Temas de hoy: FIBAWC Selección Argentina de Basquet Sin colectivos Diego Maradona Canasta Básica de Alimentos
Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/116614

La vieja CB 1100 vuelve a vivir

Lo retro está de moda o -simplemente- hubo una época donde las motos tenían más alma y menos fibra de carbono y en ocasiones esa moda de volver a los 70 que tanto prolifera en los últimos tiempos, viene acompañada de un concepto válido como el de la CB 1100 EX, que además de ser una moto sumamente atractiva, tiene un carácter encantador.

La estética de los 70 es algo más que una moda, un fenómeno que tiene diferentes lecturas. Por una parte puede que sea un recurso fácil utilizado por los Departamentos de Marketing y/o Diseño de las grandes compañías y por el otro tal vez es más cómodo recurrir al pasado que diseñar el presente y futuro.

La estética de los 70 con materiales y tecnología del siglo XXI es una fórmula de diseño que da buenos resultados cuando se es Honda y se trabaja sobre una moto icónica como la CB 1100

Pero en cualquier caso, esta corriente que alimenta diferentes campos como la moda, la música, el diseño o la automoción, además de una estética que sin ninguna duda sigue gustando, en el caso de una moto como la CB 1100 EX se acompaña con argumentos de peso mas allá de las apariencias.

La EX es una moto muy simple apoyada por una tecnología y materiales impensables cuando se presentó la versión original en el año 1969. Esta reedición de la CB 750 Four en versión 1100 nació o mejor dicho renació debido a la presión del mercado japonés y a su gusto por la imagen de los 70.

De frente no parece una moto 2014. Es la CB 1100 EX, una moto que recrea la estética de uno de los modelos más exitosos de la fábrica japonesa que en principio se desarrolló para el mercado local pero la demanda tan grande hizo que se iniciara su distribución global.

Cuando se presentó de nuevo ante el público y después de comercializarse unos años en Japón, algunos países europeos la reclamaron para sus mercados. Es verdad que la configuración de la CB 1100 es la de una moto simple, pero la calidad de sus componentes, diseño, la experiencia de Honda y el mimo que pone en algunos modelos como el que nos ocupa hacen de la CB 1100 EX todo un símbolo de la marca del ala dorada.

Viene a ser como un autohomenaje a una moto que rompió moldes y que con su tetracilíndrico SOHC en línea refrigerado por aire de 67 CV de potencia plantó cara a la industria europea.

Luego llegó la versión DOHC con una cilindrada de 900 cc antes de la 1100, pero la esencia de la moto original siempre permaneció, y de hecho que siga presente es parte de la magia de esta CB 1100 EX.

El “viejo” motor de cuatro cilindros refrigerado por aire y aceite parece el mismo de los 70 pero no lo es. Mirando en detalle se nota que las llantas son de aluminio y los frenos tienen ABS.

Una de las cosas que destaca son las llantas de aluminio con rayos que conservan sus medidas de 18” y el sistema de frenada (discos flotantes de 296 mm) con el ABS que se sirve de serie.

Pero con buen criterio, además de las ruedas, esta EX ha mejorado al incorporar algunos aspectos prácticos y una sexta velocidad. Si algo se le pude reprochar a esta CB 1100 EX, es que con 260 kg en orden de marcha es algo pesada y eso se nota especialmente a la hora de maniobrar, pero afortunadamente la altura de asiento es baja (795 mm) y su acolchado revisado la hacen más confortable.

Las suspensiones las conforman dos amortiguadores traseros regulables (cinco posiciones) en precarga a través de la llave tipo gancho; la horquilla con barras de 41 mm firmada por Showa también es regulable en precarga.

El tablero de la CB 1100 EX también es como el modelo original y en medio de los relojes se ubica un moderno display de información digital.

El motor sigue siendo el tetracilíndrico en línea transversal DOHC con un acabado en plata muy elegante y se ha recurrido, como en modelos de hace más de veinte años, a la refrigeración por aire apoyada con un radiador de aceite.

Con una potencia de 88 CV a 7.500 rpm, tiene un carácter amable, no vibra y prácticamente se puede arrancar salir en tercera. A partir de las 5.000 rpm y hasta las 7.000, la vieja CB saca su carácter con un aullido muy emocionante pero siempre conservando sus formas, su esencia en forma de suavidad y discreción.

La caja tiene ahora una sexta velocidad y en consecuencia se ha modificado ligeramente la relación de las cinco primeras velocidades para dejar una sexta que es como una directa con la que a 120 km/hora gira a 3.500 rpm y sobre las 4.000 vueltas a 140 km/ hora.

Con la incorporación de esta sexta velocidad, el consumo es más bajo y se pueden llegar a casi 400 rodando a 120 kilómetros/hora de forma sostenida. Otro detalle que se ha modificado estéticamente son los paneles laterales que recuerdan a los de otros modelos de la casa.

También se incorporaron dos agarraderas bien disimuladas para el pasajero que incorporan unos prácticos ganchos. De entre los nuevos detalles prácticos, hay que destacar el nuevo cuadro de instrumentos, que conservando los dos relojes de tipo analógico, recibe un punto de modernidad con una nueva pantalla digital entre los mismos, en el que destaca la llegada de un indicador de la marcha engranada que sin ser imprescindible le da a la moto ese carácter setentista que se busca.

La moto no está cómoda con la conducción deportiva, prefiere los paseos donde disfrutar al máximo del sabor de las motos de otros tiempos, en combinación con el tacto de un motor elástico y civilizadamente rendidor.