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117° Aniversario de la Coronación Pontificia de la Virgen de Itatí

Stanovnik: “Somos como una tierra árida, llena de resentimientos que clama por la reconciliación”

ITATI, 16 (Enviados especiales Facundo Bustamante-Miguel Romero).- El arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, encabezó la misa central realizada para celebrar el 117° Aniversario de la Coronación Pontificia de la Virgen María de Itatí, y ante una multitud de fieles llegados desde distintos puntos de la argentina y los países limítrofes hizo un fuerte llamado a “la reconciliación, la verdad y la Justicia” e instó a la comunidad a luchar contra “los falsos dioses que ofrecen una vida fácil y sin sacrificios”.

De la celebración eucarística participaron autoridades de la vecina provincia, encabezadas por el gobernador, Ricardo Colombi; el vice, Gustavo Canteros; y acompañaron los ministros del Superior Tribunal de Justicia, Augusto Niz y Eduardo Panseri.

También estuvieron presentes el intendente interino, Salvador Lugo; el gobernador del Departamento de Ñeembucú, Carlos Silva Medina; y los legisladores nacionales Pedro Braillar Pocard y “Camau” Espínola; entre otros. 

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El obispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, encabezó la misa central realizada en Itatí.  

La misa se llevó a cabo en las puertas de la imponente basílica, teniendo en cuenta que el marco de feligreses superaba ampliamente los 9000 lugares con que cuenta la Casa de María, inaugurada en el cincuentenario de su Coronación.

Tras la llegada de la procesión que transportaba las imágenes de María de Itatí y María de Caácupé; y luego de las estrofas de himno a la Virgen entonadas por la banda de la policía provincial, el obispo habló ante los miles de fieles que esperaban la homilía.

El mensaje a los fieles

El escándalo del narco que puso a la pequeña localidad correntina en el centro de la escena nacional, no estuvo ausente del mensaje del principal referente de la iglesia católica vernácula, tanto en sus las palabras que transmitió a las 0 de ayer, como en la homilía dominical.

En el saludo de María a la feligresía de los primeros minutos de ayer, Stanovnik advirtió que “nos está haciendo mucho daño la mentalidad que nos estimula a buscar solo el placer, el dinero fácil y la vida sin esfuerzo”. “Los más perjudicados son los niños y los jóvenes, porque al no recibir de los adultos un ideal por el que valga la pena dar la vida, son muchos los que se entregan a falsos dioses como la droga, la diversión y las sensaciones extremas, solo para sentirse que están vivos”, señaló.

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En ese marco, aseguró: “Nos hemos alejado mucho de los pobres y necesitados: danos, Madre querida, la gracia de tener una mirada misericordiosa hacia ellos y tratarlos con amor y con gestos concretos de solidaridad, antes de que ellos tengan que pedirnos una ayuda”. “Y te damos gracias por aquellos jóvenes y adultos, entre ellos también hay funcionarios y empresarios, que se prodigan en favor de los que menos tienen, están cerca de ellos y colaboran para hacer que sus vidas sean más llevaderas”, valoró.

En tanto, ya en su mensaje durante la misa central, el arzobispo de Corrientes hizo una analogía entre lo sucedido en uno de los mojones de la historia local, como fue el nacimiento de “El Atajo”, donde María salió en defensa de los pueblerinos que eran desbordado en número por una montonera aborigen.

“Después de los sucesos que conmovieron a este pueblo y a todo el país, como hace muchos años en El Atajo, también nosotros hoy recurrimos humildemente a Ella, para pedirle que nos cuide y nos proteja, con la certeza de que ella responderá con su cuidado maternal a todos sus hijos, como lo hizo por más de cuatro siglos a todos los que le han implorado”, graficó Stanovnik.

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Ricardo Colombi, gobernador de Corrientes y Gustavo Valdéz, su candidato a la sucesión; compartieron la celebración eucarística con su rival, “Camau” Espínola. 

  

En esa línea agregó: “Te imploramos que nos ayudes a los argentinos a construir puentes de fraternidad entre todos: somos como una tierra árida llena de resentimientos, prejuicios y rencores, que clama por una lluvia mansa de perdón, de reconciliación, de verdad y de justicia”. “Enséñanos, Madre, caminos de superación y reparación del tremendo daño que nos causaron, y aún causan, los continuos enfrentamientos y divisiones, en los que nos encontramos enredados”, cerró el obispo.