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El caso había tenido mucha repercusión en 2013

Mató a hachazos a un tatú carreta y fue condenado a un año de prisión en suspenso

La Justicia provincial condenó a un año de prisión en suspenso a un hombre que mientras conducía una camioneta, en proximidades de Castelli, vio a un tatú carreta cruzando el camino y se detuvo para bajar del vehículo y matar a hachazos al indefenso animal, cuya especie se encuentra en vías de extinción.

El fallo, aunque implica que el sujeto no irá a prisión, fue considerado “histórico” y “ejemplarizador” por la organización defensora de los animales que en su momento efectuó la denuncia que dio lugar al proceso judicial que ahora llegó a su fin.

El caso

El hecho ocurrió el 12 de junio de 2013, en horas del mediodía, cuando Ramón del Pilar Couceiro conducía una camioneta en cercanías de Castelli. En el vehículo, que se dirigía hacia Misión Nueva Pompeya, viajaban otras tres personas.

En un momento del trayecto, Couceiro vio que tres tatúes carreta cruzaban el camino, por lo que detuvo el vehículo, descendió de él y logró atrapar a uno de los animales cuando éste intentaba refugiarse en un pozo hecho en la tierra. Primero lo agarró de la cola para impedir que se escondiera por completo, y luego lo golpeó, primero con un palo y luego con un hacha que llevaba en la camioneta.

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El demencial ataque de Couceiro al indefenso tatú, al que golpeó salvajemente con un hacha.

El tatú quedó moribundo y fue cargado por Couceiro en el vehículo. Según las actuaciones judiciales labradas luego, el hombre terminó la faena en su domicilio, terminando de matar al pobre animal con un cuchillo.

La causa

El cruento episodio fue presenciado por una turista que dio cuenta de lo ocurrido y dio lugar a que la Asociación de Funcionarios y Abogados por los Derechos de los Animales (Afada) presentara una denuncia formal a través de su presidente, el abogado Pablo Buompadre, para evitar que todo quedara como una simple infracción solucionable con una multa, tal como parecía que iba a suceder.

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Afada efectuó una presentación penal ante la Fiscalía de Investigaciones de Castelli, solicitando que se abriera una causa bajo la figura delictiva de “Depredación de fauna silvestre agravada por el uso de arma prohibida”, figura prevista en el artículo 25 de la Ley de Conservación de la Fauna Silvestre (ley nacional 22.421), mencionándose además el dato nada menor de que el tatú carreta es una especie en extinción que fue declarada “monumento natural” por la Legislatura provincial. El caso quedó en manos de la fiscal Raquel Haydée Maldonado, que planteó la elevación a juicio de la causa en abril de 2014.

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De acuerdo con lo que informó a NORTE el abogado Buompadre, durante la investigación, e incluso en el mismo debate, Couceiro negó ser al autor del hecho e incluso transformó su fisonomía para evitar ser individualizado por los testigos, mientras que su abogado defensor, Julio César Morales Bordón, pedía la absolución de su cliente, planteando la nulidad de la investigación, e incluso acusando a la ONG denunciante y demás organismos intervinientes de “presentar documentación apócrifa” como sustento de su acusación.

Sin embargo, la fiscal Maldonado, luego de precisar concretamente el hecho cometido y acreditar la responsabilidad del acusado, solicitó en el debate la condena a un año de prisión en suspenso, teniendo en cuenta que Couceiro no tenía antecedentes y que había colaborado con la investigación cada vez que fue citado.

Condena con probation

Finalmente el jueves pasado llegó el momento de conocer la sentencia en el caso. El juez en lo Correccional de Castelli, Rubén Oscar Benítez, decidió condenar a Ramón del Pilar Couceiro “como autor responsable del delito previsto en el artículo 25 de la Ley N 22.421 en función del artículo 1 de la Ley Provincial del Chaco 4306, a la pena de un año de prisión en suspenso”.

El fallo también ordenó imponer al imputado varias “reglas de conducta” por el término de dos años tales como: abstenerse de practicar la actividad de caza; fijar domicilio en la ciudad; abstenerse de usar estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas; adoptar un oficio, trabajo o profesión adecuado a su capacidad; no cometer infracciones al Código de Faltas como tampoco un nuevo delito; y realizar tareas y/o servicios comunitarios no remunerados en alguna repartición del Estado o institución de bien público referida a la cartera de Recursos Naturales y/o Protección de la Vida Silvestre durante 144 horas, entre otras.

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Pablo Buompadre consideró que el fallo es “histórico y ejemplarizador para la protección de los animales silvestres de nuestro país. La sociedad debe estar orgullosa de que el Chaco tenga funcionarios judiciales y policiales comprometidos con la protección de la vida silvestre y de sus especies autóctonas en vías de extinción”, marcó.

“El daño irreparable que han cometido estas personas con la matanza del tatí carreta hoy muestra que ese hecho no quedará impune, como también el trabajo de las ONG en la defensa y protección de estas especies. Estos hechos hieren profundamente los sentimientos de la sociedad, pero fundamentalmente, a la propia fauna silvestre que es lo que la ley debe resguardar. Es muy común que estos delitos no se investiguen, o en el mejor de los casos sean investigados como delitos de Daños y no por Violación de la Ley de Conservación de la Fauna Silvestre 22.421 como debiera ser, en la que están previstos específicamente como conductas ilícitas la caza furtiva, la depredación de fauna, la caza con procedimientos prohibidos y el comercio ilegal de especies”, explicó.