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Asesinato en el Vista Linda: intensa búsqueda del “Porteñito”, su cómplice y su mujer fueron detenidos

El olor a pólvora y la tensión no terminaban de disiparse anoche en el barrio Vista Linda en la zona sur de Resistencia, donde 24 horas antes en un salvaje y violento episodio un joven fue asesinado a balazos. La policía ayer se encontraba inmersa en la búsqueda del presunto matador, un muchacho apodado el “Porteñito” sobre quien pesarían varios antecedentes delictivos. Su cómplice, con quién huyó en una moto de la escena, se encuentra detenido y ayer declaró ante la fiscal que entiende en la causa, al igual que una mujer que sería pareja del prófugo.

Todavía no hay una hipótesis firme que explique lo ocurrido, y fuentes de la investigación mencionaron la posibilidad de una venganza por una “mexicaneada” entre bandas, lo cual contrasta fuertemente con numerosos testimonios de vecinos que aseguran que la víctima no estaba metida en ninguna actividad delictiva o sospechosa.

A sangre fría

Lucas Holden tenía 18 años. Le gustaba mucho el fútbol, era hincha de Villa Alvear y le encantaba sentarse a tomar tereré con sus amigos en las veredas del barrio Vista Linda para divertirse. Así lo describieron los vecinos, como un chico tranquilo, que no estaba metido en nada raro. Por eso el impacto, el estupor y la falta de explicación sobre lo ocurrido el jueves poco después de las nueve de la noche, cuando esa escena tan habitual del tereré con amigos se vio interrumpida a balazos, al igual que la vida de Lucas. 

Lucas tenía 18 años. Murió de dos balazos cuando se encontraba con sus amigos tomando tereré.

Es complicado reconstruir lo ocurrido. A partir de lo que fuentes de la investigación dijeron a NORTE, una moto frenó de repente frente al grupo que se encontraba en inmediaciones de la esquina de Bogotá y calle 6. De la misma bajó un muchacho llamado Iván Cabrera, de 24 años, y conocidos por todos como el “Porteñito”, apodo que al parecer heredó de su padre, el “Porteño”, que vivía en el barrio pero que hace un tiempo se mudó. 

Cabrera, que varios vecinos describieron como “violento” y que habitualmente se dejaba ver armado, habría discutido con este grupo de chicos, especialmente con Lucas. Algunos investigadores creen que esa discusión se debió a un “pase de factura” por una “mexicaneada” (como se denomina a cuando una banda engaña a otra ya sea quedándose con parte de un botín o de algún otro elemento de interés). Pero por ahora esa es solo una hipótesis que, como se indicó, contrasta con testimonios que alejan a la víctima de este tipo de actividades.

Cualquiera haya sido el motivo, lo cierto es que el “Porteñito” sacó un revólver, Lucas habría intentado salir corriendo pero dos balazos le atravesaron la espalda. Cuando cae, su hermano –de tan solo 12 años- se abalanzó sobre su cuerpo para socorrerlo cuando se escucharon dos “clics” metálicos. El atacante había gatillado dos veces apuntando a la cabeza del adolescente. Los tiros milagrosamente no salieron. Pero el agresor estaba fuera de si y lo golpeó en la cabeza con la culata, provocándole cortes en el cuero cabelludo.

Cabrera habría gatillado por lo menos un par de veces más hacia el grupo, pero evidentemente el arma no estaba en condiciones y los disparos no salieron con la frialdad que instantes antes tuvieron para matar a Lucas. A pesar de la sangre y la muerte de este chico, la tragedia no fue mayor de casualidad. “Era un revolver, posiblemente 32 ó 38, pero no funcionaba bien”, dijeron las fuentes a NORTE.

Escape

¿Qué pasó después? Es otra pregunta fundamental para el caso. Cabrera logró escapar, pero cómo lo hizo. Los gritos y los tiros hicieron que varios vecinos rápidamente llegaran al sitio y rodearan al atacante. Hasta habrían llegado a golpearlo en un claro intento por lincharlo, pero igualmente pudo escapar. “Hubo un enfrentamiento o un tumulto, porque hubo gente que lo ayudó”, dijo la fuente consultada.

Así, Cabrera volvió a subir a la moto en la que lo esperaba otro sujeto y huyó.

Mientras tanto, la gente intentaba auxiliar a Lucas, aunque ya se encontraba sin vida. Otro grupo numeroso salió a buscar al asesino e incendió la que sería  su vivienda.

La policía llegó poco después con un amplio despliegue intentando contener la situación. Varias unidades, incluidos COE, Infantería y Bomberos, debieron permanecer en la zona hasta bien avanzada la madrugada, a la vez que desde allí fue el punto de partida del operativo de búsqueda del prófugo, aunque sin resultados.

Intensa búsqueda

Anoche nuevamente la policía debió presentarse en amplio número en el Vista Linda ya que había muchas versiones sobre la presunta intención de actuar por sus propios medios de vecinos y allegados de Lucas, el chico asesinado. La tensión era evidente, similar a la de la noche anterior en que por momentos la fuerza se vio desbordada.

Paralelamente seguía la búsqueda. “El ‘Porteñito’ tiene varios aguantaderos, estamos trabajando con mucho cuidado” dijo uno de los sabuesos a NORTE, aunque admitió que más allá de las pistas con las que cuentan, aún no tenían resultados.

Dos detenidos hasta ahora

Unas horas después de la huida, pasada la una de la madrugada de ayer, un joven se presentó en la Comisaría Sexta con jurisdicción en la zona del crimen. Era Aníbal Adrián Canteros, conocido como el “Bolsi”.

Este sujeto, de 22 años, dijo haber sido quien conducía la moto Honda Wave 110 en la que se fugó el “Porteñito”, pero aseguró que fue “amenazado y obligado” a hacerlo, llevándolo hasta Barranqueras donde lo dejó.

Ayer a la tarde, alrededor de las seis, esposado, “Bolsi” fue trasladado a la sede de Fiscalías donde prestó declaración ante la doctora Ingrid Wenner, quedando detenido. En la misma situación quedó tras declarar la pareja de Cabrera, que también declaró a la tarde. Ambos estarían vinculados al hecho ante la presunción de ser “encubridores” del presunto autor.

Momento en que es ingresada a fiscalía la pareja de Cabrera, que permanece detenida por encubrimiento y Aníbal "Bolsi" Canteros que también permanece detenido.

Temor ante una posible venganza

Muchas veces las redes sociales sirven como la vía a través de la que la gente expresa su pesar y dolor ante la pérdida de un ser querido. Con lo ocurrido con Lucas Holden no fue la excepción, aunque con el correr de las horas también fue la forma que varias personas eligieron para amenazar al presunto autor y jurar venganza.

NORTE pudo determinar que el “Porteñito” utiliza la red social Facebook bajo el nombre de “Carlo Santana”. Allí, su última actividad fue a las 3:08 de la madrugada del jueves. Solo puso: “Bien día” (SIC). Este mensaje tuvo numerosas respuestas más tarde en que lo acusan de asesino y le advierten que lo van a buscar y hasta “cuidá tu familia”.

Asimismo allegados de Lucas tomaron una fotografía del perfil de Cabrera y la difundieron por Facebook con la leyenda: “Asesino, esta lacra acaba de matar a mi sobrino. Justicia para mi sobrino Lucas Holden”. Algo similar hicieron con una fotografía del “Bolsi”, su supuesto cómplice.

La difusión de estos mensajes era uno de los elementos por los cuales la policía anoche se había vuelto a desplegar en el barrio ante la posibilidad de algún tipo de incidente.