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Laboratorio Argentino de Comicidad

De bufones, melodramas y otras formas de la risa

La película Melinda y Melinda de Woody Allen se inicia con personas en una mesa de bar, divididos por dos fuertes ánimos: la tragedia y la comedia. Una mitad cuanta la historia de la protagonista en tono trágico, mientras que la otra le responde con el matiz cómico. 

Texto: Mónica Kreibohm

Fotos: Germán Pomar – Gentileza Laboratorio de Comicidad

Como en todas las cosas de la vida, el truco está en el cristal con que se la mira y no en vano la síntesis icónica del teatro es la risa y el llanto. Aquí una historia para reír, y pensar también, que comienza en la esquina de Arturo Frondizi y Obligado, donde antes estaba la gran verdulería de José Jiménez Molina, con tres personas esperan para explicar en qué consiste la comedia teatral como formación y profesión.

Una de ellas es José Jiménez, más conocido como Pepe, director del Laboratorio Argentino de Comicidad, una escuela itinerante de bufón, melodrama y clown que hace un año brinda capacitación a actores de la región.

Las dos restantes son estudiantes: Bárbara Lockett, actriz conocida en el medio, y Silvia Granada, una titiritera de ley. Ellas formaron parte del grupo de más de 30 personas que se animó a desafiar al teatro tradicional desde la risa y la crítica social.

 

¿Cómo nace la idea del Laboratorio Argentino de Comicidad?

Pepe Jiménez: El laboratorio es una formación que surge a partir de mi formación profesional en clown, tanto en el Centro Cultural Ricardo Rojas, como en Barcelona. Nosotros presentamos la propuesta en el Fiesta Regional del Teatro el año pasado y a partir de allí se trabajaron tres módulos anuales en cada sede. En Resistencia en el primer taller tuvimos 42 actores y estudiantes del Ispea, siendo que el cupo límite era de 35. En Resistencia trabajamos Introducción al clown, Clown escénico y Melodrama.

 

¿Por qué la comedia?

PJ: Animarse a la comedia es un desafió para muchos actores porque una vez que uno encuentra un lugar en el que está cómodo trata de no romper su esquema. A mí me atrapa cuando un actor del teatro tradicional se anima a la comedia porque sale de su lugar seguro y se convierte en lo que debería ser todo actor: material maleable.

 

¿Cuál es el proceso que se activa en la capacitación?

PJ: Queremos que el actor conozca las técnicas de la comedia, pero también que en el proceso de construcción y maduración de lo que uno venía haciendo se produzca eso que llamamos dramaturgia cómica, que se desprende de lo que conocemos como dramaturgia del actor.  Esto es un proceso en el cual después a aprender una técnica y gracias a tener que preparar una escena, el actor puede tomar distancia, pensar, adecuar, sacar, poner eso que necesita para su clown o bufón.
La nariz, primer dibujo del clown, en la máscara cero.
El grupo de actores chaqueños que tomó la formación en comedia teatral.

 

Haciendo historia de la risa

 

Explicamos qué es esto de la comedia teatral…

PJ: El clown, melodrama y bufón son las tres grandes ramas que abarcan la bufonería o lo que llamamos la base de la comedia. Con el entrenamiento de bufón, clown y melodrama tenes el espectro completo. Yo me formé en la línea de Jacques Lecoq, de la Escuela de Pantomima de París, y él hace su investigación a partir de la máscara neutra. La máscara neutra es tu rostro como en cero o también la cara pintada de blanco del mimo, donde no hay nada. Es un papel en blanco dónde vos dibujas tu clown.

La propuesta que trabajamos en el laboratorio es que a partir de la máscara neutra se construya el clown, evitando el cliché del payaso que ríe porque está triste por dentro. En la teoría del clown, a partir de tus sentimientos, tus juegos, tus recursos expresivos, vos construís tu clown. Y el bufón es el hermano no deseado del clown: es el que dice todo lo prohibido, todo lo tabú. El bufón nace en la Edad Media para criticar a la Iglesia y el Rey; y nosotros trabajamos esa técnica que la llevamos a otro rubro como por ejemplo el bufón urbano. La idea es la misma que con la del clown: buscar tu bufón.

Pepe Jiménez en acción, haciendo su clown.

 

Bufones argentinos y más

El universo de la risa no se limita al mero hecho de provocarla sino que se hunde y se nutre de procesos más complejos, “como lo que sucede con el rol del bufón, que ataca al poder, pone la lupa sobre las miserias y la bajezas sociales”, sostiene Pepe.

“Los bufones contemporáneos argentinos son Tato Barea, Alejandro Urdapilleta y Enrique Pinti. Si bien no tenemos tradición de bufones, la técnica está presente en ellos. Además de la técnica que se aprende en el laboratorio está basada en mis investigaciones en el Centro Cultural Ricardo Rojas y en los nueve años que estuve en España, donde investigué qué vínculo había entre los bufones medievales europeos con la actuación acá.

En esto salen la ironía, el texto sardónico, lo bizarro, que nadie hablaba de eso en ese tiempo. Por ejemplo, Urdapilleta vestido de mujer puteando contra el gobierno, hablando de la discriminación homosexual, lo convierten en un bufón”, explica Jiménez.

Silvia Granada descubrió su “clown intimista”.

“Pedro Lemebel es sin duda un bufón porque la bufonería, a diferencia del clown, es cualquier personaje que se posiciona frente al poder para criticar la discriminación, la marginalidad, el sufrimiento y compone a partir de lo peor de sí mismo (la joroba o la deformidad corporal), no sólo lo externo, sino que trabaja la deformidad social y la deformidad del ser humano.

Muchos actores de la comunidad gay local, además de la crítica, tuvieron este plus de montarse entre hombre y mujer, que por ejemplo en Europa no es tan habitual. Esta cosa feroz del bufón travesti es propia de acá”, finaliza.

El universo de bufonería es bien vasto: los hay travestis, sociales, moralistas, urbanos, escatológicos. “Favio Posca es un bufón urbano y el primer stand up argentino, aunque no lo publicitó como eso”, afirma Pepe Jiménez. “Peter Capusotto es el primer bufón escatológico: tiene como tema la orina, las heces, la sangre, el semen, los mocos.

Es uno de los temas del bufón que nos recuerdan la época en la que salían de la iglesia medieval, se encontraban con gente que estaba sin lavar, comiéndose lo mocos, sucia, harapienta, al servicio del asco y que están ahí para decir “yo soy esto por vos, que decís dentro de la iglesia que sos bueno, solidario, y no”. También es muchas cosas: es guionista, actor, bufón, clown y un parodista excelente” sentencia.

Bárbara Lockett, de Virutita a Virutita Ofelia: todo un descubrimiento.

Hoy, que tan vigente está la discusión sobre los límites del humor y la libertad de expresión, cobra más vigencia que nunca la frase de Eugene Ionesco que reza: “Donde termina el humor, empieza el campo de concentración”.

 

Formarse en la risa

Bárbara Lockett es la directora del Archivo Histórico del Chaco y una consagrada actriz, que actúo en la premiada obra Quienay?, ganadora del Festival Provincial de Teatro en el 2012. También es una de los 30 que se animó a probar con la comedia teatral. “Lo del Laboratorio Argentino de Comicidad viene a fortalecer y complementar mi formación de actriz. Para mí fue revolucionario porque venía haciendo circo con un personaje que tuvo su click”.

Bárbara se habla de su personaje Virutita, un payaso que se presentaba en una obra de Galatea y tenía como dilema el no poder hacer acrobacias. “Virutita quería hacer las acrobacias de circo en trapecio, malabares y está acompañada de dos payasos llamados Tres Pelitos, que no le permitían hacer nada porque hacía todo mal y terminaba cantando, que esa sí era faceta en la que andaba bien. Al final Virutita se conforma con decir “y bueno, canto”, explica la actriz. 

A partir de su participación en el laboratorio, este personaje de Bárbara mutó porque ella lo eligió para presentarlo en la escena final. Esta revolución de la que habla se da el plano material y en el emocional: en lo tangible, su nombre pasa a ser Virutita Ofelia; vuelve más neutro su vestuario y le quita lo aniñado de los adornos. “Lo volví más yo y esto me permitió hacerme cargo de mi personaje”, explica.

En lo emocional, Virutita Ofelia se vio enfrentada a subir a escena sola, sin el soporte de los demás personajes y plantarse en el escenario. “Pasé del hacer reír por hacer reír, a tener otra propuesta interna, de conocer un poco más el personaje, investigar qué era lo que quería y trabajar esa pequeña cuota de alegría que quería darle a la gente”, resume Bárbara.

Para Silvia Granada, reconocida titiritera, el proceso fue por la vía personal. Lejos de los spots desde hace un tiempo y atravesando una situación familiar difícil, Silvia construyó lo que Pepe calificó como “clown intimista”. “Para la escena final presenté un poema de Alfonsina Storni, Tú que nunca serás, en donde tuve que por primera vez estar ahí en el frente de la escena y encontrar los elementos para sostener mi puesta.

Fue un desafío profesional, especialmente para alguien como yo que viene de los títeres, donde uno siempre intenta desaparecer, estar detrás”, explicó.  Granada remarcó que la formación del laboratorio te reta a crear algo y con formas nuevas, además que remarcó la calidad del grupo humano: “Había gente de todos los grupos de teatro de Resistencia, incluso estudiantes, de edades distintas y lugares distintos, que enriqueció la experiencia de cada uno”.

 

Paca, esa mujer

Hay cosas que se llevan en la sangre y el histrionismo es la que no puede Pepe Jiménez, que además de actor y clown, es hijo de Francisca Durán Jiménez, más conocida como “Paca”. Esta mujer de 93 años, dueña de una piel envidiable, nos recibió cantando “Herencia gitana” y “Las cosas del querer”.

Paca Durán, una cantante andaluza de las de antes.

Paca es una malagüeña que llegó al Chaco escapando de la guerra. Luego de un paso por Mendoza, se radicó en Resistencia, específicamente en la esquina de Frondizi y Obligado donde tenía una verdulería con su marido: José Jiménez Molina.

Esta cantante andaluza confiesa que ya no canta tanto “porque tiene el corazón dolorido” por la pérdida de su prometido, sin embargo su voz resuena dulce y nos regala un plus de alegría en esta mañana calurosa.