Temas de hoy: Cierre de listas Siete fórmulas Ministerio de Seguridad Leer en la ciudad Jorge Luis Borges
Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/120966
31 de marzo: Día Nacional del Agua

Ese bien finito

En el Día Mundial del Agua, el secretario General de Naciones Unidas Ban Ki-moon instaba a ‘trabajar con un espíritu de coopera­ción urgente, con mente abierta a las nuevas ideas y la innovación, y dispuestos a compartir las soluciones que todos necesitamos para un futuro sostenible’.

En cada edición ONU pone el acento en un aspecto complementario, el lema de este año es ‘Agua y desarrollo sostenible’ para propiciar un debate sobre cómo gestionar los recursos hídricos en el futuro.

Además alertó que si no se toman medidas el mundo habrá escasez en 15 años. La proyección es de un 40% menos debido a la urbanización, al aumento de la población y a una creciente demanda para producir alimentos, energía e industria.

Para 2050, dos tercios de la población mundial vivirán en ciudades y necesitarán un 55% más de agua y

para generar un 60% más de alimentos hará falta un 400% extra. Para entonces también se requerirá agua para producir un 70% más de energía.

Un informe de la Fundación Thomson Reuters afirma que sólo ‘las ciudades con planificación de recursos hídricos a largo plazo tendrán eco­nomías más robustas durante décadas, porque las personas que tienen acceso a agua limpia son más saludables y tienen una mejor posi­bilidad de acceder a educación y de encontrar un trabajo’.

El próximo martes se celebra el Día Nacional del Agua y para conocer cuál es la situación provincial CHAQUEÑA entrevistó al presi­dente de la empresa estatal proveedora de un servicio elemental. Gustavo Martínez asegura que el Chaco goza de una situación de privilegio por contar con el octavo río más caudaloso del planeta y enumera las obras más representativas para la provisión del recurso.

Se sabe que el agua dulce es un bien cada vez más escaso en el planeta, ¿por cuánto tiempo más la tendremos en la región?  

- Ojalá nos hagamos esa pregunta como sociedad. El acceso es un problema de este siglo para la humanidad, hay 1.200 millones de personas sin agua potable y un quinto de la población mundial tiene problemas relacio­nados. Sameep es miembro informante de la Asociación Latinoamericana de Operadores de Agua y Saneamiento (Aloas) y en un plenario para América Latina y el Caribe -que se hizo en 2014 en Buenos Aires- vimos la complejidad de ciudades como Medellín, La Paz o Quito. Algunas dependen de las precipitaciones o de ríos con cauces muy limitados y otras tienen agua potable apenas tres horas al día.

Los chaqueños tenemos la bonanza de acceder al octavo río más caudaloso del mundo. El Paraná tiene un caudal pro­medio de 36 mil por segundo, es un río con gran potencial. En la planta de Barranqueras se potabilizan nueve millones de litros de agua por hora y proyectamos duplicar esa cantidad en el mismo tiempo.

También trabajamos mucho desde la responsabilidad so­cial empresaria, con acciones educativas en el deporte, la cultura y en las escuelas. Es una cuestión docente y de cambio de actitud.

¿Cuánto demanda potabilizar? 

-Es muy caro hacerlo desde nuestra costa, porque el agua del Paraná es muy oscura. Del Bermejo viene con mucho limo y del Paraguay con sustancias que provienen de áreas con explotación de minerales. Eso genera una turbiedad siete veces mayor a la costa correntina. Para decantar se usan productos químicos, sulfato de aluminio -fundamentalmente- que es un producto cotizado en dólares en el mercado. También tenemos la complejidad de que el interior es más alto que la costa Este, por lo que se necesita bombear con mucha fuerza energé­tica. Para prestar el servicio hoy la provincia hace un aporte extraordinario que ayuda a sostener un cuadro tarifario y permite que hoy los usuarios paguen por mes el equiva­lente a dos gaseosas.

¿Existen formas alternativas de reapro­vechamiento?  

-Por primera vez estamos haciendo una experiencia de recuperación del agua en la estación de tratamiento de líquidos cloacales que está en construcción. También está en proyecto el envasado de gas, porque los efluentes domiciliarios en la descomposición y fermentación de los sólidos producen gas y es otra fuente de energía sin aprovechar.

 Sameep proyecta obras a 50 años

Para Martínez las obras de infraes­tructura básica con el mayor logro de la administración de Sameep. En un ‘antes y después’ de 2007 asegura que la em­presa tenía un gran potencial en recursos humanos, técnicos y profesional, pero nunca había tenido el apoyo político real ni la decisión política para obtener financiamiento. Y considera que más allá de la percepción del usuario (que concibe al servicio en la cotidianeidad de abrir la canilla y tener agua, o en contar con cloacas) el cimiento está en las plantas de producción, acueductos, en las esta­ciones que acopian el líquido cloacal o los sistemas de tratamiento.

 ‘Nuestra gestión de gobierno, por deci­sión de (Jorge) Capitanich más el equipo de trabajo que conformamos en Sameep, ejecutamos el doble de lo hecho en toda la historia del servicio, desde Obras Sani­tarias hasta la creación y funcionamiento de la empresa provincial’, afirma.

 ¿Los acueductos son las obras más importantes?

 -Sí y los sistemas de tratamiento de líquidos cloacales, que por ahí son menores en la valoración pero con el tiempo van a ser muy trascendentes para las poblaciones urbanas por el impacto ambiental y por la mejor calidad de vida que tendrán.

 Hoy estamos ejecutando una obra que es invisible, es el plan director cloacal del área metropolitana; tiene una inversión de 1.050 millones de pesos e incluye co­lector, estaciones principales y planta de tratamiento. Además de todas las cuentas que se puedan ampliar en Barranqueras y en el norte de Resistencias en varias etapas. Con esa obra se resuelve un pro­blema ambiental muy profundo para un conurbano de medio millón de habitantes que cohabita con once lagunas.

 ¿Y contempla el crecimiento pobla­cional con edificios de varios pisos?

 -Este tipo de infraestructura permite no sólo el tratamiento de todo tipo de efluentes las 24 horas, sino una proyec­ción de crecimiento por 50 años. Están 

 previstos los habitantes que hoy tienen cloacas y los que no, más lo que se puede proyectar. Después de esos 50 años tenemos la posibilidad de ampliarlos por 25 años más, porque tenemos todo instalado para hacer un módulo más.

¿Qué queda pendiente?

-El desarrollo de redes colectoras cloacales y de redes finas de conexión de agua, sobre todo en algunos parajes cercanos a plantas urbanas. Esta gestión completó un plan de 19 acueductos, muchos de ellos están en ejecución, otros ya hechos y otros más que se van a licitar este año. Como mínimo se van a adquirir los materiales para los acue­ductos más chicos (La Escondida, Colonia Elisa, San Bernardo, Villa Berthet, Villa Ángela, Antequeras y Samuhú). Para el próximo año 65 de los 69 municipios con planta urbana van a tener agua de río las 24 horas. Los cuatro restantes la obtendrán de sistemas alternativos como perforaciones o reservorios con plantas de tratamiento, como en Cote Lai y Charadai.

Más personal para más servicios

El presidente de la empresa proveedora de agua en la provincia explica cuántas personas intervienen en la prestación del servicio y por qué creció en número.

Unos 1.600 empleados cumplen una función estructural, a ellos se suma el aporte de las cooperativas de trabajo que se solventa con el programa nacional Más Cerca y del personal adscripto que en función de las necesidades proviene de otras dependencias y organismos del Estado provincial.

‘Sameep duplicó su personal producto de la necesidad del mismo servicio, porque en 2007 teníamos 148 mil conexiones registradas y hoy son 253 mil. En el mismo período teníamos siete plantas de producción y hoy son doce’.

‘En la planta de Fortín Lavalle hubo que incorporar casi 50 trabajadores distribuidos en funciones específicas: guardias, laboratorio, casa de ingeniería, muelle de toma y sedimentado­res. Todo el complejo Bermejo, Lavalle y Castelli necesita esa cantidad de gente para administrarlo. Y para que funcione una estación clocal, en Resistencia por ejemplo, se necesitan cuatro guardias como mínimo’.

El funcionario asegura que el crecimiento de la estructura no es una cuestión sencilla:

‘Nos pasa lo que a cualquier institución o industria que crece. Es lógico que si se crece en producción de agua y en cantidad de conexiones, se van a necesitar más recursos humanos. Lo mismo para lo financiero y contable. Cuando se ve la venta de un fondo de comercio no se ven las deudas con proveedores ni qué deuda flotante existe. Lo que se observa es el patrimonio, su potencial medido en función de la cartera de clientes.

Cuando capitalicemos todo lo invertido en infraestructura en Sameep pasaremos de menos de cien millones de patrimonio neto a casi seis mil millones y triplicaremos la cantidad de usuarios (de 148 mil cuentas a 330 mil).

Perseguimos ese crecimiento patrimonial porque somos una empresa social sobre todas las cosas. Es el concepto por el cual los chaqueños pelearon para que la empresa sea estatal en 1994’.

‘El agua que depositamos en la cisterna de Napalpí y que la lleva a Colonia Aborigen es un servicio netamente social, no de facturación. Cuando asumí encontré que había pedidos de cloacas del año 2000 que hoy ya las tienen. Ese crecimiento nos lleva a tener un estrés financiero pero hay que mirar la inversión social que, por ejemplo, cambiará la salud de las próximas generaciones’.

El ejemplo de los lavacoches

Sobre el uso racional del agua Martínez compara situacio­nes cotidianas: ‘Se suele criticar a los que lavan vehículos en lugares públicos en el centro, pero si se mira, hay muy poca agua en el suelo porque los muchachos con un balde dejan al auto impecable. En la casa gastamos miles de litros con la hidrolavadora y el auto queda igual al que usó un balde. Lo mismo pasa con las plantas, que necesitan poca humedad para subsistir y sin embargo se las inunda creyendo que así van a crecer mejor’.

‘En barrios con calles de tierra encontramos vecinos que al atardecer riegan con la manguera, derrochando un recurso que en otros lugares demanda recorrer varios kilómetros sacarla de un pozo. Esto se tiene que ver’.

‘El sistema funciona colectivamente. Si en una casa una sola persona limpia y los demás integrantes de la familia ensucian, el sistema no funciona. Si en un deporte uno solo hace el es­fuerzo el equipo no tendrá buenos resultados. El Estado tiene su rol con inversiones y obras, pero los ciudadanos también’.

‘Pudimos desarrollar un complejo de infraestructura extraordinario (con los ríos Teuco, Bermejo, Paraguay y Paraná) con casi diez mil millones de pesos en inversión que no le costó un solo peso a la provincia, excepto por algún crédito del Nuevo Banco del Chaco con el BNDES de Brasil, la Nación lo financió totalmente. Sin embargo eso no quiere decir que derrochemos’.