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El Cecual reúne a la cultura bajo el árbol del ambay

En el corazón de Resistencia hay dos patios abiertos y verdes donde conviven cientos de artistas, gestores y hacedores culturales y por los que pasan más de cien mil personas cada año. El Centro Cultural Alternativo del Instituto de Cultura es uno de los espacios de producción más importantes del país y de mayor proyección a Latinoamérica. Corcho Benítez, director y referente de este espíritu cecualero invita a repensar la gestión de organismos públicos abiertos a la comunidad, de carácter participativo, inclusivo y sustentable.

Diseñadores y ciclistas, editores y astrónomos, amantes de las artes y las huertas el Corcho Benítez dirige un organismo atípico, que numerosos y muy diversos colectivos independientes sienten como su casa.  “El desafío del Cecual es justamente ése: pensar un organismo público con fuertes vínculos sociales, de cara a la comunidad, con la idea de que los recursos públicos son herramientas para la participación comunitaria” señala y agrega: “Es una política pública que se desarrolla y se amplía a lo largo de años y que tuvo antes como protagonistas a Hugo Blotta, Coqui Ortiz -gran impulsor de esta última etapa- y por supuesto el querido y recordado Ike Benítez Molas”.

Cultura es la vida misma

El director a cargo del Centro Cultural Alternativo comparte definiciones y claves de una gestión que hizo del Cecual unos de los Centros Culturales de mayor proyección nacional e internacional. “Un espacio cultural no se define sólo por su contenido sino por su manera de construir y compartir, por la manera en que pone a disposición de todos sus saberes, sus ideas, sus dudas, sus errores. Es necesario pensar los espacios no solo como organización administrativa o espacio físico sino como espacio de vínculos sociales y construcciones simbólicas, un organismo vivo en el gran ecosistema cultural.”

Por otra parte asegura que: “la cultura es un ecosistema en transformación, no exento de tensiones, atravesado por contextos históricos y políticos. Las políticas no pueden ordenarlo y dirigirlo, pero sí crear mejores condiciones de supervivencia para la diversidad, con delicadeza y respetando los tiempos biológicos de cada proyecto. Pensado así, un proyecto cultural crece cuando sabe adaptarse al entorno pero también cuando sabe rebelarse frente a él.”

“Por eso no puede desentenderse de su contexto: porque no se puede hacer o pensar la gestión cultural sin una mirada histórica y política que permita comprender y problematizar las tensiones, diputas y complejidades siempre presentes en un territorio, en un país, en una región” sostiene el Corcho con vista a un nuevo año, cargado de desafíos.

“Hablar de valores como diversidad, participación, inclusión, que son grandes temas de las políticas públicas y de enorme presencia en la problemática cultural, no admite definiciones simplistas. Es imprescindible una cultura  fuertemente crítica, que cuestione y que repiense permanentemente  postulados, definiciones, conceptos. Eso es lo que yo denominaría: una cultura viva.” Mantiene Benítez.

El rol de las políticas culturales

Con cara a un nuevo año y una nueva gestión el Corcho defiende que “si aspiramos a ser un espacio de encuentro y convivencia, de diálogo y discusión, es esencial concebir la cultura como un derecho y a los ciudadanos como protagonistas plenos. Derecho, no sólo derecho al acceso a los bienes culturales, sino también a la producción cultural, a la información, la reconstrucción de memorias comunitarias. Pensar en el estado no como productor de cultura sino como favorecedor de espacios de participación y creación colectiva.”

Por otro lado, continuando con los retos dice que: “El desafío entonces será pensar cómo multiplicar espacios de construcción colectiva sin anular las particularidades de cada proyecto; cómo se enriquecen mutuamente la calle y el auditorio, saberes previos y nuevos conocimientos, el escenario con los patios, la cultura popular con otras formas artísticas.”

“La cultura es esa larga conversación que, si bien no está exenta de grandes discusiones  y problemáticas, puede generar y aportar a construir mejor vida comunitaria. Y el Cecual es un lugar en el que siempre me sentí pleno para articular diálogos entre esas supuestas antinomias” continua Corcho.

Viajes que comienzan y terminan

“El Cecual es un viaje impulsado por el afecto y el trabajo de muchos. Sigue una tradición de gestión que empieza con Hugo Blotta, luego Ike Benítez Mola y Coqui Ortiz que fue quien me convocó y quien sentó la impronta colectiva que creció todo este tiempo” recuerda el Corcho y cuenta  que “hace poco una vecina vino a traer un regalo para el Cecual y dijo ‘gracias por alegrarnos el barrio’. Ése es nuestro mayor orgullo. El sentimiento de pertenencia afectiva, construido lentamente, casi de manera artesanal, imaginando horizontes, futuros y sueños colectivos” continua.  

Con respecto a la idea cecualera comenta que “nuestra propuesta es no sólo cuidar con cariño lo que se construyó y compartirlo, sino a seguir construyendo. Escuchar nuevas historias y compartir la nuestra, festejar las tradiciones y ponerlas en discusión, recuperar saberes previos, pero también propiciar lo nuevo, lo que todavía no fue dicho, hecho, pensado.”  

“El Cecual fue y es un largo e intenso viaje, una suma diaria de alegrías y esfuerzos que nos trasforman” concluye Corcho. Pero este 2016 el viaje  vuelve a comenzar.

Con ideas claras, objetivos puestos y metas que seguir cumpliendo Corcho dice que “el Cecual se nutre de entusiasmos propios y ajenos, y siempre para estas fechas estamos presentando un proyecto nuevo, surgido de esos intercambios e intereses encontrados. Ese proyecto orienta e ilumina las acciones que queremos encarar el año próximo.” Con una mirada para adentro el director expresa que “así pasaron marcos conceptuales como: La Fábrica Cultural que acompañó proyectos culturales autosustentables, La Región Encendida que fortaleció lazos entre artistas y hacedores del Nea y Paraguay. Y para este 2016 la propuesta es Cecual, Laboratorio a cielo abierto.” 

Con respecto a la idea del laboratorio explicar que “la idea es fortalecer el espíritu dinámico, multidisciplinar y transdiciplinar del Cecual, sumando la intención de generar espacios de creación y generación de conocimiento colaborativo.”

Por ultimo reconoce que “las problemáticas y el abordaje serán, como siempre, diversos, múltiples, porque la idea es interactuar desde distintas miradas y formas de conocimiento. Nos entusiasman las mixturas, la experimentación, los diálogos… Vamos a proponer producciones sobres los medios, infancia, artes, problemáticas sociales, siempre dentro de las premisas firmes de nuestra casa: la participación comunitaria, la  horizontalidad y la posibilidad de generar nuevos discursos”. Concluye diciendo que“esta es nuestra invitación, como cecualeros, a quienes deseen sumarse para compartir esta aventura colectiva, renovada y siempre abierta”

Los objetivos están, las ganas también. El Corcho Benítez es el hombre indicado para llevar adelante estos proyectos que siempre intentan acaparar toda la cultura bajo un solo techo, abierto y con un ambay en el medio.

Habla el colectivo de trabajo

Los integrantes del equipo cecualero destacaron distintos aspectos al pensar qué les gusta -y qué no- de trabajar en el Cecual. 

Todos coincidieron en destacar primero el trabajo en equipo. “Es una familia, somos muchos trabajadores y surgen problemas, pero se conversan, se comparte el mate, un asado y todas las diferencias se resuelven”. “Más que compañerismo, ya estamos hablando de amistad. Las relaciones son diferentes, no sólo entre compañeros, sino con los chicos que vienen a los talleres, los padres, los profes”.  Incluso con el director, algo no tan frecuente en la administración pública.

También destacaron al Cecual como ámbito de capacitación. “El equipo integra trabajadores que vienen aportando a la cultura desde distintas ramas, uno aprende muchas cosas de distintas áreas”. “La dinámica de trabajo implica relaciones entre todos, al margen de los puestos específicos”.

Admitieron que “como en cualquier proyecto, no todos los compañeros se comprometen en igual medida, pero somos un equipo donde todos sabemos un poco del trabajo del otro”.

 El ritmo del Cecual puede resultar extenuante. Las horas y días de trabajo deben acompañar el proyecto. Pero los trabajadores sopesaron también que “los días de descanso se conversan, se armonizan las necesidades del Cecual con nuestras personales.”

Y finalmente, la alegría es la clave. Los cecualeros celebraron la diversidad de propuestas “nunca te aburrís” y algunos van más lejos: “Antes trabajaba para ganar dinero y poder pagar mi pasión. Hoy trabajo de mi pasión”.

Manifiesto de un cecualero

Si la vida es múltiple y compleja, intentaremos enfrentarla de la misma forma. Recurriremos a la ciencia y su relato, al arte y su poderosa manera de trasmitir lo indecible, nos enfrentaremos a dudas existenciales mientras nos clavamos un choripán, intentaremos recuperar el asombro de un niño y preguntar sin parar cómo y por qué. Pensaremos el pasaje entre saberes previos y nuevos conocimientos, discutiremos la cultura y la identidad como proyecto, como urdimbres y tramas que se tejen permanentemente, no descansaremos nunca , jamás estaremos del todo seguros de nuestras certezas, dudaremos de nuestros gustos y convicciones y las someteremos a la crítica más despiadada para modificarlas o que salgan fortalecidas, nos tomaremos tiempo para escuchar y admirar, leeremos para entender el mundo y la música será compañera de este viaje. 

Finalmente agotados, sin certezas de haber conseguido nada, guardaremos el secreto orgullo de nuestra lucha diaria. La vida, –sí; ya sé que exagero, pero– la  vida es un centro cultural.

Corcho Benítez: gestor cultural

Corcho Benítez es uno de los gestores culturales más activos de la escena nacional. Tiene una Diplomatura en Gestión de las Artes (ABACO, Córdoba) y un Posgrado de Cultura y Comunicación (Flacso, 2014). Fue seleccionado para becas por organismos nacionales e internacionale, la AECID (España) para el programa Agita el Continente, el Centro Cultural de España en Rosario para el seminario Diseño y Evaluación de Proyectos para el Desarrollo. Y en dos ocasiones por la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura); para el VII Campus Euroamericano de Cooperación Cultural (España) y para un trabajo de investigación sobre Infancia y Participación Infantil en Fundaçao Casa Grande (Brasil).

Miembro fundador de La Ronda, colectivo de artistas y hacedores dedicado desde 2001 a promover espacios de formación y difusión de expresiones culturales. Integró el equipo de coordinación de la Casa de las Culturas y fue Coordinador General del Programa de Economía de las Culturas y Producción Cultural durante el año 2013. Desde 2007 y hasta hoy diagrama contenidos en el Centro Cultural Alternativo, espacio que dirige desde 2011.  Participó en todas las instancias del MICA (Mercado de Industrias Culturales Argentinas) organizado por Cultura Nación, ofreciendo charlas y capacitaciones en la región Nea, Noa, Centro, Cuyo y Micsur. En el reciente MICA Nacional fue el organizador del 1er Encuentro de Centros Culturales de Latinoamérica. Organizador del 1er Encuentro de Centros Culturales de Latinoamérica en el marco del MICA 2015(mercado de industrias culturales)

Los proyectos que ideó y produjo revelan su interés por la inclusión, cultura comunitaria y contextos de encierro. Se destacan Salida transitoria, radio y filosofía con internos de la U7; Un espacio para aprender, Talleres de Artes y Astronomía con niños en dos asentamientos de Resistencia; Chaco cultura en red, red de fortalecimiento de centros culturales; Investigar y Compartir, divulgación de investigaciones que aborden problemáticas locales destinado a alumnos de nivel secundario; Resistencias Colectivas, Encuentros de centros y espacios culturales independientes; Soberanía cultural, fortalecimiento comunitario de cuatro espacios culturales de la zona sur de la ciudad; Leer en la ciudad, fomento de la lectura en la ciudad

Además, creo numerosos ciclos de música (Revueltos, Me suena familiar, Bajo Volumen y Chaco Merece jazz), turismo cultural (Nómades, Bicicleteando), gestión cultural (Biblioteca Gestar, Encuentro de Centros y Hacedores Culturales La Región Encendida), comunicación (Radio Online La Alternativa, ChaRock TV, El Kiosco revistas culturales del país).