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Llevan a Corrientes un yaguareté de Río Negro para cruzarlo con una hembra y conservar la especie

Ambientalistas dedicados a la conservación de especies en extinción trajeron a la provincia de Corrientes a un yaguareté macho desde Río Negro para que se cruce con una hembra y asi poder reintroducir a este tipo de animales típicos en la zona y fundamentales para mantener el equilibrio del ecosistema, pero que se extinguieron hace 60 años por la caza indiscriminada.

El yaguareté Nahuel proviene del zoológico Bubalcó en Río Negro y se reunirá dentro de un mes aproximadamente con Tobuna, una hembra que vive desde mayo del año pasado en el Centro Experimental de Cría de Yaguaretés (CECY), coordinado por la organización ambientalista Conservation Land Trust (CLT) en la isla San Alonso, en el corazón de los Esteros del Iberá.

Antes de reunirse con la hembra, Nahuel pasará entre 30 y 45 días en cuarentena, es decir que estará aislado y será sometido a una serie de chequeos médicos a fin de comprobar que no transmitirá ninguna enfermedad a los demás habitantes de la Reserva Iberá.

Esta reserva abarca un total de 700.000 hectáreas, las cuales rodean al Parque Provincial Iberá de 550.000 hectáreas- donde se encuentran parte de los Esteros con el mismo nombre.Tobuna y Nahuel no serán liberados en dicha reserva, ya que ambos nacieron en cautiverio y no están en condiciones de subsistir por sus propios medios, pero de reproducirse en el CECY, sus cachorros van a ser criados para que puedan vivir por su cuenta en Iberá.

Tanto la reserva como el parque están destinados a la conservación y reintroducción de especies de fauna autóctona amenazadas o incluso localmente extintas, como el venado de las pampas, el oso hormiguero, el guacamayo rojo y el pecarí de collar, entre muchas otras.

"La importancia de la reintroducción del Yaguareté en Corrientes se debe a que actualmente, en Iberá no hay un predador tope, que es el que regula a todas las especies, esta ausencia pone en peligro la salud de todo el ecosistema", explicó la responsable del Centro de Rescate, Alicia Delgado.

La falta de un predador tope genera "una superpoblación de otras especies que están por debajo, ahora hay pumas que están cumpliendo esa función, pero estos animales son oportunistas, también pueden comer carroña, el yaguareté en cambio, es predador", continuó.

Para que Nahuel y Tobuna llegaran a Corrientes fue necesaria la colaboración de diversas instituciones: como CLT, los gobiernos nacional y provincial a través de sus direcciones de fauna y turismo, y los zoológicos que aportaron los ejemplares. Tobuna fue cedida en abril de 2014 por el zoológico bonaerense de Batán, y es la hembra más prolífica de Argentina, "ya que tuvo en cautiverio muchas camadas, la última hace cuatro años", dijo a Télam Gustavo Solís, integrante de CLT. Nahuel fue elegido luego de un largo proceso de selección en el que se hicieron una serie de "análisis genéticos para comprobar que no es pariente de Tobuna pero que a la vez pertenece a su mismo linaje", explicó por su parte el director de Biotecnología Reproductiva del Zoológico de Buenos Aires, Adrián Sestelo.

El Zoo de Buenos Aires contribuyó también a este proyecto, ya que cedió al yaguareté Tango, hermano de Tobuna, al zoológico rionegrino de Bubalcó, para que éste conservara su plantel completo. El yaguareté es el felino más grande de América y en Argentina está en peligro de extinción, ya que se estima que hay en total unos 200 ejemplares en el país.

Éstos ejemplares están distribuidos en tres poblaciones: "unos 120 en las yungas de Salta y Jujuy, unos 80 en Misiones dentro del Parque Nacional Iguazú- y unos 5 o 10 individuos en el Chaco seco", detalló el veterinario de CLT, Jorge Peña quien destacó que "hay unos 30 en cautiverio distribuidos en distintos zoológicos del país‘.El proceso de selección de los yaguaretés para su reintroducción a la naturaleza "es particularmente difícil", consideró el coordinador del Programa de Recuperación de Especies amenazadas de CLT, Sebastián Di Martino, quien explicó que esto se debe a que muy pocos de los que están en cautiverio son reproductores y a los "elevados requerimientos" para su crianza, ya que necesitan "grandes territorios y muchas presas saludables".

El CECY está especialmente diseñado para criar animales aptos para vivir en libertad, allí los cochorros no tendrán ningún contacto con el ser humano y aprenderán a cazar para alimentarse. Las dos especies que están hoy en Corrientes "son adultos y tienen 12 años, en libertad, el yaguareté vive unos 14 o 15 años, debido al desgaste de natural de buscar comida, en cautiverio puede llegar a vivir unos 20 años", apuntó Sestelo, quien aclaró que ambos están en edad reproductiva.