que el personal ignoraba los riesgos a los que estaba expuesto”.

Las condiciones mínimas para hacer un trabajo de esas características exige baja presencia de gases, uso de arnés y que el trabajador mantenga contacto visual y auditivo con otra persona del exterior.

El personal responsable de higiene y seguridad de la empresa que contrata al personal debe prever un procedimiento de condiciones seguras que incluyan identificación riesgos y pasos para hacerlo.

“Para saber si un ambiente es apto se usan detectores de gases. Si la presencia es intermedia, se ventila o se usan extractores mientras se realiza la tarea. Además hay que considerar que las condiciones cambian, porque hay movimiento de líquidos”, describe.

Benítez explicó al noticiero del Canal 2 de Cablevisión Resistencia que si la concentración de gases tóxicos es elevada, el trabajador no debe entrar y que la experiencia de otro no garantiza que el ambiente sea seguro: “El olfato no alcanza, se mide con detectores de gases”, insistió.

Otra de las exigencias incluye el uso de un equipo de respiración autónoma (similar al que usan los buzos) que, aunque se trate de una alternativa costosa, se debe contar para intervenciones en casos críticos o de urgencia.