Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/139281

La UE prorroga la licencia del glifosato a pesar de reticencia de varios países

La Comisión Europea anunció  este miércoles la prórroga por un máximo de 18 meses de la  autorización en la UE del polémico herbicida glifosato, a sólo  horas de expirar la licencia y pese a la reticencia de algunos  estados miembros.

   El ejecutivo europeo explicó en un comunicado haber “decidido  prolongar la autorización del glifosato por un periodo limitado,  hasta que la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas  publique su dictamen, como muy tarde a finales de 2017”.

   Bruselas justificó esta decisión por el rechazo de los  estados miembros a “tomar responsabilidades” en el asunto. La  decisión coincide con una cumbre en Bruselas sobre las  consecuencias del Brexit, la salida del Reino Unido de la UE,  que acapara toda la atención.

   La Comisión decidió asumir la prórroga de la licencia, que  expiraba el jueves, a falta de una mayoría cualificada entre los  estados miembros.

   Si no se tomaba una decisión antes del final del plazo, la  sustancia, presente en los herbicidas, hubiese sido prohibida,  trastornando el sistema de producción de las grandes  explotaciones agropecuarias europeas.

   “Estoy seguro que muchos calificarán [la decisión] como una  victoria para nuestra industria”, comentó Graeme Taylor,  portavoz de la asociación de productores europeos de productos  fitosanitarios (ECPA), de la que forman parte compañías como  Monsanto, Bayer, Dow, BASF o Syngenta.

   Sin embargo la industria dice estar “decepcionada” ya que la  Comisión planeaba en un primer momento renovar la licencia por  15 años.

   Los representantes de los Veintiocho, reunidos varias veces  en un comité técnico encargado de pronunciarse sobre la  autorización de ciertas sustancias químicas, nunca han  conseguido entenderse sobre este asunto.

   Durante la última votación, el 24 de junio, y pese a una  mayoría simple de países a favor (19) de renovar la  autorización, la propuesta fue rechazada porque no se alcanzó el  quórum en términos de población representada (52% frente al 65%  requerido).

   La abstención de siete países, Alemania, Italia, Portugal,  Austria, Luxemburgo, Grecia y Bulgaria, bloqueó cualquier  decisión. Francia, primera potencia agrícola europea, se abstuvo  en las dos primeras votaciones y finalmente votó en contra el 24  de junio.

  

 “Imposición” de Bruselas

   Los países opuestos a la autorización del glifosato denuncian  que Bruselas “impone” sus decisiones dando fuelle así a los  movimientos antieuropeos pero también a las críticas de los  países favorables a renovar la licencia.

   El ejecutivo comunitario justificó este miércoles su decisión  por el rechazo de los estados miembros a “asumir sus  responsabilidades” en el tema. Pero Greenpeace lamentó que la  Comisión tomara una “decisión imprudente”.

   No tomar una decisión habría provocado la prohibición del  glifosato a partir del 1 de julio, algo que temía el principal  sindicato de agricultores europeos, Copa-Cogeca, que considera  que de momento no existe una alternativa viable a los herbicidas  con glifosato.

   El glifosato es el herbicida más utilizado en los campos  europeos y está presente en los herbicidas fabricados, entre  otros, por Monsanto, Syngenta o Bayer. Pero sus efectos sobre la  salud y el medioambiente son el centro de grandes polémicas.

   Los estudios sobre las consecuencias del glifosato difieren.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) juzgó como  “improbable” que el glifosato fuera cancerígeno.

   Una opinión en contradicción con la de la Agencia  Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por su  siglas en inglés) o la de la Organización Mundial de la Salud  (OMS), que calificó al glifosato, de cancerígeno “probable para  el hombre”.

   La sustancia está presente entre otros en el herbicida  Roundup de Monsanto, uno de los más vendidos en el mundo.

   Un estudio reciente de la OMS y de la Organización de las  Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO),  estima por su parte como “poco probable” que el glifosato sea  cancerígeno “en los humanos expuestos a través de la  alimentación”.

   El uso de herbicidas con glifosato se generalizó desde que  salió al mercado en la década de 1970 y todavía más con el  desarrollo de cultivos transgénicos resistentes a esa sustancia,  como la soja RR (Roundup Ready) de Monsanto.