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Buscan su cuerpo en el campo de un exjuez

Qué hay detrás de la desaparición de la chaqueña Maira Benítez

A un mes de la desaparición de la joven que había ido a bailar y que supuestamente luego fue interceptada por un muchacho que está detenido, si bien hay hermetismo sobre los rastrillajes, las pesquisas descartan hallar a Maira Benítez con vida y están seguros que Rodrigo Germán Silva la mató y enterró el cuerpo en un campo que conoce detalladamente. El presunto móvil del ataque fue revelado a NORTE por una fuente tribunalicia.

El 17 de diciembre, Benítez (18), fue a bailar según consta en el expediente que maneja el fiscal Sergio Ríos, a cargo del hecho policial que tiene expectante a Villa Ángela y la provincia. A las pocas horas fue detenido, Silva (28) al que lo habrían visto en su auto trasladar a Maira, cuando ella terminaba su diversión.

La búsqueda comenzó de menor a mayor y ya con Silva preso, se logra una supuesta colaboración del acusado, pidiendo a los policías ir hasta el campo de un exjuez donde trabajaba, para mostrarles a los agentes, el lugar donde retenía a Maira. No fue más que una puesta en escena y una maniobra de distracción, ya que una vez que llegó al terreno, se les escapó a los custodios y esposado se lanzó a un pozo de agua de ocho metros de profundidad.

“Está hasta las manos”

“Se quiso matar porque está hasta las manos”, precisó una alta fuente judicial, con acceso al expediente y de detalles que no han sido revelados, ante la esperanza de localizarla a la chica. Antes de tirarse a la profundidad del pozo que al final lo rescataron con algunos hematomas nada más, había dicho a los policías que lo cuidan que “se mataría de un escopetazo en la cabeza”.

Pero las posibilidades son casi inexistentes, “a Maira la mataron”, agregó sobre el desenlace que arrojará la investigación que ayer cumplió 30 días, y en plena feria, los resultados son más lentos, pese a los rastrillajes que se mantienen en la zona, con reducidos grupos de tareas.

La propiedad del exjuez Costa es la que el imputado conoce cada rincón ya que estaba a cargo de las labores y se presume habría enterrado el cuerpo de la víctima en la zona de lote 11.

El posible móvil del hecho

De acuerdo a lo que pudo saber NORTE, Silva habría decidido el siniestro plan, una vez que Maira, con la que habría mantenido una relación, le recriminó porque había tenido también una unión íntima con la hermana de su actual pareja, con la que concibió un hijo.

Lo cual, la doble vida de Silva con su pareja y cuñada, habría sido el detonante del macabro suceso.

Según la fuente- cercanos a los dos- era un secreto a voces sobre el enojo de Maira con Silva, quien finalmente en la madrugada del 17 de diciembre, la habría ofrecido llevarla a su casa, pero el camino fue otro. Es en esa versión que en el círculo de investigadores la que más fuerza y valor se le da, aunque también surgieron aspectos de una supuesta relación de Maira con un colombiano, dedicado a la venta de muebles, con esposa e hijos, con domicilio en Corrientes.

El extranjero fue convocado a la causa, para dar su versión, aunque en principio se lo tuvo entre los posibles responsables de la desaparición, al correr los días, quedó desvinculado de la mirada del representante del Ministerio Público Fiscal (MPF), Sergio Ríos.

La testigo que podría quebrarse

Belén Ledesma pasa sus días presa acusada por el fiscal, de encubrimiento. Se cree que la muchacha sabe bastante del destino de Maira Benítez, aunque todavía resiste a colaborar en la información. Ledesma podría quebrarse pronto y pedir declarar para tratar de lograr la libertad.

Para los investigadores, la mujer está cubriendo a Silva, y sabe mucho más de lo que ha contado a cuenta gotas cuando se la condujo a la comisaría y después a la fiscalía. Lo cual, son los únicos dos detenidos en la causa que por el momento no arroje novedades sobre el lugar preciso que habría Silva descartado el cuerpo. Finalmente, la fuente aseguró que los ribetes del hecho, no indican que se haya tratado primero de un caso de violación y homicidio criminis causa (para ocultar el primer delito).

Cuarta marcha y

reclamos a la justicia

En la noche del lunes de realizó la cuarta marcha por la aparición de la joven Maira Iris Benítez de 18 años, quien ya lleva un mes desaparecida.

Se inició desde el Paseo Luis Landriscina, y estuvo encabezada por los familiares de Maira y su abogada, quienes junto a un grupo de personas que acompañaron recorrieron la Avenida 25 de Mayo, para luego llegar hasta el predio Carlos Gardel y desde allí se dirigieron a la comisaría Segunda, lugar donde se encuentra alojado Rodrigo Germán Silva, detenido por el hecho.

Así mismo durante la concentración en el predio Carlos Gardel, la hermana de Maira procedió a leer un escrito donde explicó el caso que tiene conmocionada a toda su familia, y que además mantiene en vilo a toda una ciudad que sigue muy de cerca, ya que nunca antes había sucedió algo similar.

 “Aunque la red de complicidades comienza a desenredarse, errores y malos manejos de la justicia, han evitado que se encuentren más pruebas en la desaparición de Maira. Desde que se realizó la denuncia, sábado a las 19, la búsqueda no se realizó de forma inmediata. La policía prefirió juzgar a los familiares, en lugar de tomar la denuncia. La falta de un protocolo de parte del Estado, en casos de desaparición de personas, es evidente, más aún si se trata de personas de bajos recursos. Por el lado de la fiscalía a cargo de Sergio Ríos, ordenó la búsqueda el lunes 19, 48 horas después de realizada la denuncia” expresó la nota que se leyó públicamente.
Respecto al desempeño de la fiscalía en turno, el escrito agrega: “Las irregularidades continuaron de la mano del fiscal que jamás informó a la familia de Maira sobre el derecho a tener un abogado financiado por el Estado. La causa llegó a estancarse  debido a que dejó de citar a nuevos testigos, a ordenar nuevos allanamientos y nuevos rastrillajes. La causa comenzó a moverse luego de su alejamiento por receso de verano, recayendo la causa en una nueva fiscal que comenzó a agilizar las citaciones y los rastrillajes”.

La nota calificó al caso como “un antecedente negativo para la sociedad” al no resolverse. “Permite a femicidas y tratantes imitar el accionar de este caso y contar con el respaldo de los errores de la justicia y de todo el Estado”.
Al finalizar, la nota expresó “para que no exista ni una desaparecida más debemos seguir movilizándonos y exigir un protocolo inmediato para estos casos. Debemos exigir más y mejores herramientas de investigación. La presión social, a través de las movilizaciones, es el único método de control de los fiscales y funcionarios para que actúen de acuerdo a las necesidades de todos los sectores de la población sin importar sus fuentes de ingresos”.